lunes 10 de agosto de 2009

Bienestar


"En tono dramático, don Juan aseveró que el bienestar era una condición que debía cultivarse, una condición con la que uno tenía que familiarizarse para buscarla.

- Tu no sabes lo que es el bienestar porque nunca lo has sentido - dijo. Yo no estuve de acuerdo. Pero él siguió argumentando que el bienestar era un logro que debía buscarse deliberadamente. Dijo que lo único que yo sabía buscar era un sentimiento de desorientación, malestar y confusión.

Rió con burla y me aseguró que, para lograr la hazaña de sentirme desdichado, yo debía trabajar en forma muy intensa, y que era absurdo el que nunca me hubiera dado cuenta de que lo mismo podía trabajar para sentirme completo y fuerte.

- El chiste está en lo que uno recalca - dijo -. O nos hacemos infelices o nos hacemos fuertes. La cantidad de trabajo es la misma."





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miércoles 22 de julio de 2009

Recapitulación II



Las técnicas de RECAPITULACIÓN tienen como objetivo reconfigurar los vínculos con los que nos relacionamos-percibimos. La recapitulación también tiene como objetivo recuperar y aumentar la fluidez en la percepción. Al hacer un trabajo sobre los vínculos, los contenidos de energía-información que se están relacionando a través de ellos se mueven. Si se realiza un trabajo sobre los contenidos estancados, las conexiones que los unen adquieren una nueva fluidez. La recapitulación es una parte fundamental de la Resonancia Bioenergética.

Ante los ojos de un vidente, el campo energético de una persona que tenga un buen estado físico y mental, aparece vibrante y luminoso. Si embargo ocurre lo contrario con alguien que esté enfermo o presente conflictos importantes a nivel psíquico, su campo aparece con áreas aparentemente oscurecidas, dando la sensación de que no vibran de la manera adecuada. De esto se podría sacar la conclusión de que parece que los estados tendentes a la salud se distinguen por una configuración de campo en la que la frecuencia vibratoria es relativamente elevada con respecto a los estados de enfermedad o conflicto, en los que la energía vibra a menor velocidad. La fluidez de la energía en el campo de un ser vivo, permite que se den niveles adecuados en las diferentes frecuencias vibratorias así como una relación más adecuada entre cada una de sus partes. Esto permite que el propio campo se desarrolle (desarrollo es conservar y aumentar lo que se tiene eliminando la energía-información inútil-entrópica), alcanzando niveles de energía cada vez mayores.

Es necesario alcanzar niveles de energía mayores ya que en nuestro universo existe una ley de Entropía. El tiempo-entropía tiene la tendencia de desorganizar lo existente. A más entropía, más perdida de energía por parte de un sistema. Cuando un sistema alcanza un cierto nivel de entropía, desaparece porque no puede seguir manteniendo la cohesión-relación-percepción entre sus partes. Aquello que deja de existir, deja de percibir-relacionarse y de ser percibido. Así que parece obvio que nuestra vida-existencia es una carrera contra la entropía, y que la enfermedad es una aumento de ésta con la consiguiente disminución de la energía-percepción-conciencia.

Como organismos vivos, se cuenta con un determinado nivel de energía-percepción-conciencia que es conservada y trasformada a través de una estructura (el propio campo vital, el cuerpo). Con el paso del tiempo se hace necesario aumentar el nivel de organización de la estructura alcanzando una configuración que sea capaz de conservar y gestionar una mayor cantidad de energía y conciencia. Si no se hace esto, el nivel de entropía aumenta, la energía disminuye y el campo tiende a desorganizarse. El la ley de “no te puedes quedar quieto si quieres avanzar”.

Es necesario reprocesar los contenidos que se han estancado, ya que éstos para seguir existiendo absorben y gastan energía y sin embargo no aportan funciones simétricas al sistema (pesos muertos, energía-información inútil). Los vínculos con seres u objetos de percepción que ayuden a estancar o desgastar nuestros propios contenidos de energía-información-conciencia aumentan la entropía; serán una pérdida de energía y una fuente de dificultades en algún nivel.

Cualquier técnica que cambie la configuración de los vínculos y contenidos, permitiendo que la energía estancada se vuelva a mover y alcance los niveles vibratorios adecuados se puede considerar una forma de recapitulación. La recapitulación debe además recuperar contenidos propios volcados en los campos ajenos, así como liberar del propio campo los contenidos ajenos que funcionan como pesos muertos (recuperar los fluidos propios y expulsar los fluidos ajenos). Existen gran cantidad de incorporaciones sostenidas foráneamente en nuestro campo que no vienen exactamente desde los individuos, sino desde los campos de información colectiva (suprasistemas). Dependiendo de donde hayamos nacido y la época en la que lo hayamos hecho, habremos incorporado una serie de creencias a través de las cuales se manifiestan los juicios de valor sobre nosotros mismos y el mundo, es lo que se llama la personalidad, el ego, lo que nos ofrece la maravilla sorprendente de este mundo conocido, que de todas formas nos hace esclavos, y lo que se pone en medio de la percepción de la energía tal y como fluye en el universo.

Otra cualidad fascinante de nuestro campo energético, es que a lo largo de nuestra vida, va grabando en sí todos los acontecimientos vivenciados a través de nuestra percepción. Así guarda todos los eventos uno tras otro, y de alguna forma estos eventos van esculpiendo la propia estructura del campo. Las experiencias y, cuando somos bebés, los otros seres humanos con los que nos relacionamos, van creando en el campo una serie de resonadores especializados que filtran la realidad, interpretándola en base al aprendizaje adquirido. A estos resonadores se les llama “imágenes” y son los ladrillos con los que se construye nuestros sistemas de creencias.


Los eventos vividos se guardan filtrados a través de estas imágenes. Se podría decir que un evento es una colección de percepciones, sensaciones, sentimientos, emociones, reacciones y pensamientos cargados con una energía especial de origen misterioso que les da una intensidad mayor o menor. Esta energía parece que fuera el resultado del roce de la luz de la conciencia con la realidad, filtrada por los sentidos y por las imágenes preconcebidas.

Existen diferentes tipos de imágenes según su origen. Hay unas que, en el caso de los humanos, están construidas a través de unas estructuras altamente especializadas, las palabras. Las palabras se unen entre sí mediante la gramática formando las creencias, configurando la definición del mundo en que vivimos. Es “el Tonal” de los toltecas, mencionado anteriormente. Este es el SISTEMA SECUNDARIO DE IMÁGENES.

Las creencias son las imágenes que a su vez, junto con los sentidos, filtran la energía-realidad. Una imagen por definición es la representación de algo, no ese algo. Cuando un elemento de la realidad llega al campo es seleccionado y diferenciado a través de los órganos sensoriales, entrando en resonancia con una imagen-creencia, entonces esta energía externa es convertida en experiencia-percepción al ser asimilada, procesada y devuelta de nuevo al entorno por medio de algún tipo de respuesta. Lo que vivimos es la la explicación de la realidad, no la realidad en sí misma. Quizás la naturaleza ha dispuesto esto así porque no pueda ser de otra manera, no lo sabemos, aunque algunos han dicho que es posible experienciar la realidad-verdad directamente.

Sin embargo, el SISTEMA PRIMARIO DE IMÁGENES es innato y nos es transferido por nuestros padres: el ADN; éste condiciona totalmente la configuración de los órganos sensoriales, es nuestra herencia por pertenecer a una especie, y fue forjado por nuestros ancestros. Todo lo que después podemos incorporar como nuevo, tiene que encajar en el molde del ADN. Por ejemplo, no podemos procesar el entorno-realidad como lo hace un mono, o una oruga, o un árbol, o un ser inorgánico, porque nuestro molde es el humano. El sistema secundario de imágenes, el aprendido, se va incorporando, mediado por el sistema primario de imágenes-ADN, según el bebé se hace adulto por medio de la experiencia y la socialización.

El objetivo primero de la recapitulación es movilizar los contenidos estancados, sistemas de creencias entrópicos (pertenecientes al sistema secundario de imágenes), así como los vínculos con el entorno. El efecto directo de la recapitulación es la recuperación de la energía presa (fruto del roce de la realidad con la luz de la conciencia) en los contenidos-recuerdos y en los vínculos-relaciones. Así se retoma el desarrollo como personas, alcanzado un cierto equilibrio emocional y físico, para quizás mas tarde dar el salto para iniciar el desarrollo como seres humanos, seres mágicos transpersonales que se enfrentan a los designios de la energía, la conciencia, el infinito...

Partimos del supuesto de que cualquier emoción negativa, dolor físico o malestar de cualquier tipo, es decir cualquier cosa que identificamos con el sufrimiento en cualquiera de los niveles de nuestra existencia, está causado por una perturbación o bloqueo en nuestro sistema energético. De forma que si conseguimos que la energía se mueva en la zona del bloqueo, el dolor-sufrimiento somático o emocional se reducirá o desaparecerá. Una de las partes esenciales de la sanación es el proceso en el cual se disuelven los bloqueos, deshaciendo los vínculos perniciosos endógenos (derivaciones en el propio sistema de canales, chakras y campo aural) y exógenos (derivaciones interpersonales, con objetos, con campos de información colectiva o grupos). En este proceso, el sistema (nuestro campo), pierde entropía y gana energía, aumenta la frecuencia vibratoria y el nivel de organización-desarrollo.

Cuando la energía-contenidos bloqueada es movida, se produce una adaptación en la estructura-forma involucrada en el bloqueo. El cambio en los contenidos permite el cambio en la estructura-forma (re-formar). El cambio en la forma no es inmediato sino gradual. Es por ello que es necesario recapitular una y otra vez la mayoría de los contenidos estancados hasta que la forma-estructura evoluciona hacia un estado de desarrollo-simetría y disminución de entropía. La estructura mantiene a los contenidos, y a su vez los contenidos dan forma a la estructura. Es normal que la estructura esté “protegida” contra cambios bruscos, ya qué difícilmente la experiencia-vida se podía dar sostenida por un conglomerado de campos-individuo que cambiase continuamente.


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miércoles 10 de septiembre de 2008

Un Segundo


Un segundo tan solo tengo
o un instante, como lo quieras llamar,
un momento llamado ahora
en el que vivir y en el que amar.
Soy consciente de la eternidad
aunque ni la toque ni se deje mirar.

Un día me iré, quedará mi huella
durante un rato pero no más,
porque hasta la marca más profunda
la ola del tiempo la deshace sin mas,
pero ahora tengo este segundo
en el que vivir y el que amar...


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miércoles 30 de abril de 2008

Los Tres Silencios

Hablamos y hablamos sin parar. La humanidad está enferma de parloteo. Hablamos mucho pero decimos poco. Maestros y sabios han dirigido su atención hacia el silencio por ser la fuerza opuesta y complementaria a la palabra. El silencio equilibra la balanza. La palabra (pensada, escrita o hablada) es fruto de nuestra naturaleza creadora y creativa, reflejo del Verbo original, pero, ¿no estaremos sobreutilizando uno de nuestros más valiosos recursos? Es como si un fuerza extraña nos hubiera poseído, obligándonos a hablar continuamente con nosotros mismos y con los demás. Sin embargo, es posible otra realidad.

El primer silencio comienza el día en el que dejas de contar a los demás lo innecesario o superfluo. Pasado un tiempo puede llegar el segundo silencio, cuando dejas de contarte a ti mismo las mismas historias una y otra vez, cuando dejas de quejarte y de criticar en tu interior. Y es entonces cuando puedes empezar a buscar el tercer silencio, el más esquivo y precioso, ese estado en el que el tiempo se para continuando, ese infinito que se acaba, en el que escuchas el sonido del vacío, en el que ves lo invisible, en el que te sumerges en lo más alto, en el que tocas el fuego interno, ese silencio que es verdaderamente la pareja alquímica de la palabra auténtica.


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jueves 31 de enero de 2008

Simetría


La simetría es el nivel de organización que otorga la capacidad a un sistema para sostenerse a si mismo a través de una estructura, conservando sus características y funciones esenciales inmanentes así como su información y su relación y conexión con el entorno.

El universo entero está organizado a través de simetrías acopladas. La disminución de simetría favorece la pérdida de funciones (entropía) y de la capacidad de autoconservación de la estructura. El cuerpo, la mente, la conciencia y el campo energético también se organizan a través de sus propias simetrías, estando sujetos a sus variaciones de ganancia o pérdida. Cualquier estructura que aumenta su nivel de simetría está aumentando su capacidad de funcionar adecuadamente, conservando su estructura primaria e incorporando nuevos funcionamientos, esto es, evolucionando su MATRIZ INDIVIDUAL.

Las estructuras de simetría de los seres vivos (cuerpo-mente-campo) están organizadas de tal manera que, además de conservar, se ven impulsadas a aumentar y trasmitir sus características esenciales, es decir, a desarrollarse, reproducirse y evolucionar.


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miércoles 5 de diciembre de 2007

La Sed


... y llegué al maestro, después de un duro viaje, y como estaba cansado y sediento saqué mi vaso de la mochila y le pedi un poco de agua. Y así que el maestro al ver mi vaso dijo: “Debe ser que no sientes la sed del agua que yo tengo para ofrecerte, pues ésta no cabe ni puede ser contenida en tu vaso, pero si quieres te ayudo a conseguir el recipiente adecuado”. Pero, – respondí - yo tengo sed ahora, y he realizado un largo viaje para verte, tan solo te pido un poco de agua. Y el maestro respondió: “sigue el camino, más allá hay muchos que llenarán tu vaso”.

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jueves 1 de noviembre de 2007

La Enfermedad como Camino


A menudo tratamos la enfermedad como a una entidad independiente del propio enfermo, como algo a erradicar, algo que tiene que ser expulsado. Puede, esta conducta, ser debida a una profunda incomprensión sobre la naturaleza del sufrimiento y suele conducir hacia estrategias de negación que limitan la posibilidad de recuperación y sanación reales. La enfermedad señala el hecho de que algo ya se perdió por el camino.

El concepto de enfermedad en Resonancia Bioenergética es definido como el estado psicocorporal y energético en el que se expresan las limitaciones, alteraciones y distorsiones en las posibilidades, funcionamientos, desarrollos y estructuras propias del individuo en comparación con las que, como especie, se han conquistado en el transcurso de la evolución. La enfermedad es el alejamiento de la simetría potencial inmanente.

La enfermedad es el efecto de una pérdida (de energía, de simetría, de equilibrio, de estructura, de función) que se hace visible a través de los síntomas. Esta pérdida requiere ser compensada (compensar: igualar en opuesto sentido el efecto de una cosa con el de otra). Entonces, se hace necesario invertir una determinada cantidad y calidad de energía-trabajo (trabajo: energía necesaria para moverse o cambiar de un estado a otro), en la intensidad justa, durante el tiempo y las veces que sean necesarias hasta que el equilibrio-salud haya sido restaurado. Esta inversión, lógicamente, debe ser proporcional a la pérdida. En ocasiones se recupera lo que se perdió, pero la mayoría de las veces como mucho se recupera el equilibrio. El resultado, si la inversión tiene éxito, es un aumento de la simetría-estructura con respecto a la que se tenía antes de la pérdida-enfermedad. Esto implica que, al final, cuando la curación llega, se tiene más de lo que se tenía, se ha aprendido. De ahí la idea de que la enfermedad es un camino de aprendizaje, desarrollo y evolución. El intento de supresión u ocultación de la enfermedad lleva a más pérdidas, a una disminución de la simetría-estructura y a un no-aprendizaje; quizás la medicina actual no termine de funcionar porque su enfoque es el de la supresión del síntoma.

Somos seres-individuos con tres dimensiones: física, psíquica y transpersonal. Tres niveles interrelacionados y dependientes dentro de su propia singularidad, cada uno con sus propias necesidades. La vida se mantiene mediante la incorporación permanente de estímulos-información en la estructura cuerpo-mente-campo (Matriz Individual). Esta, procesa la información internamente y a su vez emite respuestas hacia el exterior. Cuando este mecanismo se detiene por completo sobreviene la muerte (aumento masivo e irreversible de la entropía con una pérdida completa de la simetría-estructura-función).


Si se mantiene un flujo de estímulos, procesos y respuestas adecuados (“generadores de simetría”), entonces la tendencia es hacia la salud. Cuando los estímulos, procesos y respuestas son inadecuados (“generadores de entropía”), la estructura puede perder su equilibrio moviéndose hacia a un estado de enfermedad, como adaptación o respuesta a las pérdidas o carencias.


Son necesarios estímulos-experiencias-información para cada uno de nuestros niveles, ya que cada uno tiene sus propias necesidades. La enfermedad se expresará como resultado de la combinación de diferentes estímulos negativos entrópicos, resonantes con cada nivel:


Estímulos físicos de la enfermedad: constitución débil o mala genética (pérdidas de simetría por parte de nuestros ancestros, herencia); malformaciones, problemas en etapa fetal o nacimiento, accidentes, traumatismos, cicatrices, estrés, cansancio, campos electromagnéticos, condiciones ambientales, contaminación, alimentación inadecuada, tóxicos, agentes infecciosos; drogas o alcohol, tabaco; falta o exceso de ejercicio físico, envejecimiento...


Estímulos psíco-emocionales de la enfermedad: preocupaciones, ansiedad, desadaptación, desubicación; relaciones insatisfactorias o dañinas con la madre, el padre y el entorno en la etapa fetal y en la infancia; maltrato, exigencias, expectativas, frustraciones, presiones, menosprecio; falta o exceso de afecto, atención o apoyo en infancia; relaciones interpersonales inadecuadas, limitantes, familiares, amistades, de pareja, dependencias afectivas; desarrollo educativo, profesional y laboral inadecuados, dificultades económicas o mal manejo del dinero; situaciones no deseadas que sin embargo se mantienen en el tiempo, experiencias traumáticas, atemorizantes, violencia; coacciones, imposiciones desde la sociedad, figuras de poder, o desde uno mismo de modos de vida, ideas, aprendizajes limitados o inadecuados; chantajes, sobornos, culpabilizaciones, manipulaciones, traiciones, deudas; falta de autoestima, alteraciones en la autoimagen...


Estímulos transpersonales de enfermedad: desubicación existencial, conflictos con la idea de dios o de la vida, conflictos religiosos, espirituales etc; creencias limitadoras sobre la vida y la muerte o sobre la idea de dios; negación de la dimensión transpersonal del ser humano, o por el contrario su exaltación excesiva; karma.


Algunos de estos estímulos negativos no los puedes evitar, pero, ¿has encontrado reflejo en algunos que sí podrías evitar? Cada día se elige. Incluso no elegir es una elección y esta es la forma en la que el libre albedrío humano se expresa. Parece que la naturaleza impulsa a los seres a superarse y a elegir, de forma más elaborada cuanto más complejos somos y definitivamente el ser humano destaca por su complejidad. La enfermedad forma parte de la ecuación de la vida, como un problema que, tanto si se resuelve como sino, no te deja igual.


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miércoles 18 de julio de 2007

Tres en Uno


He visto místicos que martirizan su cuerpo. He visto ateos negando al espíritu. Cada día, veo a hombres y mujeres que luchan contra su propia persona. Curioso, este viaje de lo humano, a veces absurdo, cuando nuestra visión se estrecha. Batalla sin fin, la mayoría de las ocasiones contra nuestros propios despropósitos, o a favor... y sin embargo me sigo arrodillando para alabar la grandeza del escenario de este mundo azul, que me permite existir.

Me reconozco en mi cuerpo y lo cuido. Me reconozco en mi persona, y la afino. Me reconozco en mi vínculo con el cosmos infinito y hago que el árbol de la vida crezca junto a su fuente y bebo de su agua. He decicido aceptarme como la pieza de un puzzle de proporciones más allá de la imaginación. He decidido ser testigo de excepción, desde mi sitio. Soy cuerpo, mente y espíritu bajo la forma humana.

Tres niveles de manifestación que se funden para formar un Todo. Físico-biológico (la Tierra), psíquico-personalidad (el Hombre), cósmico-transpersonal (el Cielo). Somos tres en Uno, ni el principio ni el final del camino de la vida, más bien una encrucijada. ¡¡¡Qué emoción!!!


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martes 29 de mayo de 2007

Actitud Vital...

Es el conjunto de conductas y estrategias proyectadas a través de decisiones, grandes y pequeñas, que configuran la tendencia a ganar o perder energía. La ganancia de energía provoca una mayor adaptación al medio externo (entorno, ambiente, relaciones) y al medio interno (fisiología y psiquismo) así como un aumento de la simetría.

La simetría es el nivel de organización que da la capacidad a un sistema para sostenerse a si mismo a través de una estructura, conservando sus características y funciones esenciales.

Las estructuras de simetría de los seres vivos (cuerpo-mente-campo) están organizadas de tal manera que, además de conservar, se ven impulsadas a aumentar y trasmitir sus características esenciales, es decir, a desarrollarse, reproducirse y evolucionar.
Es el conjunto de conductas y estrategias proyectadas a través de decisiones, grandes y pequeñas, que configuran la tendencia a ganar o perder energía. La ganancia de energía provoca una mayor adaptación al medio externo (entorno, ambiente, relaciones) y al medio interno (fisiología y psiquismo) así como un aumento de la simetría.


Los seres humanos nos distinguimos del resto de los seres vivos conocidos en que, si bien, tenemos el mismo impulso innato para conservar, aumentar y trasmitir nuestras características esenciales, éste se puede ver bloqueado en parte por nuestra actitud vital. Tenemos libre albedrío, decidimos.

Una buena parte de las conductas y patrones de comportamiento-relación son inconscientes; nos fueron transferidas o las aprendimos, y las ejecutamos automáticamente (libertad relativa, determinismo). Sin embargo las elecciones realizadas en cada momento (que están impulsadas por las conductas y patrones de comportamiento) son fundamentalmente conscientes y voluntarias (libertad operativa). Si el resultado de nuestras decisiones no es favorable (pérdida de energía y simetría en el cuerpo, la mente o el campo energético) ¿Qué podemos hacer? Prestar más atención. Nada puede sustituir a la autoobservación. La atención permite detectar con tiempo suficiente una mala decisión (la que hace perder energía y simetría). Cambiar la decisión implica cambiar la estrategia que la sostiene, con suerte por otra mejor. A esto se le llama aprender y desarrollarse.

Una actitud vital positiva es aquella que lleva a la persona a prestar atención suficiente para modificar de forma consciente las estrategias y decisiones que funcional mal, incorporando nuevos aprendizajes y permitiendo que la capacidad innata de desarrollo y evolución se siga dando hasta el mismísimo momento de la muerte.


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jueves 19 de abril de 2007

Pensamiento, Palabra, Obra

Somos entidades bioenergéticas. Somos puntos de confluencia en el oscuro mar de la conciencia, focalizados por el tiempo y el espacio. Solo podemos ganar o perder energía y ser testigos de ello. Nos manifestamos a través de lo trino como pensamiento, palabra y obra. Te preguntas qué hacer para no seguir perdiendo energía, pero ya lo sabes. Siempre lo has sabido. Empieza revisando lo que piensas, lo que dices y lo que haces o dejas de hacer. Empieza por evitar lo que ya sabes que te va mal.
No pongas la excusa de que no conoces el camino ni las maneras. Es mentira. Destierra los pensamientos, las palabras y las acciones que hacen que sigas bajando por esa escalera de la inconciencia. Puedes crear. Crea lo que te impulsa hacia estar mejor. Piensa, habla y obra para atestiguar la belleza de esta existencia, por darte el gusto. Elige un camino con corazón y pasea por los senderos de la impecabilidad... si quieres.



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lunes 12 de marzo de 2007

Intentando la Realidad

Muchas personas admiran lo que otros tienen, sus habilidades, la forma en la que se desenvuelven en el mundo y con la vida. Lo que la mayoría de la gente no sabe, o mas bien no alcanza a comprender o creer, es que todos somos magos, solo que en lugar de hacer aparecer un conejo de una chistera, extraemos realidad de la existencia. El ser humano tiene una dimensión creadora. A esa fuerza que crea la realidad ante nuestros pies, el chamanismo centroamericano la llamó INTENTO. Del mismo modo llamaron Intento al propio espíritu del Universo, lo que crea, sostiene y regenera todo lo existente, lo que en nuestra cultura se llamó la Trinidad. Nuestro intento individual es un reflejo del Intento Universal, microcosmos y macrocosmos en una danza sin fin.


Si bien todos los seres, por el hecho de estar vivos disponen de intento, los seres humanos se caracterizan por una gran habilidad de convertir el Intento Universal en intento individual. A esto los chamanes le llamaron “convertir los comandos del espíritu en propios”.

Intentar. Me encanta esta palabra y los juegos que permite en español. Me parece pobre la definición del diccionario; voy a aportar la mía: Intentar, poner en funcionamiento el intento. Así mejor, y te recuerdo, intento: energía que sostiene lo que existe y permite sus movimientos y mutaciones. El cincel en la mano del escultor es puro intento. Nuestras palabras son el cincel que crean la escultura de nuestra existencia, modelando las experiencias que vivimos y lo que vamos a vivir. Por eso es tan importante pensar y hablar correctamente.

Intenta una vida mejor. Deja de quejarte. Deja de pensar que los demás tienen la culpa, reclama tu poder de hacer girar la rueda de tu existencia. Eres un ser humano, tienes ese poder, por naturaleza. Deja de decir lo mal que han ido las cosas y lo mal que te van a ir. Deja de decir lo mal que está el mundo, porque tu creas tu mundo. Elimina de tu vocabulario palabras como siempre, nunca, todos, ninguno, perfecto, el mejor, el peor; son nudos que te atan y limitan tu libertad. Deja de preguntarte porque te pasa todo lo malo que te pasa e intenta que te pasen cosas buenas. Entra en resonancia con tu “yo alternativo”, ese que está en la recámara del universo, esperando que te atrevas a vivirlo y que vive en armonía, que consigue lo que es bueno para tu bienestar y desarrollo. No te conformes con que tu mente piense por ti. Toma las riendas, obliga a tu mente a pensar en lo que tu quieres. Para eso te hará falta conciencia, y la obtendrás a través del intento inflexible, cada día, en cada aliento. Intenta sentirte como si ya hubieras salido de ese abismo, una y otra vez. Y si aun así te siguen saliendo las cosas mal, continua intentándolo. Esa es la opción del guerrero.

Cierra tus ojos e intenta una versión mejorada de ti, no te conformes con lo que te han enseñado, tienes la capacidad de seguir aprendiendo y haciendo ajustes hasta el mismo momento de tu muerte. Tu etapa infantil, en la que eras un tronco a la deriva empujado por las corrientes de los mayores, pasó. Ahora que has crecido, es hora de que elijas. Inténtalo.

Un aprendiz de GUERRERO intenta una realidad mejor, intenta la simetría y se intenta a sí mismo como simetrizador, intenta la valentía y la impecabilidad e intenta limpiar su propio vínculo con el Espíritu y el silencio, en su día a día, en cada instante, en cada aliento, hasta el mismo momento de la muerte.


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martes 9 de enero de 2007

Propósitos


Ahora que el nuevo año empieza a impregnar nuestra alma, muchos somos los que revisamos viejos propósitos o elaboramos algunos nuevos.


Conversamos con nosotros día tras día. Nos contamos una historia sin fín, a menudo repetida. Establecemos nuestro intento, queramos o no. Y del intento surge lo que vivimos. Mala suerte, buena, fácil, difícil, imposible, inutil, vacío, plenitud, posible...

Una buena parte de nuestro intento reside en esa conversación interior. Las palabras utilizadas, las formas en las que expresamos nuestras ideas construyen el escenario personal que algunos llaman “el mundo”. Un pedazo de la magia reside en el intento y una parte del intento en las palabras.

Hay una cosa que he comprendido. Solo es bueno aquello que aumenta la energía-percepción-conciencia, y sólo es malo aquello que la disminuye.

Por eso expreso mis propósitos, cada noche en mi silencio y cada mañana al despertar:


* Renuncio al rencor, a la envidia y al odio, aunque me hayan hecho daño.

* Renuncio a sentirme culpable y a utilizar la culpa contra los demás o contra mi mismo.

* Renuncio a la vanidad, porque es el veneno que me impide ver la grandeza de la Creación.

* Renuncio a castigar y a castigarme y asi me libero de las deudas.

* Renuncio a sobornar y a sobornarme.

* Renuncio a chantajear y a chantajearme.

* Renuncio a extorsionar y a extorsionarme.

* Renuncio a robar energía a los demás y elijo recuperar la mía.

* Renuncio a la pataleta, porque ya no soy un bebé, para poder continuar, caminando y seguir creciendo para a lo mejor un día volar.

* No concedo ni comparto mi espacio con aquellos que quieran perturbar, amenazar o impedir mi crecimiento o el de mis seres queridos. No concedo ni comparto mi espacio con aquellos que pretenden robar mi energía o la de mis seres queridos. Renuncio a las relaciones dañinas.

* No tengo plena conciencia de lo que está bien o mal, pero quiero, me merezco y elijo que cada día me traiga el impulso y la sabiduría para encontrar y escoger aquello que sea beneficioso para mi y para los que quiero.

* Invoco al valor que me falta para renunciar a todos y cada uno de los pesos muertos que lastran mi desarrollo integral como ser humano.

* El beneficio de los demás me beneficia. Mi beneficio es beneficioso para los demás.

* Deseo profundamente encontrar y ser encontrado por aquellos seres o personas que tengan un nivel de evolución igual o superior al mío.

* Deseo amar y ser amado.

* Deseo profundamente la capacidad consciente de detectar lo peligroso mí o en los demás.

* Elijo recuperar mi simetría original, para un día alcanzar la Simetría Sagrada. Elijo el completo contacto y profundización en mi Ser-Núcleo. Elijo el esplendor en esta vida.

* Elijo crear lo auténtico.

* Elijo alinearme con el intento de la Vida y percibir su ritmo.

* Y... elijo continuar siempre enamorado de la Vida y del Conocimiento.



Y así espero, con paciencia, con ternura, con dedicación, por si algún día estos propósitos se hacen realidad...


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viernes 3 de noviembre de 2006

El Hulahop

Recomendable leer antes los post: Recapitulación, Emociones, Paradigmas y Realidad, El Campo Humano.



Hipótesis de trabajo:

- Somos un campo de energía.

- Nuestro campo de energía tiene un componente físico en el que se expresan los procesos orgánicos, bioquímicos, celulares etc.

- Nuestro campo de energía tiene un componente psíquico en el que se expresan los procesos emocionales, mentales, perceptuales, conductuales, sociales, cognitivos, tanto los conscientes como los inconscientes.

- Hay una relación de interdependencia entre lo físico y lo psíquico, de manera que lo que le pasa a uno le afecta al otro y viceversa.

- La naturaleza de la energía es fluir.

- Cualquier malestar, dificultad, perturbación, o sensación desagradable está reflejando un bloqueo en algún nivel de nuestro campo energético. Los bloqueos son alteraciones en el fluir natural de la energía.

- Todos nosotros disponemos de recursos internos que permiten la recuperación del equilibrio perdido y el restablecimiento del fluir de la energía. Se puede aprender cómo acceder a estos recursos y a utilizarlos.



La técnica del HULAHOP:

- Un hulahop es un tubo hueco cerrado sobre si mismo, de unos 70cm de diámetro aproximadamente, con un grosor de unos 3cm. Imagina que dispones de este aro de ningún color en particular. Como es hueco, utilizamos el aro como recipiente o guía en el que poner el problema que queremos tratar. El cerebro izquierdo trabaja especialmente con informaciones lineales, con el lenguaje verbal y fragmentando en partes el todo, es analítico. El cerebro derecho trabaja de forma simbólica y es capaz de unificar y poner en común, es sintético y creativo.

- Imagina que el aro-hulahop está colocado verticalmente, de canto, coincidiendo con la línea media de tu cuerpo. Tiene la entrada por debajo de la garganta y sale por debajo del ombligo. Así una sección del aro queda por dentro de tu cuerpo, aunque la mayor parte tiene su recorrido por fuera, como si el hulahop estuviera insertado de perfil en la línea media ventral, sin salir por la espalda. Haz todo esto sentad@ y con los ojos cerrados

- Imagina que conviertes cualquier malestar, dificultad, perturbación o sensación desagradable en una bolita, tan pequeña como para que entre dentro del tubo hueco que es el hulahop. De esta manera transformas algo complejo, compuesto de muchas partes, incluso las difíciles de identificar, en un elemento simbólico simple. Al hacerlo así utilizas tu mente creativa. Permite que tu cuerpo y tu mente inconsciente participen en el proceso, de manera que la bolita representa no sólo lo que tú identificas con claridad relacionado con lo que quieres trabajar, sino lo que tu cuerpo y mente inconsciente perciben y conocen.

- Coloca mentalmente la bola dentro del tubo y permite que empiece a rodar, completando círculos, da igual la dirección.

- Enfócate en el recorrido circular de la bola por dentro del hulahop. De esta manera la pequeña esfera entra y sale de tu cuerpo, una y otra vez. El enfoque puede ser visual, o sintiendo la bola y su desplazamiento, o escuchando la vibración que produce su movimiento. Incluso te puedes ayudar con el brazo, haciendo círculos que siguen el movimiento de la bola. De esta manera sostienes la atención con facilidad.

- Lo que hace daño está bloqueado y lo que se mueve se actualiza. Mantén el movimiento circular de la bolita por dentro del aro, entrando y saliendo de tu cuerpo durante 1 minuto aproximadamente.

- Entonces detente, abre tus ojos, aro y bolita ya no están. Revisa tus sensaciones de este momento. Percibeté a tí y a tu cuerpo. Te puedes sentir bien, mal o indiferente. Reduce las opciones mentalmente a estas tres posibilidades. Esto te ayuda a centrarte e identificar tu estado.

- Si te sientes mal, de nuevo transforma lo que estás sintiendo en otra bolita y vuelta a empezar con el ejercicio. Así hasta que te percibas bien o indiferente. No te plantees si funciona o si lo haces bien. Cada vez que utilizas este procedimiento obligas a tu sistema nervioso a realizar cambios y actualizarse con respecto a lo que estés trabajando. En ocasiones recibirás un alivio inmediato. Otras veces vas a percibir la necesidad de repetir el ejercicio con el mismo tema en varias o muchas ocasiones más.

Me gusta decir que es un ejercicio de higiene emocional, porque tiene para la mente un efecto similar al de una ducha para el cuerpo. Espero que este sencillo procedimiento te sea útil.




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domingo 29 de octubre de 2006

Recapitulación I

“El futuro no existe. Es hora de que lo comprendas. Y cuando termines de recapitular y hayas borrado el pasado por completo, sólo te quedará el presente. Entonces sabrás que el presente sólo es un instante, nada más.”
Donde cruzan los brujos. Taisha Abelar (editorial GAIA)

Carlos Castaneda nombra en sus libros un código de conducta aplicado firmemente dentro de su linaje de chamanes mexicanos llamado “el camino del guerrero”, “Un código de conducta que los preparaba realzando su cordura y su prudencia”. Este código es un mapa.

Un mapa sirve para ubicarte en donde estás y facilita la llegada a tu destino. El destino para los chamanes mexicanos era la conciencia y la libertad de alcanzar los límites de la percepción, relacionándose consigo mismos y con el universo desde el esplendor de lo humano, para después trascenderlo. Para conseguir esto necesitaban enormes cantidades de energía, normalmente no disponibles en un humano “corriente” (debido a la “pérdida de la Gracia original” que desemboca en el sometimiento a la personalidad propia y al orden social). En el Camino del Guerrero existen diferentes procedimientos, uno de los más importantes es la RECAPITULACION. Permite recuperar y redistribuir la cuantiosa energía perdida, según ellos, en la interacción social y en el sostenimiento del Yo-personalidad.

No soy ni actúo como un guerrero, es una realidad. Aunque no seamos guerreros o chamanes, muchos de sus postulados son aplicables, debido a su eficacia, en el nivel cotidiano. Si revisamos nuestra vida y obras, podremos encontrar fácilmente eventos que aparecen en nuestra cabeza una y otra vez, afectándonos, a pesar de que hace años que ocurrieron; personas que vienen a nuestra memoria, estando presentes en el día a día a pesar de no formar parte de nuestras vidas en la actualidad. Relaciones de las que no hacemos nada más que quejarnos, y a pesar de todo no las dejamos. Lugares que nos ponen los pelos de punta, o melancólicos o rabiosos o de buen humor, que más da. Patrones repetitivos, en los que una y otra vez tropezamos en la misma piedra, a la que unas veces llamamos “malasuerte” y otras “bendición”. Pesadillas cotidianas, sueños estériles y relaciones tóxicas que nos alejan del Ser que fue concebido para crecer y recrearse con la vida.

Muchos de estos fenómenos se pueden explicar desde el punto de vista de la interrelación de nuestros propio campo de energía con el de otros seres humanos. Otros tienen que ver con la relación de unas partes de nosotros con otras.


La recapitulación es realizada por los chamanes mexicanos a través de una técnica respiratoria y un procedimiento previo de preparación en la que se agrupa la información en forma de listas de personas que se han conocido a lo largo de la vida, lugares, eventos varios etc, todo dentro de un espacio especial, que tiene que ser construido para el caso. Existe una amplia información en el libro “El Camino Tolteca de la Recapitulación” de Víctor Sanchez. Sin pretender llegar tan lejos, me permito ofreceros otro procedimiento, sencillo y que cualquier persona puede hacer de forma inmediata. La he llamado el HULAHOP.




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lunes 16 de octubre de 2006

El Camino del Guerrero

“...Don Juan explicó que para rebuscar energía, los brujos reorganizan ingeniosamente la distribución de su energía básica, descartando cualquier, cosa que consideren superflua en sus vidas. Llaman a este método "el camino de los brujos" o "el camino del guerrero". Como don Juan lo expuso, el camino de los brujos es, esencialmente, una cadena de conducta alternativa que se puede usar para tratar con el mundo diario; una conducta mucho más directa y eficiente que la conducta usual. Don Juan aseveraba que era más eficiente porque estaba expresamente diseñada para renovar nuestra energía, alterando nuestras reacciones básicas al hecho de estar vivos.

-¿Cuáles son esas reacciones básicas? -le pregunté.
-Hay dos maneras de encarar el hecho de estar vivos -dijo-. Una es rindiéndose a él, ya sea resignándose a sus demandas o peleando contra ellas. La otra es moldeando lo particular de nuestra situación vital, a fin de hacerla encajar en nuestras propias configuraciones.

-¿Podemos realmente moldear lo particular de nuestra situación vital, don Juan?
-Cada uno de nosotros puede moldearla a la medida de nuestras especificaciones -insistió don Juan-. Eso hacen los ensoñadores. ¿Una aseveración estrafalaria? Realmente, no, si tomas en consideración lo poco que sabemos acerca de nosotros.


Dijo que su interés, como maestro, era involucrarme completamente en el tema de la vida y el tema de estar vivo; es decir, la vida como consecuencia de fuerzas biológicas, y el acto de estar vivo, como una cuestión de cognición.

-Cuando los brujos hablan de moldear lo particular de la situación vital de uno -explicó don Juan-, quieren decir moldear la conciencia de estar vivo. Al moldear esta conciencia, podemos obtener suficiente energía para llegar al cuerpo energético y sostenerlo. Con el cuerpo energético, sin lugar a dudas, podemos moldear la dirección y consecuencias totales de nuestras vidas.

Don Juan terminó nuestra conversación pidiéndome que no solamente pensara acerca de lo que me estaba diciendo sino que convirtiera sus conceptos, por medio de un proceso de repetición, en una forma factible de vida. Reiteró lo que había dicho incontables veces: que todo lo nuevo en nuestras vidas, tal como los conceptos de la brujería en la mía, debe ser repetido hasta el agotamiento si se quiere incorporarlo a nuestra cognición del mundo. Señaló que la manera en que nuestros progenitores nos socializaron para funcionar en el mundo cotidiano fue a través de la repetición...”

El arte del ensoñar
(Carlos Castaneda - Seix Barral)




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miércoles 11 de octubre de 2006

El Mapa del Destino

Imagina que el destino de la vida fuera la percepción. Desde la concepción empezamos a percibir el mundo y nuestra propia existencia. Imagina que lo único que existe en el universo es conciencia de ser, tu conciencia de ser.

Te voy a contar un cuento.

Antes de que el tiempo hubiera nacido, el Espíritu primigenio existía en potencia pero no en presencia, de manera que si bien no tenía nada que percibir, su conciencia era infinita. Decidió renunciar a su conciencia sin fin para experimentarse a través de lo perecedero. Al principio formó tres energías. Una tenía la función de fragmentar la conciencia, fue el uno que vino después del cero, el primer nombre: el Creador. La segunda tenía la función de sostener lo ya creado: el Mantenedor. Así nació el Espacio, de la unión de las dos primeras fuerzas. La tercera energía es la que impulsa y genera el movimiento, provoca la trasformación, imprime vibración y permite que el viaje se realice, para al final llevar de vuelta lo existente a su fuente, transformando y finalmente destruyendo: el Destructor. Así nació el Tiempo.


Y de esta manera ocurrió lo imposible, el cero se trasformó en el uno, el uno en el dos, el dos en el tres... Y los tres crearon a los millones de seres. La paradoja de las partes es que andan buscando la unidad, su fuente. Y este es el cuento de la vida. Pero hay más.

Para hacerlo más interesante, el Espíritu creó todo lo iba a existir. Creó todos los universos, todos los seres, todas sus vidas. Desde el principio al fin. Creó el bien y el mal, creó el amor, la tristeza, la alegría, la rabia, el orgullo, el miedo y otras emociones desconocidas por los humanos. No creó un camino, los creó todos. Estableció cada una de las posibilidades imaginables, como diferentes senderos que los seres podrían recorrer-vivir. Un mundo de posibilidades. Cada elección llevaría a vivir una existencia u otra. Los seres tendrían una sensación de continuidad, debido al tiempo y por cada decisión tomada se manifestaría un universo completo para apoyarla. Una obra con tantos escenarios como seres han existido, existen y existirán. Y para cada escenario tantos guiones como se pueda imaginar, y más. Y una regla única, en cada elección se perdería o ganaría energía.


Hemos llamado sufrimiento al acto de percibir la pérdida, la amenaza, o la injusticia que hace disminuir la energía-percepción-conciencia. Hemos llamado vida a la percepción que emerge del roce de la conciencia con el Mapa del Destino. Porque somos eso, un mapa con todos los caminos, con todas nuestras opciones. Limitadas, aunque lo suficientemente numerosas como para sentir la libertad a pesar de que no existe tal como creíamos, todo estaba puesto de antemano. Somos la conciencia fragmentada del Espíritu que se embauca a sí mismo para vivir una vida mortal. Por la emoción que produce. Tenemos innumerables opciones, pero sólo viviremos una, que se convertirá en un trazo de luz en el oscuro mar de la conciencia. Su principio será el nacimiento, sus puntos medios nuestras decisiones y su final la muerte. Para que el Espíritu se recree. ¿Conseguiré contribuir al engrandecimiento de la conciencia del Espíritu, o seré una existencia aburrida?




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miércoles 4 de octubre de 2006

Cada ser humano...

"Cada ser humano es por derecho un guerrero que ha logrado su lugar en el mundo en una batalla de vida o muerte. Véanlo así, al menos una vez, como espermatozoides, todos libramos la carrera por la vida -una contienda única contra millones de otros competidores- ¡y ganamos! Ahora la batalla sigue...


Un guerrero sabe que no hay garantía de triunfo frente a la muerte. Aun así, libra su batalla, no porque crea que va a ganar, sino por la emoción de la guerra misma. Para él, dar su guerra es ya una victoria. Y mientras lucha se regocija, porque, para quien ya ha muerto, cada segundo de vida es un regalo...

La actitud del hombre común ante la posibilidad de amar es la de una fría máquina calculadora: amo a mis hijos porque son depósitos de mi energía, a mi esposa porque lava la ropa, cocina y me la cojo; a mi perro porque cuida la casa, a mi país porque aquí nací, a mi dios porque me va a salvar...


Los brujos han descubierto la más refinada forma del amor, porque se aman a sí mismos. Saben que todo lo que damos hacia afuera es un reflejo de lo que tenemos dentro. Han puesto el poder de la pasión al servicio del ser, y ella les da el ímpetu necesario para emprender la única búsqueda que cuenta: la de uno mismo."

Encuentros con el Nagual. Conversaciones con Carlos Castaneda
(Armando Torres - Editorial Nuevo Amanecer
)




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martes 26 de septiembre de 2006

Paradigmas y Realidad



El ser humano, haciendo uso de una cualidad innata e inevitable, ha intentado explicar y predecir el mundo del que forma parte desde el principio de los tiempos. En cada momento de la historia, las sociedades, antaño relativamente locales y hoy inercialmente globales, han desarrollado diferentes modelos de creencias. La física, la filosofía, la metafísica, la ciencia y la religión han convivido, a veces de la mano y otras aparentemente separadas, para modelar los diferentes sistemas sociales, políticos y culturales. Como resultado, la sociedad, en cada momento y en cada lugar ha proporcionado al individuo un conjunto de creencias, conocimientos, normas y leyes mediante las cuales éste se podía desarrollar y relacionar consigo mismo, con sus congéneres y con el cosmos, así como aprehender lo existente sometiendo la realidad a generalizaciones, eliminaciones y distorsiones con el fin de predecir el propio comportamiento y el de la naturaleza y utilizarlo en su beneficio.

Quizás como elemento evolutivo y con el objetivo de perpetuarse como especie con un elevado grado de conciencia de sí, el ser humano desarrolla un concepto particular: la REALIDAD-VERDAD. La definición de lo real, en teoría, debería abarcar a aquello que ES, que EXISTE, independientemente de estar sometido a la percepción o juicio; transmite también un cierto aire de inmutabilidad. Lo curioso es que “aquello que es real y verdadero” ha ido cambiando y lo sigue haciendo, a medida que las creencias, la cultura y la ciencia cambian. La realidad parece un subproducto, resultado de la interpretación de los datos sensoriales, primero a través de los propios canales biológico-perceptuales, y después por el conjunto de creencias propios de cada época y tradición. Esto es paradójico en si mismo. No se puede unificar conceptualmente el hecho de que la realidad debería ser definitiva, existente en si misma e independiente, con la observación de que cada vez que cambiamos nuestros pensamientos, la propia realidad-verdad se redefine.


En el contexto de la Resonancia Bioenergética, VERDAD y “bueno” es aquello que genera simetría y aumenta la conciencia, con lo que lo “malo, falso y PERVERSO es lo que nos hace perder simetría y conciencia.

Así que, “¿qué rayos sabemos?”. Sabemos que vivimos en un mundo sujeto por las creencias-paradigmas y que cada vez que éstas se modifican, algo cambia en nosotros. Vivimos en una explicación de la realidad. Los paradigmas son creencias compartidas. Cuanto más extendida y compartida está una creencia, más fuerza tiene el paradigma resultante. La realidad es un acuerdo compartido por la mayoría de la humanidad y sostenido con reglas, suposiciones e interpretaciones de la experiencia perceptual que es la vida. Aparentemente el objetivo de los paradigmas es la continuidad y evolución del individuo y de la especie mediante la acumulación y transmisión de conocimientos. Es una forma de reducir la inmensidad del todo a un tamaño manejable por nuestro cerebro.

Compartimos creencias primarias que tomamos en principio como realidades absolutas como por ejemplo, “el mundo esta hecho de objetos”, “el tiempo discurre desde el pasado hacia el futuro y yo vivo en el presente”, “existen sonidos, colores, sabores, olores y sensaciones”, “para vivir hace falta comer”, “nacemos, vivimos y morimos” etc...

Este tipo de creencias trascienden las culturas e incluso los tiempos hasta tal punto que son consideradas desde el punto de vista social como verdades inamovibles. Pero sin embargo, en ocasiones, pequeñas fisuras hacen que algo irrumpa para alterar la estabilidad de tales realidades.

Ahora la física dice que más que un mundo de objetos, existe un continuo espacio-tiempo, que se parecería más a bandas de energía, visión que coincide con la de los antiguos chamanes; también dicen que el tiempo va desde el pasado al futuro porque quizás nuestros sentidos lo interpreten así y que a lo mejor hay realidades simultáneas en el que todas las opciones posibles se expresan en una especie de multiverso fractal en el que nada se puede dar por seguro; ahora resulta que los sentidos no son cinco, ya que hay animales que tienen un sónar, o un sentido de detección electromagnética y parece que las plantas tienen conciencia. Hay gente que dice que lleva años sin tomar alimentos y una buena parte del mundo sigue como doctrina a seres que presuntamente resucitan o no mueren. ¿Verdad?.

Aunque es obvio, mejor si evitamos olvidar algo de gran transcendencia, la definición del mundo y de la realidad se edifica a través de algo que supone un salto evolutivo sin precedentes, al menos en la historia biológica conocida de nuestro planeta: las PALABRAS. Las palabras son representaciones de la realidad y la hacen accesible-comprensible en un determinado nivel de conciencia-pensamiento. Aprendemos a hablar y a pensar con palabras, y a partir de entonces nombramos todo lo que percibimos, lo hacemos real. En este nombrar sin fin, nos contamos unos a otros y a nosotros mismos, una y otra vez, mediante el diálogo, nuestra explicación de la realidad que está formada por paradigmas y presuposiciones, que se organizan jerárquicamente, desde las creencias o modelos más generales que nos unifican, hasta los matices más particulares y personales que permiten la singularidad individual, diferenciándonos a unos de otros.

En el modelo de la Resonancia Bioenergética, el LENGUAJE es el SEXTO SENTIDO humano, ya que la realidad que percibimos sería completamente diferente sin este sentido y al igual que los otros cinco, dispone de áreas especializadas en el córtex cerebral.

Se construye el MAPA DE LA REALIDAD a través de los datos aportados por los cinco sentidos y del modelado producido por el diálogo con los demás y con nosotros mismos. En todos los idiomas se dice básicamente lo mismo, aunque se utilicen palabras diferentes y si crees en algo o sabes algo, casi siempre es porque hubo alguien antes que tú que lo creyó o lo supo. Las personas desarrollan su relación con la realidad a través de este mapa, el metamodelo del lenguaje. Pero como se dice en la PNL (Programación Neuro Lingüística), el mapa no es el territorio. Es lógico que un mapa rico en detalles y lo más exacto posible es de mejor utilidad que uno pobre y con errores. ¿Y si de la calidad del mapa dependiera la calidad de la experiencia vital y de la propia conciencia?. No parece que en el momento del nacimiento se tenga un mapa, o por lo menos muy elaborado, ya que todavía no se ha desarrollado el lenguaje, así que, quizás se empieza utilizando el de los padres y personas importantes de nuestra primera etapa vital. A medida crecemos, el mapa se hace mas completo, pero como en gran parte se “copia” de los modelos de referencia, lo mismo se incorporan sus ventajas que sus desaciertos.

De manera que, voy a suponer que no disponemos de la capacidad de percibir la realidad tal como es (ver “Mito de la caverna” de Platón) y que, en su lugar, nos relacionamos con ella a través de este mapa que viene a ser una especie de realidad virtual. Si esto es así, definitivamente el mapa, su exactitud y riqueza, serviría para medir el nivel de evolución y desarrollo que ha alcanzado una persona, determinando sus posibilidades de interacción y manejo en la existencia. ¿Y si cambiando creencias, paradigmas, el lenguaje y las palabras que utilizamos al hablar y pensar, pudiéramos modificar nuestra realidad?. Esto supone que si algunas de nuestras vivencias son desfavorables y nuestras capacidades en ciertas áreas son escasas o ineficaces, es posible que nuestro mapa necesite de mejoras. Imagina el impacto negativo que a menudo algunos padres o madres dan a sus hijos diciendo cosas como “no vales”, “eres un/a inútil”, “no te mereces nada bueno”, “siempre nos va mal”, “el mundo está mal”, “los demás sólo quieren hacerte daño” y tantos y tantos COMANDOS que se instalan en el MAPA. Estos comandos se convierten en la realidad que vivimos, De manera que lo ideal, si esto es cierto, sería empezar a realizar una lista de comandos y creencias, tanto “positivos” como “negativos” y observar la relación que hay entre éstos y los acontecimientos que vivimos. Habría que buscar experiencias que respondan a patrones repetitivos e indagar qué comandos son los que funcionan para alimentarlas así como sus conexiones con los cinco sentidos. Esto por lo menos sería el principio de la posibilidad de cambio.

Así que, ya que parece que hay que creer en algo, y que el concepto de REALIDAD lo mantenemos o cambiamos a través de nuestro mapa, así como el concepto del MUNDO con la suma de todos los mapas individuales, ¿qué pasaría si elijo vivir creyendo que los demás no tienen la culpa de mis males, que yo tengo mucho que hacer al respecto, que es mejor evitar la queja y construir un mundo mejor, que mi mundo es mi vida y por ello es accesible y transformable, que me merezco lo mejor, que deseo mi triunfo y el de la humanidad, que quiero estar en contacto con personas que estén en un nivel de conciencia igual o mayor que el mío, para poder seguir desarrollándome, que siempre hay buenas opciones, que tengo la habilidad de verlas y el valor de escogerlas, que la vejez me traerá la plenitud y que la muerte solo es un gran cambio, que todo ser humano tiene recursos casi ilimitados en su interior, que se puede llegar a acceder a esos recursos y utilizarlos...? ¿qué puede pasar?

Puedes convertirte en un aprendiz que identifica sus creencias y verdades perversas y limitantes para así cambiarlas gradualmente por realidades potenciadoras y simétricas mediante el continuo acecho al ego, la recapitulación y el silencio interno y entonces podrás aspirar a llegar a ser un maestro con poder y conciencia suficiente para crear tu propia realidad.


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lunes 18 de septiembre de 2006

Emociones



Desde el punto de vista funcional nos podemos dividir en tres grandes estructuras: cuerpo, mente-psique y campo.

El término psique proviene de la antigua Grecia y significaba “alma”, aquello que está unido al cuerpo durante la vida y que se desprende en el momento de la muerte. Más tarde su utilización derivó hacia un uso menos espiritual y fue asignado al conjunto de fenómenos que tienen que ver con la mente humana. Aun hoy en día, referirse a la mente tiene sus dificultades dado que es un término considerado más bien abstracto. Según la psicología la mente es un conjunto de funciones que emanan del cerebro pero que no son el cerebro.

En Resonancia Bioenergética la mente-psique es una metafunción que tiene su base estructural en el NÚCLEO EMOCIONAL, siendo éste una metaestructura que se construye a través de seis grandes energías emocionales inmanentes dotadas a su vez de su propia estructura y función. La personalidad, la consciencia, la memoria, el pensamiento y muchas otras funciones serían productos de este Núcleo Emocional que es quien sostiene y da forma al MAPA DEL MUNDO INDIVIDUAL, participando además como parte del MAPA DEL MUNDO COLECTIVO. Como toda estructura-sistema, su propia existencia y cumplimiento de objetivos naturales se ve condicionada a través de cómo pierde y gana energía en su relación con el medio y consigo.

Pero hagamos un inciso para volver a revisar algunos conceptos esenciales:

* El CUERPO FÍSICO es la forma-estructura, es el soporte de todo lo demás mientras que se está vivo y es construido a través de la información contenida en el ADN, que fue guardada y perfeccionada por los ancestros.

* El ADN es la estructura que contiene en forma de MEMORIA y PROGRAMAS al SISTEMA PRIMARIO DE IMÁGENES. Las formas vivas crearon el ADN para almacenar y transmitir la “in-formación” y el aprendizaje acumulados, teniendo la capacidad a su vez de generar la forma y sus funcionamientos inmanentes, tanto los desarrollados como los potenciales. Necesita del cuerpo para existir, desarrollarse y reproducirse. La función principal del ADN es el mantenimiento de la forma-simetría a través de la especie y del aprendizaje ancestral, transfiriéndolo a través de la reproducción. Para el ADN, lo primero es la especie y lo segundo el individuo.

* La PSIQUE es el conjunto de MEMORIAS y PROGRAMAS que sostienen al SISTEMA SECUNDARIO DE IMÁGENES mediante la integración de los datos de los cinco sentidos y del sexto, el lenguaje. La función principal de la Psique es el mantenimiento y desarrollo del individuo y su conciencia a lo largo de su vida. Para la Psique lo primero es el individuo y lo segundo la especie. La psique es una metafunción emanada del NÚCLEO EMOCIONAL que en la etapa fetal e infancia está en fase inmadura, necesitando desarrollarse mediante la incorporación de arquetipos socioculturales de la época y del lugar en el que realiza el aprendizaje del lenguaje, así como de los arquetipos y sistemas de creencias provenientes de los padres y otras figuras adultas presentes durante la infancia y adolescencia.

* Los seis sentidos son vías que entran y sacan la información del entorno y la vuelcan en sustratos en los que ésta información es manejable o bien la hacen consciente tanto a nivel psíquico como corporal-biológico. Todo este proceso se hace por medio de PROGRAMAS que transforman la información y la convierten en algo manejable. La información se nos presenta en diferentes formatos, sensaciones, percepciones, emociones, pensamientos, sentimientos, reacciones, conducta, necesidades, motivaciones... Los órganos de los sentidos y la conciencia están preconfigurados por el ADN y enriquecidos o empobrecidos por la Psique.

* Como es arriba es abajo, así que lo que es válido para un ser vivo, es válido para cualquier estructura organizada, entidad u objeto: una célula, una planta, animal, un sistema social, un ecosistema, un planeta etc. Solo cambian las formas y las funciones pero el esquema es similar. Todo está conectado con el entorno, y así con todo lo demás. Las estructuras no pueden hacer otra cosa que recibir, transformar y emitir energía-información al entorno. En los seres vivos estos procesos son más complejos, variados y dinámicos.

* Todos los sistemas necesitan nutrirse, a través de diferentes energías. Como entidades vivas orgánicas se obtiene esta nutrición primaria a través de la respiración y la alimentación. Pero como seres humanos con Psique, necesitamos de una nutrición-retroalimentación secundaria de tipo afectivo-mental-emocional.

* En el proceso de existencia-relación-percepción de un sistema con su entorno, solo caben dos opciones: o se pierde energía-función-estructura (entropía) o se gana energía-función-estructura (simetría), de manera que la psique colabora activamente en este proceso junto con el cuerpo y el campo energético. Existe una relación de interdependencia entre el cuerpo, la psique y el campo.

Y ahora volvamos a las emociones. Pero antes voy a profundizar en el concepto de NÚCLEO EMOCIONAL. Hagamos la abstracción de que esta estructura-núcleo emocional fuera un ente independiente. Como cualquier entidad tendría forma-estructura y función-contenidos-información. Estaría constantemente en relación con el entorno, absorbiendo, trasformando y emitiendo energía-información, perdiendo o ganando energía en este proceso. Esta estructura es la mediadora entre los procesos internos y externos dentro del ámbito psicológico, que es el que tiene como objetivo prioritario el desarrollo del individuo y su conciencia durante la propia vida.

El NÚCLEO EMOCIONAL es un complejo sistema que engloba procesadores de datos, memorias, energía, órganos de los sentidos, lenguaje, pensamiento, personalidad y conciencia.

En el Núcleo Emocional-Psique, algunos datos acaban en un área especial que llamamos consciente, cuando los datos son volcados ahí “nos damos cuenta”. Pero la mayor parte de los datos se procesan y vuelcan en otra área que llamamos inconsciente “en donde no nos damos cuenta”. Toda la estructura funciona en conjunto, sin tener en cuenta lo que es consciente de lo que no, de ahí que a veces nos sorprendan o no podamos controlar nuestras propias reacciones emocionales y sentimientos.

Hay una parte de la estructura que es la unión de la consciencia más la personalidad, a eso lo llamamos YO. El Yo es la punta de lanza a través de la cual nos relacionamos con los otros y con nosotros mismos. El problema es que el YO no es nada más que esa punta de lanza, una pequeña parte de lo que somos aunque tiene la capacidad de crear la sensación-ilusión de ser casi lo único que existe. De ahí surgen una gran cantidad de nuestros conflictos y problemas. La PERSONALIDAD sería un subproducto resultante de la interacción del Núcleo Emocional consigo mismo y con el entorno. La interacción con el Núcleo Emocional de la madre en la etapa fetal, la propia experiencia del nacimiento y las experiencias vitales, especialmente hasta los 7 años de edad, son el cincel que esculpirán el Núcleo Emocional propio y con ello una de sus funciones más significativas, la personalidad. Después de una búsqueda personal de años, en los que los diferentes modelos sobre la personalidad, la psique, y las emociones no me terminaban de convencer, hace unos años encontré un trabajo excepcional sobre el tema perteneciente a la psicóloga y escritora Preciada Azancot. existen 6 emociones innatas, a saber: amor, miedo, tristeza, rabia, alegría y orgullo. Estás 6 emociones-energías funcionan como los colores principales de una paleta, cualquier otra emoción humana es una combinación particular de ellas. Como energías que son, nutren un sistema que ella llama Estructura Innata del Ser Humano (similar al concepto de Núcleo Emocional). Cito literalmente su definición de las 6 emociones extraída del libro “EL M.A.T., CIENCIA DEL DIRIGENTE DEL SIGLO XXI" ( ISBN 978-84-609-0955-2 Autora: Preciada Azancot Medina, edición 2006):

- EL AMOR: es la facultad innata de crear y crearse un espacio seguro en el que cada cual pueda ser símismo: lo que nació para ser (un espacio donde recuperar y conservar facultades perdidas).


  • El MIEDO: es la facultad innata de percibir la amenaza de una posible amputación o manipulación de algo vivo en ti o en tu entorno. Es la percepción de la fragilidad del perfecto equilibrio natural que podría ser alterado por ti o por otros.


  • La TRISTEZA: es la facultad innata de percibir la pérdida temporal o definitiva del equilibrio perfecto natural propio o ajeno. Es la anticipación del sufrimiento adicional que tendrás que realizar para encontrar nuevas opciones para compensar dicha pérdida y recuperar el equilibrio.


  • La RABIA: es la facultad innata de reaccionar contra manipulaciones, mentiras, injusticias e inversiones que pueden alterar el equilibrio perfecto de tu estructura o de la de los demás. Es la energía necesaria para la afirmación y la protección de dicho equilibrio.


  • La ALEGRIA: es la facultad innata de percibir y transmitir el fluir de la vida en ti y en tu entorno, con la sensación de placer pleno que ello produce. Es la satisfacción de ver incrementada (por logro de afectos y cosas sin manipulación) la seguridad de garantizar ese fluir. Es también el alivio de quitarte pesos muertos de encima y de recuperar tu estructura perfecta. Es sentirte así cerca de tu Creador tal y como te creó para ser.


  • El ORGULLO: es la facultad innata, específicamente humana, de percibir y transmitir tu dimensión creadora al servicio de la vida y el amor. Es crecer y hacer crecer y, por ende, sentir tu semejanza con el Creador.”

A mi entender estas definiciones son altamente eficaces como punto de partida para comprender las emociones y la personalidad humana. Preciada Azancot no se quedó en la definición de las emociones. En su metamodelo MAT ha descrito, articulado y relacionado cada una de las estructuras dependientes y nutridas por cada una de estas 6 emociones, así como las leyes que rigen su función y desarrollo. Esto es un aporte novedoso en las ciencias humanas, ya que casi ningún otro sistema ha implementado un modelo estable que defina leyes de funcionamiento y relacionales de la estructura emocional, emociones y personalidad. No me extenderé más sobre el MAT, aunque, en parte, me apoyo en su definición de las 6 emociones básicas y las asumo como válidas dentro del modelo de la Resonancia Bioenergética, aunque con algunas modificaciones que veremos.

Así que, básicamente el Núcleo Emocional, cuenta con una forma-estructura y con 6 subestructuras que configuran energías-funciones que la nutren y configuran. Lo habitual será que algunas de estas energías se encuentren en exceso, otras en carencia y algunas con inversiones de polaridad (funciones invertidas). Esto quiere decir que en ocasiones provocarán respuestas insuficientes, exageradas, contrarias a lo que deberían ser, fuera de lugar o fuera de momento. Estas deformaciones o pérdidas en la simetría del NUCLEO EMOCIONAL, se gestan en la etapa fetal, ya que el feto tiene necesariamente que responder al entorno uterino (su mundo), que es la madre y al Núcleo Emocional Materno. Como la madre una vez fue feto, ella necesitó adaptarse igualmente al mundo emocional de su propia madre; y así hasta el principio de los tiempos. Para mí, el mito del pecado original refleja este fenómeno. Nacemos con mancha; nuestro estado ideal de simetría potencial perfecta en el momento de la concepción se empieza a perder a partir de estar en un entorno a veces hostil, a veces sobreprotector. Así es la vida, no creo que sea bueno ni malo, sólo forma parte del juego. Y de ahí emerge la personalidad, de la pérdida de la simetría potencial original (el paraíso, la comunión con el Espíritu). La personalidad cuando se une a la luz de la conciencia crea el YO (la separación del Espíritu). El Yo a su vez es sostenido mediante el diálogo interno, las palabras, el sistema secundario de imágenes. Este YO y la personalidad que lo sostiene determina, enriquece o limita las posibilidades de relación con la realidad así como la recuperación del vínculo con el Espíritu.

Como sistema que es, lo único que puede hacer el Núcleo Emocional es ganar o perder energía en su contacto con el entorno. Su alimento son las EXPERIENCIAS. Si a lo largo de la vida, las experiencias absorbidas por el Núcleo Emocional han ayudado a que la persona se desarrolle (aumentando su energía y simetría), su equilibrio psíquico y mental serán elevados, manifestándose una riqueza de matices particular y creciente, así como una adaptación al medio y al entorno social adecuados, y una ausencia de excesos o carencias. Si existen multitud de experiencias no asimiladas adecuadamente por la Psique (pérdidas de energía y aumento de la entropía-caos), la persona vivirá una sensación de desazón creciente, pobreza de carácter y conflictos constantes, en aumento, así como un buen número de excesos y carencias, o bien una necesidad de malignizarse a sí mismo y a los demás; sus relaciones sociales estarán basadas en la dependencia, el soborno o en el chantaje y en el sostenimiento de su desfavorable situación, lo cual llevará a retroalimentar su sistema con malas experiencias que dificultarán cada vez más alcanzar un mejor nivel de equilibrio emocional.

De manera que para el equilibrio y desarrollo del Núcleo Emocional y de sus subproductos, la personalidad y el yo es importante:

Vivenciar un buen número de experiencias a lo largo de la vida que enriquezcan la estructura del Núcleo Emocional y lo hagan crecer, sin importar la edad que se tenga.

Disponer y utilizar mecanismos que sirvan para desbloquear el sistema con respecto a experiencias y aprendizajes mal integrados o tóxicos-entrópicos, permitiendo la recuperación y reparación de los “pedazos de uno mismo” perdidos. En la medicina energética existen algunas técnicas que permiten realizar este proceso (pe. Recapitulación y Resonancia Bioenergética)


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martes 5 de septiembre de 2006

El Campo Humano


El ser humano, al igual que todos los seres orgánicos, está constituido por el organismo, en el que ocurren todos los fenómenos bioquímicos, electromagnéticos y fisiológicos, y por un campo de energía asociado a este organismo. El estado de este campo de energía es dependiente del organismo y viceversa. Asumimos que este campo de energía se expande por lo menos hasta un metro más allá de los límites del cuerpo físico y fundamentalmente está integrado por el campo electromagnético, el cuerpo etérico, el sistema de chakras y el sistema aural, así como por otro nivel más abstracto, el denominado campo de información. El componente energético más cercano dentro de la escala vibratoria al propio cuerpo físico es el campo electromagnético humano. Este campo electromagnético es un elemento bisagra y forma parte tanto del organismo como del campo energético, a través de el se interconectan todos los sistemas y niveles; su ubicación y forma coincide con la del cuerpo físico, sobrepasando su volumen en tan sólo uno o dos centímetros hacia fuera; forma parte fundamental del cuerpo etérico. Existen máquinas como las cámaras Kirlian que son capaces de “fotografiar” este campo electromagnético, mostrando algunas diferencias objetivas entre campos sanos o enfermos, a pesar de ello, hoy en día estos recursos técnicos son limitados en comparación con los datos accesibles para un terapeuta debidamente entrenado en la percepción por RESONANCIA. Sin embargo la actuación de la Resonancia Bioenergética se realiza casi por completo sobre el campo de información, que podría tener una relación e incluso ser lo mismo que el campo cuántico.

El cuerpo físico, y los diferentes niveles del campo energético (el campo electromagnético, los sistemas sutiles y el nivel cuántico o de información) se organizan a través de estructuras y funciones. El campo de energía mantiene la integridad del organismo, intercambiando información con éste y con el entorno, y apoyando todas las funciones del ser vivo como la nutrición, la adaptación al medio, la comunicación, las relaciones con otros seres y con el entorno, las emociones, los procesos psíquicos, la percepción, el aprendizaje, etc.

Si se habla en términos ideales, cuando el organismo está “sano”, entonces el campo energético también lo está; esto se manifiesta por un fluir sin bloqueos de la energía-información a través del campo energético, presentando una frecuencia vibratoria y vitalidad elevadas. Cuándo existen alteraciones en la salud, el campo manifiesta bloqueos en el flujo de la energía en diferentes puntos, dependiendo de la patología. Además el campo en su conjunto presenta una frecuencia vibratoria y vitalidad más bajas que en el caso de estar sano.


Los organismos vivos están en un cambio permanente para adaptarse al medio (homeostasis). Esta adaptación ha sido posible gracias a la conquista de un nivel de SIMETRÍA u organización estructural excepcional. La simetría es la única opción para la conservación de la vida ya que existe una energía que es el TIEMPO que genera lo que los físicos llaman ENTROPÍA, que es una tendencia al caos y la desorganización. El balance entre simetría y entropía es determinante en el mantenimiento y desarrollo de la vida así como de la calidad de la misma. La SIMETRÍA SAGRADA es el orden que subyace bajo todo lo vivo y que expresa un origen, un camino y un propósito.

En Resonancia Bioenergética se define a la MATRIZ INDIVIDUAL como la totalidad de estructuras (cuerpo-mente-campo) y funciones de un individuo o sistema individual.



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lunes 4 de septiembre de 2006

Conciencia...

La conciencia es una de las energías más fascinantes que existen en el universo, quizás su única razón de ser. Es esa luz que ilumina nuestra percepción y hace posible que la vida sea experimentada. ¿Y qué es la vida? Como escuché a alguien alguna vez, la vida es una cosa detrás de otra, es una sucesión de eventos, de fotogramas iluminados por el resplandor de la conciencia, recogidos por la percepción y fijados por la atención.

Quizás, ya que la vida es conciencia-percepción-atención, ésta sea la razón de la eterna búsqueda humana, de la sensación de estar incompleto, de esa sed que en ocasiones abrasa, de esa sensación de estar en un viaje sin fin. Porque acaso, si la conciencia es lo que la vida protege, ¿no es razonable buscar y querer aumentar aquello que sería el verdadero alimento, la verdadera curación? la conciencia sería el elixir de la vida que resucitaría lo muerto en nosotros. Porque en este viaje, en las batallas que libramos, a veces perdemos y algo en nosotros muere, y la muerte es ausencia de vida, el olvido, la extinción de la conciencia.

Un ser vivo es un sistema complejo dotado de punto de encaje que se organiza a través de diferentes simetrías acopladas que a su vez conservan distintos tipos de energías que tienen como último objetivo el mantenimiento y desarrollo de la CONCIENCIA individual y colectiva.

Paradoja de la CONCIENCIA

CONCIENCIA = PERCEPCIÓN + ATENCIÓN
PERCEPCIÓN = CONCIENCIA + ATENCIÓN
ATENCIÓN = CONCIENCIA + PERCEPCIÓN



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viernes 1 de septiembre de 2006

Percepción...

Los físicos cuánticos dicen que la percepción forma parte de la estructura de la existencia, ya que todo observador produce un efecto cuantificable sobre el objeto de la observación. Partiendo de éste supuesto, se puede imaginar como en el proceso de percibir, un flujo de algún tipo de energía es emitido desde el observador hacia lo observado, ya que es evidente que difícilmente el primero podría influir sobre el segundo si no hubiera algún tipo de intercambio energético. Podemos seguir imaginando este flujo de energía como una línea, rayo u onda (canal) así que en el momento en que algo es percibido, un flujo de energía conecta al observador con lo observado, de manera que se puede decir categóricamente que la percepción es una forma de relación.

En una relación existen al menos dos elementos-sistemas que intercambian algún tipo de energía-información. Esta energía-información llega y sale desde los distintos objetos u elementos y provoca diferentes tipos de respuestas en todos los integrantes de la relación, ya que para que exista una relación tienen que existir elementos resonantes emisores y receptores, sensibles a los contenidos de energía-información que son intercambiados. Además, como se ha indicado, es necesario un canal o medio de transporte de los contenidos de energía-información. Este canal de transporte vincula a los diferentes sistemas participantes en la relación-percepción-existencia.

La utilización reiterada de un canal a través del cual el observador-perceptor se relaciona con lo observado, consolida la propia estructura del canal-vinculo. Al principio los canales a través de los cuales fluyen las relaciones-percepciones-pensamientos-sentimientos entre los seres humanos son débiles y temporales. A medida que las relaciones y el contacto se hacen más intensos y continuos en el tiempo, los propios canales se configuran como permanentes. Podríamos decir que, las esferas luminosas que somos serían los puntos de partida y entrada de una multitud de líneas de energía o cordones que son el fruto de la consolidación de las relaciones personales, sociales, familiares, afectivas etc.

Puesto que a través de éstos canales-vínculos, estamos permanentemente influyendo y siendo influidos (in-fluir, bien podría significar “llevar los fluidos dentro”), llega un momento en la vida del ser humano en el que la socialización constituye una verdadera trama, cuan tela de araña, en la que solidificamos y mantenemos nuestros contenidos de energía-información-consciencia, quedando poco margen de maniobra para continuar nuestro desarrollo. Los vínculos se hacen rígidos, los contenidos se estancan, uno es lo conocido, y lo que conocen los demás nos fija impidiendo el libre fluir de la energía. De esta manera conservamos la cordura de lo habitual hasta que nos llegamos a convertir en la imagen de lo que los demás quieren de nosotros, una copia burda, una cinta grabada que se repite una y otra vez en forma de bucle, perdiendo simetría, hasta que la cinta se rompe o se raya.



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jueves 31 de agosto de 2006

Energía...


Todo es energía. La energía es el tejido con el que se fabrica la existencia. Es el espacio y el el tiempo en una danza infinita y sin embargo acabada.


Todo está lleno, el vacío es inexistente. Cada parte del universo es como un denso tapiz, tejido con unos hilos que los chamanes de México antiguo llamaron “las emanaciones del Espíritu”. Estas emanaciones pueden estar relacionadas con lo que la física cuántica describe en la teoría de cuerdas. Lo único que existe es el Espíritu y sus emanaciones, la Matriz-Campo Universal. Según la física Newtoniana un CAMPO es una colección de funciones definidas sobre una región del espacio, por lo que el Campo Universal sería la colección de funciones que se pueden definir dentro de la propia existencia total, en todos los espacios-universos y tiempos pasados, presentes y futuros. Es por lo tanto, en términos absolutos, un sistema cerrado y acabado. Sin embargo aparenta ser, desde el punto de vista de la relatividad focal (ubicación de la consciencia en un punto concreto del espacio-tiempo), un sistema abierto y en desarrollo. El Campo Universal (funciones) y el espacio-tiempo que ocupa (estructura) forman la MATRIZ UNIVERSAL (el Todo).

La Matriz Universal es como una gigantesca orquesta que toca una eterna sinfonía. Cada una de sus infinitas cuerdas vibran con un sonido especial. En el principio era el Verbo, ahora sigue siendo y en el futuro será, es la vibración que percibimos como la fusión del espacio y del tiempo. La sensación de presente es sólo una singularidad local de nuestra percepción.

Las fibras simples se agrupan, creando resonancias-vibraciones más complejas. En la Matriz Universal existen puntos de confluencia espacio-temporales donde estas cuerdas se agrupan formando bandas que a su vez se combinan y focalizan creando el mundo de objetos que percibimos. Sin embargo, el mundo de objetos solo es un arreglo de nuestra percepción, que divide la realidad en CONTENIDOS COGNITIVOS (objetos y experiencias). Sólo existen infinitas líneas de energía, pero nosotros percibimos fundamentalmente sus agrupaciones o puntos de confluencia, dando la sensación de que vivimos en ese mundo de objetos. Desde una partícula subatómica, a una enorme molécula de ADN, desde una bacteria a un árbol o a nosotros mismos, desde una piedra a un planeta o al sol, desde una galaxia a un universo, cada una de las partes del todo no es más que una confluencia particular en un punto concreto del continuo espacio-tiempo, una pequeña nota diferenciada de la sinfonía universal y sin embargo indisolublemente unida a ella.

Cada OBJETO (contenido cognitivo) o punto de confluencia en un SISTEMA concreto se puede considerar relativamente cerrado, se puede nombrar con una o varias PALABRAS. Forma parte de lo que en el nagualismo se describe como el TONAL, lo que puede nombrarse o describirse a través de palabras. Esta información es de gran importancia dentro del modelo de la Resonancia.

Todo está vivo. Vida, es una forma de llamar a la experiencia perceptual propia de un punto de confluencia-sistema al relacionarse consigo mismo y con su entorno. Solo existe una singularidad en la que entorno y “si mismo” coinciden, la Totalidad, la Matriz Universal, el Nagual. Inabarcable para nuestra conciencia y tan solo intuible a través de nuestra capacidad de imaginar, la Totalidad se percibe a si misma través de sus partes y se relaciona constantemente con ellas, puesto que, todo lo existente esta dentro de la Totalidad.

La vida se manifiesta a través del intercambio de energía entre un punto de confluencia en particular (sistema) y aquello con lo que se relaciona, generando percepción, reacción y movimiento. Un punto de confluencia-objeto-ser sólo puede relacionarse con el medio perdiendo o ganando energía. Es la única opción existente. Si perdiera energía continuamente, su propia estructura se debilitará hasta desaparecer-transformarse-fragmentarse en otros puntos de confluencia más pequeños con características diferentes. Si ganase energía continuamente estaría obligado a modificar su estructura para poder asimilar la energía-aprendizaje, experimentando un desarrollo (cuando todavía se es lo mismo) o una transformación (cuando ya es imposible seguir siendo lo mismo); en el caso de que la estructura se mantuviera sin cambios, no podría asimilar la energía entrante, aumentando drásticamente la entropía, conduciendo al sistema a la fragmentación-desaparición. Cuando hay un balance más o menos equilibrado entre las ganancias y pérdidas de energía, el sistema dispone de una cierta estabilidad, siempre que la entropía no aumente de forma peligrosa.

La característica fundamental de la vida-existencia es la percepción, por lo que todo el universo existente es un ser vivo que percibe, así como también cada una de sus partes-sistemas. Funciones avanzadas como la nutrición, respiración, reproducción etc, tienen como objetivo el mantenimiento de simetrías cognitivo-perceptivas complejas y evolucionadas. Por ejemplo, cuando dos electrones se encuentran-sienten-perciben, intercambian una cierta cantidad de energía-información produciéndose un cambio en su trayectoria-movimiento debido a las propias leyes a las que están sujetos, reaccionando con rechazo, por ser de la misma polaridad (negativa) ¿no es esto una expresión de conciencia-vida-percepción?. Sin embargo, existen diferentes gradientes de complejidad en cuanto a la organización y los sistemas más sencillos siempre forman parte de sistemas más complejos por lo que la individualidad existente es relativa. Podríamos hablar de grandes puntos de confluencia de individualidad (matriz individual).

Volviendo al México antiguo y al nagualismo, ellos resolvieron el problema de distinguir a los sistemas “vivos” de los que “no lo están” gracias al descubrimiento de una estructura situada en la matriz individual de lo que en general llamamos seres vivos. A esta estructura la llamaron el PUNTO DE ENCAJE. Lo llamaron así porque a través de esta estructura “encajaba” la percepción. El punto de encaje estaba impregnado de un brillo especial que llamaron CONCIENCIA y determinaron que los puntos de confluencia en el campo universal que disponían de esta estructura, tenían sensación de ser, de uno mismo, ya fuera una planta, un animal, un ser humano o un ser inorgánico. Llegaron incluso a ver una gigantesca estructura en el campo del planeta Tierra que parecía ser su punto de encaje, y así se llegó a la conclusión de que la propia Tierra era un ser con conciencia de si mismo. Los seres vivos nacen, viven y mueren.



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martes 29 de agosto de 2006

El Vuelo de la Oruga


Las orugas no vuelan pero tienen un gracioso caminar. No quieras ser oruga y volar, porque contra el suelo te estamparás.

Las mentes inquietas como yo, reflexionamos de forma más o menos continua sobre el sentido de todo esto a lo que hemos llamado vida. Y en esto del “mundillo espiritual” hay mucha gente dispuesta a enseñarte (lo siento, no he podido superar todavía el ser uno de ellos) qué es lo que está bien, mal, para qué estamos aquí, qué hay antes, qué hay después. Y entonces te convencen, no sin tu propia ayuda, de que estamos aquí para alcanzar la iluminación y allí vas a toda velocidad!!! Y después de unos cuantos años por aquí y por allá, cuando estás convencido de que eres un ser espiritual puro (que no un humano corriente) empiezas a sentir un hormigueo en el estómago, (te dicen que es el ego retorciéndose, aunque en el fondo crees que es la kundalini subiendo). Tiempo después el hormigueo se vuelve insoportable y te das cuenta de que estás bastante peor de lo que creías (te siguen diciendo que es el ego y empiezas a dudar de que sea por la kundalini).

Finalmente, después de todavía mas tiempo te das cuenta de que eres una oruga, y que las orugas no vuelan y que llevas demasiado tiempo intentando volar, estresado, sin disfrutar. Y entonces te puedes encontrar en diferentes situaciones:

1. En el mismo sitio que al principio, pero mas cansado.

2. Cayendo en picado

3. En el pico de un pájaro antes de ser devorado.

Las orugas viven su vida, se desarrollan, comen, crecen y mientras lo hacen se sienten orugas, disfrutan de ello y no se les ocurre intentar volar. Un buen día, cuando su desarrollo se ha completado y no antes, construyen una crisálida y renuncian a su propia vida para poder, ya no desarrollarse, sino transformarse en mariposa. Y cuando la mariposa aparece ya no es la oruga más, aunque es gracias a ella. Y el primer gesto que realiza es desplegar sus alas, para después volar. Por cierto la mayoría de las mariposas viven muy poco, unas horas o unos días, en comparación con la vida de la oruga que es mas larga. Y es único objetivo de la mariposa es dejar la semilla para que otras orugas puedan ser, además de llenar el cielo con su belleza sin par.

Me encanta ser humano, aunque tenga que caminar.



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