
lunes 10 de agosto de 2009
Bienestar

miércoles 22 de julio de 2009
Recapitulación II


miércoles 10 de septiembre de 2008
Un Segundo
miércoles 30 de abril de 2008
Los Tres Silencios
El primer silencio comienza el día en el que dejas de contar a los demás lo innecesario o superfluo. Pasado un tiempo puede llegar el segundo silencio, cuando dejas de contarte a ti mismo las mismas historias una y otra vez, cuando dejas de quejarte y de criticar en tu interior. Y es entonces cuando puedes empezar a buscar el tercer silencio, el más esquivo y precioso, ese estado en el que el tiempo se para continuando, ese infinito que se acaba, en el que escuchas el sonido del vacío, en el que ves lo invisible, en el que te sumerges en lo más alto, en el que tocas el fuego interno, ese silencio que es verdaderamente la pareja alquímica de la palabra auténtica.
jueves 31 de enero de 2008
Simetría

miércoles 5 de diciembre de 2007
La Sed

jueves 1 de noviembre de 2007
La Enfermedad como Camino
A menudo tratamos la enfermedad como a una entidad independiente del propio enfermo, como algo a erradicar, algo que tiene que ser expulsado. Puede, esta conducta, ser debida a una profunda incomprensión sobre la naturaleza del sufrimiento y suele conducir hacia estrategias de negación que limitan la posibilidad de recuperación y sanación reales. La enfermedad señala el hecho de que algo ya se perdió por el camino.
El concepto de enfermedad en Resonancia Bioenergética es definido como el estado psicocorporal y energético en el que se expresan las limitaciones, alteraciones y distorsiones en las posibilidades, funcionamientos, desarrollos y estructuras propias del individuo en comparación con las que, como especie, se han conquistado en el transcurso de la evolución. La enfermedad es el alejamiento de la simetría potencial inmanente.
La enfermedad es el efecto de una pérdida (de energía, de simetría, de equilibrio, de estructura, de función) que se hace visible a través de los síntomas. Esta pérdida requiere ser compensada (compensar: igualar en opuesto sentido el efecto de una cosa con el de otra). Entonces, se hace necesario invertir una determinada cantidad y calidad de energía-trabajo (trabajo: energía necesaria para moverse o cambiar de un estado a otro), en la intensidad justa, durante el tiempo y las veces que sean necesarias hasta que el equilibrio-salud haya sido restaurado. Esta inversión, lógicamente, debe ser proporcional a la pérdida. En ocasiones se recupera lo que se perdió, pero la mayoría de las veces como mucho se recupera el equilibrio. El resultado, si la inversión tiene éxito, es un aumento de la simetría-estructura con respecto a la que se tenía antes de la pérdida-enfermedad. Esto implica que, al final, cuando la curación llega, se tiene más de lo que se tenía, se ha aprendido. De ahí la idea de que la enfermedad es un camino de aprendizaje, desarrollo y evolución. El intento de supresión u ocultación de la enfermedad lleva a más pérdidas, a una disminución de la simetría-estructura y a un no-aprendizaje; quizás la medicina actual no termine de funcionar porque su enfoque es el de la supresión del síntoma.
Somos seres-individuos con tres dimensiones: física, psíquica y transpersonal. Tres niveles interrelacionados y dependientes dentro de su propia singularidad, cada uno con sus propias necesidades. La vida se mantiene mediante la incorporación permanente de estímulos-información en la estructura cuerpo-mente-campo (Matriz Individual). Esta, procesa la información internamente y a su vez emite respuestas hacia el exterior. Cuando este mecanismo se detiene por completo sobreviene la muerte (aumento masivo e irreversible de la entropía con una pérdida completa de la simetría-estructura-función).
Si se mantiene un flujo de estímulos, procesos y respuestas adecuados (“generadores de simetría”), entonces la tendencia es hacia la salud. Cuando los estímulos, procesos y respuestas son inadecuados (“generadores de entropía”), la estructura puede perder su equilibrio moviéndose hacia a un estado de enfermedad, como adaptación o respuesta a las pérdidas o carencias.
Son necesarios estímulos-experiencias-información para cada uno de nuestros niveles, ya que cada uno tiene sus propias necesidades. La enfermedad se expresará como resultado de la combinación de diferentes estímulos negativos entrópicos, resonantes con cada nivel:
Estímulos físicos de la enfermedad: constitución débil o mala genética (pérdidas de simetría por parte de nuestros ancestros, herencia); malformaciones, problemas en etapa fetal o nacimiento, accidentes, traumatismos, cicatrices, estrés, cansancio, campos electromagnéticos, condiciones ambientales, contaminación, alimentación inadecuada, tóxicos, agentes infecciosos; drogas o alcohol, tabaco; falta o exceso de ejercicio físico, envejecimiento...
Estímulos psíco-emocionales de la enfermedad: preocupaciones, ansiedad, desadaptación, desubicación; relaciones insatisfactorias o dañinas con la madre, el padre y el entorno en la etapa fetal y en la infancia; maltrato, exigencias, expectativas, frustraciones, presiones, menosprecio; falta o exceso de afecto, atención o apoyo en infancia; relaciones interpersonales inadecuadas, limitantes, familiares, amistades, de pareja, dependencias afectivas; desarrollo educativo, profesional y laboral inadecuados, dificultades económicas o mal manejo del dinero; situaciones no deseadas que sin embargo se mantienen en el tiempo, experiencias traumáticas, atemorizantes, violencia; coacciones, imposiciones desde la sociedad, figuras de poder, o desde uno mismo de modos de vida, ideas, aprendizajes limitados o inadecuados; chantajes, sobornos, culpabilizaciones, manipulaciones, traiciones, deudas; falta de autoestima, alteraciones en la autoimagen...
Estímulos transpersonales de enfermedad: desubicación existencial, conflictos con la idea de dios o de la vida, conflictos religiosos, espirituales etc; creencias limitadoras sobre la vida y la muerte o sobre la idea de dios; negación de la dimensión transpersonal del ser humano, o por el contrario su exaltación excesiva; karma.
Algunos de estos estímulos negativos no los puedes evitar, pero, ¿has encontrado reflejo en algunos que sí podrías evitar? Cada día se elige. Incluso no elegir es una elección y esta es la forma en la que el libre albedrío humano se expresa. Parece que la naturaleza impulsa a los seres a superarse y a elegir, de forma más elaborada cuanto más complejos somos y definitivamente el ser humano destaca por su complejidad. La enfermedad forma parte de la ecuación de la vida, como un problema que, tanto si se resuelve como sino, no te deja igual.
miércoles 18 de julio de 2007
Tres en Uno

Me reconozco en mi cuerpo y lo cuido. Me reconozco en mi persona, y la afino. Me reconozco en mi vínculo con el cosmos infinito y hago que el árbol de la vida crezca junto a su fuente y bebo de su agua. He decicido aceptarme como la pieza de un puzzle de proporciones más allá de la imaginación. He decidido ser testigo de excepción, desde mi sitio. Soy cuerpo, mente y espíritu bajo la forma humana.
Tres niveles de manifestación que se funden para formar un Todo. Físico-biológico (la Tierra), psíquico-personalidad (el Hombre), cósmico-transpersonal (el Cielo). Somos tres en Uno, ni el principio ni el final del camino de la vida, más bien una encrucijada. ¡¡¡Qué emoción!!!
martes 29 de mayo de 2007
Actitud Vital...
La simetría es el nivel de organización que da la capacidad a un sistema para sostenerse a si mismo a través de una estructura, conservando sus características y funciones esenciales.
Las estructuras de simetría de los seres vivos (cuerpo-mente-campo) están organizadas de tal manera que, además de conservar, se ven impulsadas a aumentar y trasmitir sus características esenciales, es decir, a desarrollarse, reproducirse y evolucionar.
Una actitud vital positiva es aquella que lleva a la persona a prestar atención suficiente para modificar de forma consciente las estrategias y decisiones que funcional mal, incorporando nuevos aprendizajes y permitiendo que la capacidad innata de desarrollo y evolución se siga dando hasta el mismísimo momento de la muerte.
jueves 19 de abril de 2007
Pensamiento, Palabra, Obra
lunes 12 de marzo de 2007
Intentando la Realidad

Si bien todos los seres, por el hecho de estar vivos disponen de intento, los seres humanos se caracterizan por una gran habilidad de convertir el Intento Universal en intento individual. A esto los chamanes le llamaron “convertir los comandos del espíritu en propios”.
Intentar. Me encanta esta palabra y los juegos que permite en español. Me parece pobre la definición del diccionario; voy a aportar la mía: Intentar, poner en funcionamiento el intento. Así mejor, y te recuerdo, intento: energía que sostiene lo que existe y permite sus movimientos y mutaciones. El cincel en la mano del escultor es puro intento. Nuestras palabras son el cincel que crean la escultura de nuestra existencia, modelando las experiencias que vivimos y lo que vamos a vivir. Por eso es tan importante pensar y hablar correctamente.
Cierra tus ojos e intenta una versión mejorada de ti, no te conformes con lo que te han enseñado, tienes la capacidad de seguir aprendiendo y haciendo ajustes hasta el mismo momento de tu muerte. Tu etapa infantil, en la que eras un tronco a la deriva empujado por las corrientes de los mayores, pasó. Ahora que has crecido, es hora de que elijas. Inténtalo.
martes 9 de enero de 2007
Propósitos

* Renuncio al rencor, a la envidia y al odio, aunque me hayan hecho daño.
viernes 3 de noviembre de 2006
El Hulahop
Hipótesis de trabajo:
- Somos un campo de energía.
- Nuestro campo de energía tiene un componente físico en el que se expresan los procesos orgánicos, bioquímicos, celulares etc.
- Nuestro campo de energía tiene un componente psíquico en el que se expresan los procesos emocionales, mentales, perceptuales, conductuales, sociales, cognitivos, tanto los conscientes como los inconscientes.
- Hay una relación de interdependencia entre lo físico y lo psíquico, de manera que lo que le pasa a uno le afecta al otro y viceversa.
- La naturaleza de la energía es fluir.
- Cualquier malestar, dificultad, perturbación, o sensación desagradable está reflejando un bloqueo en algún nivel de nuestro campo energético. Los bloqueos son alteraciones en el fluir natural de la energía.
- Todos nosotros disponemos de recursos internos que permiten la recuperación del equilibrio perdido y el restablecimiento del fluir de la energía. Se puede aprender cómo acceder a estos recursos y a utilizarlos.
La técnica del HULAHOP:
- Un hulahop es un tubo hueco cerrado sobre si mismo, de unos 70cm de diámetro aproximadamente, con un grosor de unos 3cm. Imagina que dispones de este aro de ningún color en particular. Como es hueco, utilizamos el aro como recipiente o guía en el que poner el problema que queremos tratar. El cerebro izquierdo trabaja especialmente con informaciones lineales, con el lenguaje verbal y fragmentando en partes el todo, es analítico. El cerebro derecho trabaja de forma simbólica y es capaz de unificar y poner en común, es sintético y creativo.
- Imagina que el aro-hulahop está colocado verticalmente, de canto, coincidiendo con la línea media de tu cuerpo. Tiene la entrada por debajo de la garganta y sale por debajo del ombligo. Así una sección del aro queda por dentro de tu cuerpo, aunque la mayor parte tiene su recorrido por fuera, como si el hulahop estuviera insertado de perfil en la línea media ventral, sin salir por la espalda. Haz todo esto sentad@ y con los ojos cerrados
- Imagina que conviertes cualquier malestar, dificultad, perturbación o sensación desagradable en una bolita, tan pequeña como para que entre dentro del tubo hueco que es el hulahop. De esta manera transformas algo complejo, compuesto de muchas partes, incluso las difíciles de identificar, en un elemento simbólico simple. Al hacerlo así utilizas tu mente creativa. Permite que tu cuerpo y tu mente inconsciente participen en el proceso, de manera que la bolita representa no sólo lo que tú identificas con claridad relacionado con lo que quieres trabajar, sino lo que tu cuerpo y mente inconsciente perciben y conocen.
- Coloca mentalmente la bola dentro del tubo y permite que empiece a rodar, completando círculos, da igual la dirección.
- Enfócate en el recorrido circular de la bola por dentro del hulahop. De esta manera la pequeña esfera entra y sale de tu cuerpo, una y otra vez. El enfoque puede ser visual, o sintiendo la bola y su desplazamiento, o escuchando la vibración que produce su movimiento. Incluso te puedes ayudar con el brazo, haciendo círculos que siguen el movimiento de la bola. De esta manera sostienes la atención con facilidad.
- Lo que hace daño está bloqueado y lo que se mueve se actualiza. Mantén el movimiento circular de la bolita por dentro del aro, entrando y saliendo de tu cuerpo durante 1 minuto aproximadamente.
- Entonces detente, abre tus ojos, aro y bolita ya no están. Revisa tus sensaciones de este momento. Percibeté a tí y a tu cuerpo. Te puedes sentir bien, mal o indiferente. Reduce las opciones mentalmente a estas tres posibilidades. Esto te ayuda a centrarte e identificar tu estado.
- Si te sientes mal, de nuevo transforma lo que estás sintiendo en otra bolita y vuelta a empezar con el ejercicio. Así hasta que te percibas bien o indiferente. No te plantees si funciona o si lo haces bien. Cada vez que utilizas este procedimiento obligas a tu sistema nervioso a realizar cambios y actualizarse con respecto a lo que estés trabajando. En ocasiones recibirás un alivio inmediato. Otras veces vas a percibir la necesidad de repetir el ejercicio con el mismo tema en varias o muchas ocasiones más.
Me gusta decir que es un ejercicio de higiene emocional, porque tiene para la mente un efecto similar al de una ducha para el cuerpo. Espero que este sencillo procedimiento te sea útil.
domingo 29 de octubre de 2006
Recapitulación I
Donde cruzan los brujos. Taisha Abelar (editorial GAIA)
Carlos Castaneda nombra en sus libros un código de conducta aplicado firmemente dentro de su linaje de chamanes mexicanos llamado “el camino del guerrero”, “Un código de conducta que los preparaba realzando su cordura y su prudencia”. Este código es un mapa.
Un mapa sirve para ubicarte en donde estás y facilita la llegada a tu destino. El destino para los chamanes mexicanos era la conciencia y la libertad de alcanzar los límites de la percepción, relacionándose consigo mismos y con el universo desde el esplendor de lo humano, para después trascenderlo. Para conseguir esto necesitaban enormes cantidades de energía, normalmente no disponibles en un humano “corriente” (debido a la “pérdida de la Gracia original” que desemboca en el sometimiento a la personalidad propia y al orden social). En el Camino del Guerrero existen diferentes procedimientos, uno de los más importantes es la RECAPITULACION. Permite recuperar y redistribuir la cuantiosa energía perdida, según ellos, en la interacción social y en el sostenimiento del Yo-personalidad.
No soy ni actúo como un guerrero, es una realidad. Aunque no seamos guerreros o chamanes, muchos de sus postulados son aplicables, debido a su eficacia, en el nivel cotidiano. Si revisamos nuestra vida y obras, podremos encontrar fácilmente eventos que aparecen en nuestra cabeza una y otra vez, afectándonos, a pesar de que hace años que ocurrieron; personas que vienen a nuestra memoria, estando presentes en el día a día a pesar de no formar parte de nuestras vidas en la actualidad. Relaciones de las que no hacemos nada más que quejarnos, y a pesar de todo no las dejamos. Lugares que nos ponen los pelos de punta, o melancólicos o rabiosos o de buen humor, que más da. Patrones repetitivos, en los que una y otra vez tropezamos en la misma piedra, a la que unas veces llamamos “malasuerte” y otras “bendición”. Pesadillas cotidianas, sueños estériles y relaciones tóxicas que nos alejan del Ser que fue concebido para crecer y recrearse con la vida.
Muchos de estos fenómenos se pueden explicar desde el punto de vista de la interrelación de nuestros propio campo de energía con el de otros seres humanos. Otros tienen que ver con la relación de unas partes de nosotros con otras.
La recapitulación es realizada por los chamanes mexicanos a través de una técnica respiratoria y un procedimiento previo de preparación en la que se agrupa la información en forma de listas de personas que se han conocido a lo largo de la vida, lugares, eventos varios etc, todo dentro de un espacio especial, que tiene que ser construido para el caso. Existe una amplia información en el libro “El Camino Tolteca de la Recapitulación” de Víctor Sanchez. Sin pretender llegar tan lejos, me permito ofreceros otro procedimiento, sencillo y que cualquier persona puede hacer de forma inmediata. La he llamado el HULAHOP.
lunes 16 de octubre de 2006
El Camino del Guerrero
-¿Cuáles son esas reacciones básicas? -le pregunté.
-Hay dos maneras de encarar el hecho de estar vivos -dijo-. Una es rindiéndose a él, ya sea resignándose a sus demandas o peleando contra ellas. La otra es moldeando lo particular de nuestra situación vital, a fin de hacerla encajar en nuestras propias configuraciones.
-¿Podemos realmente moldear lo particular de nuestra situación vital, don Juan?
-Cada uno de nosotros puede moldearla a la medida de nuestras especificaciones -insistió don Juan-. Eso hacen los ensoñadores. ¿Una aseveración estrafalaria? Realmente, no, si tomas en consideración lo poco que sabemos acerca de nosotros.
Dijo que su interés, como maestro, era involucrarme completamente en el tema de la vida y el tema de estar vivo; es decir, la vida como consecuencia de fuerzas biológicas, y el acto de estar vivo, como una cuestión de cognición.-Cuando los brujos hablan de moldear lo particular de la situación vital de uno -explicó don Juan-, quieren decir moldear la conciencia de estar vivo. Al moldear esta conciencia, podemos obtener suficiente energía para llegar al cuerpo energético y sostenerlo. Con el cuerpo energético, sin lugar a dudas, podemos moldear la dirección y consecuencias totales de nuestras vidas.
Don Juan terminó nuestra conversación pidiéndome que no solamente pensara acerca de lo que me estaba diciendo sino que convirtiera sus conceptos, por medio de un proceso de repetición, en una forma factible de vida. Reiteró lo que había dicho incontables veces: que todo lo nuevo en nuestras vidas, tal como los conceptos de la brujería en la mía, debe ser repetido hasta el agotamiento si se quiere incorporarlo a nuestra cognición del mundo. Señaló que la manera en que nuestros progenitores nos socializaron para funcionar en el mundo cotidiano fue a través de la repetición...”
El arte del ensoñar
(Carlos Castaneda - Seix Barral)
miércoles 11 de octubre de 2006
El Mapa del Destino
Te voy a contar un cuento.
Antes de que el tiempo hubiera nacido, el Espíritu primigenio existía en potencia pero no en presencia, de manera que si bien no tenía nada que percibir, su conciencia era infinita. Decidió renunciar a su conciencia sin fin para experimentarse a través de lo perecedero. Al principio formó tres energías. Una tenía la función de fragmentar la conciencia, fue el uno que vino después del cero, el primer nombre: el Creador. La segunda tenía la función de sostener lo ya creado: el Mantenedor. Así nació el Espacio, de la unión de las dos primeras fuerzas. La tercera energía es la que impulsa y genera el movimiento, provoca la trasformación, imprime vibración y permite que el viaje se realice, para al final llevar de vuelta lo existente a su fuente, transformando y finalmente destruyendo: el Destructor. Así nació el Tiempo.
Y de esta manera ocurrió lo imposible, el cero se trasformó en el uno, el uno en el dos, el dos en el tres... Y los tres crearon a los millones de seres. La paradoja de las partes es que andan buscando la unidad, su fuente. Y este es el cuento de la vida. Pero hay más.
Para hacerlo más interesante, el Espíritu creó todo lo iba a existir. Creó todos los universos, todos los seres, todas sus vidas. Desde el principio al fin. Creó el bien y el mal, creó el amor, la tristeza, la alegría, la rabia, el orgullo, el miedo y otras emociones desconocidas por los humanos. No creó un camino, los creó todos. Estableció cada una de las posibilidades imaginables, como diferentes senderos que los seres podrían recorrer-vivir. Un mundo de posibilidades. Cada elección llevaría a vivir una existencia u otra. Los seres tendrían una sensación de continuidad, debido al tiempo y por cada decisión tomada se manifestaría un universo completo para apoyarla. Una obra con tantos escenarios como seres han existido, existen y existirán. Y para cada escenario tantos guiones como se pueda imaginar, y más. Y una regla única, en cada elección se perdería o ganaría energía.
Hemos llamado sufrimiento al acto de percibir la pérdida, la amenaza, o la injusticia que hace disminuir la energía-percepción-conciencia. Hemos llamado vida a la percepción que emerge del roce de la conciencia con el Mapa del Destino. Porque somos eso, un mapa con todos los caminos, con todas nuestras opciones. Limitadas, aunque lo suficientemente numerosas como para sentir la libertad a pesar de que no existe tal como creíamos, todo estaba puesto de antemano. Somos la conciencia fragmentada del Espíritu que se embauca a sí mismo para vivir una vida mortal. Por la emoción que produce. Tenemos innumerables opciones, pero sólo viviremos una, que se convertirá en un trazo de luz en el oscuro mar de la conciencia. Su principio será el nacimiento, sus puntos medios nuestras decisiones y su final la muerte. Para que el Espíritu se recree. ¿Conseguiré contribuir al engrandecimiento de la conciencia del Espíritu, o seré una existencia aburrida?
miércoles 4 de octubre de 2006
Cada ser humano...
Un guerrero sabe que no hay garantía de triunfo frente a la muerte. Aun así, libra su batalla, no porque crea que va a ganar, sino por la emoción de la guerra misma. Para él, dar su guerra es ya una victoria. Y mientras lucha se regocija, porque, para quien ya ha muerto, cada segundo de vida es un regalo...
La actitud del hombre común ante la posibilidad de amar es la de una fría máquina calculadora: amo a mis hijos porque son depósitos de mi energía, a mi esposa porque lava la ropa, cocina y me la cojo; a mi perro porque cuida la casa, a mi país porque aquí nací, a mi dios porque me va a salvar...
Los brujos han descubierto la más refinada forma del amor, porque se aman a sí mismos. Saben que todo lo que damos hacia afuera es un reflejo de lo que tenemos dentro. Han puesto el poder de la pasión al servicio del ser, y ella les da el ímpetu necesario para emprender la única búsqueda que cuenta: la de uno mismo."
Encuentros con el Nagual. Conversaciones con Carlos Castaneda
(Armando Torres - Editorial Nuevo Amanecer)
martes 26 de septiembre de 2006
Paradigmas y Realidad


lunes 18 de septiembre de 2006
Emociones


“- EL AMOR: es la facultad innata de crear y crearse un espacio seguro en el que cada cual pueda ser símismo: lo que nació para ser (un espacio donde recuperar y conservar facultades perdidas).
- El MIEDO: es la facultad innata de percibir la amenaza de una posible amputación o manipulación de algo vivo en ti o en tu entorno. Es la percepción de la fragilidad del perfecto equilibrio natural que podría ser alterado por ti o por otros.
- La TRISTEZA: es la facultad innata de percibir la pérdida temporal o definitiva del equilibrio perfecto natural propio o ajeno. Es la anticipación del sufrimiento adicional que tendrás que realizar para encontrar nuevas opciones para compensar dicha pérdida y recuperar el equilibrio.
- La RABIA: es la facultad innata de reaccionar contra manipulaciones, mentiras, injusticias e inversiones que pueden alterar el equilibrio perfecto de tu estructura o de la de los demás. Es la energía necesaria para la afirmación y la protección de dicho equilibrio.
- La ALEGRIA: es la facultad innata de percibir y transmitir el fluir de la vida en ti y en tu entorno, con la sensación de placer pleno que ello produce. Es la satisfacción de ver incrementada (por logro de afectos y cosas sin manipulación) la seguridad de garantizar ese fluir. Es también el alivio de quitarte pesos muertos de encima y de recuperar tu estructura perfecta. Es sentirte así cerca de tu Creador tal y como te creó para ser.
- El ORGULLO: es la facultad innata, específicamente humana, de percibir y transmitir tu dimensión creadora al servicio de la vida y el amor. Es crecer y hacer crecer y, por ende, sentir tu semejanza con el Creador.”
A mi entender estas definiciones son altamente eficaces como punto de partida para comprender las emociones y la personalidad humana. Preciada Azancot no se quedó en la definición de las emociones. En su metamodelo MAT ha descrito, articulado y relacionado cada una de las estructuras dependientes y nutridas por cada una de estas 6 emociones, así como las leyes que rigen su función y desarrollo. Esto es un aporte novedoso en las ciencias humanas, ya que casi ningún otro sistema ha implementado un modelo estable que defina leyes de funcionamiento y relacionales de la estructura emocional, emociones y personalidad. No me extenderé más sobre el MAT, aunque, en parte, me apoyo en su definición de las 6 emociones básicas y las asumo como válidas dentro del modelo de la Resonancia Bioenergética, aunque con algunas modificaciones que veremos.

Así que, básicamente el Núcleo Emocional, cuenta con una forma-estructura y con 6 subestructuras que configuran energías-funciones que la nutren y configuran. Lo habitual será que algunas de estas energías se encuentren en exceso, otras en carencia y algunas con inversiones de polaridad (funciones invertidas). Esto quiere decir que en ocasiones provocarán respuestas insuficientes, exageradas, contrarias a lo que deberían ser, fuera de lugar o fuera de momento. Estas deformaciones o pérdidas en la simetría del NUCLEO EMOCIONAL, se gestan en la etapa fetal, ya que el feto tiene necesariamente que responder al entorno uterino (su mundo), que es la madre y al Núcleo Emocional Materno. Como la madre una vez fue feto, ella necesitó adaptarse igualmente al mundo emocional de su propia madre; y así hasta el principio de los tiempos. Para mí, el mito del pecado original refleja este fenómeno. Nacemos con mancha; nuestro estado ideal de simetría potencial perfecta en el momento de la concepción se empieza a perder a partir de estar en un entorno a veces hostil, a veces sobreprotector. Así es la vida, no creo que sea bueno ni malo, sólo forma parte del juego. Y de ahí emerge la personalidad, de la pérdida de la simetría potencial original (el paraíso, la comunión con el Espíritu). La personalidad cuando se une a la luz de la conciencia crea el YO (la separación del Espíritu). El Yo a su vez es sostenido mediante el diálogo interno, las palabras, el sistema secundario de imágenes. Este YO y la personalidad que lo sostiene determina, enriquece o limita las posibilidades de relación con la realidad así como la recuperación del vínculo con el Espíritu.
Como sistema que es, lo único que puede hacer el Núcleo Emocional es ganar o perder energía en su contacto con el entorno. Su alimento son las EXPERIENCIAS. Si a lo largo de la vida, las experiencias absorbidas por el Núcleo Emocional han ayudado a que la persona se desarrolle (aumentando su energía y simetría), su equilibrio psíquico y mental serán elevados, manifestándose una riqueza de matices particular y creciente, así como una adaptación al medio y al entorno social adecuados, y una ausencia de excesos o carencias. Si existen multitud de experiencias no asimiladas adecuadamente por la Psique (pérdidas de energía y aumento de la entropía-caos), la persona vivirá una sensación de desazón creciente, pobreza de carácter y conflictos constantes, en aumento, así como un buen número de excesos y carencias, o bien una necesidad de malignizarse a sí mismo y a los demás; sus relaciones sociales estarán basadas en la dependencia, el soborno o en el chantaje y en el sostenimiento de su desfavorable situación, lo cual llevará a retroalimentar su sistema con malas experiencias que dificultarán cada vez más alcanzar un mejor nivel de equilibrio emocional.
De manera que para el equilibrio y desarrollo del Núcleo Emocional y de sus subproductos, la personalidad y el yo es importante:
Vivenciar un buen número de experiencias a lo largo de la vida que enriquezcan la estructura del Núcleo Emocional y lo hagan crecer, sin importar la edad que se tenga.
Disponer y utilizar mecanismos que sirvan para desbloquear el sistema con respecto a experiencias y aprendizajes mal integrados o tóxicos-entrópicos, permitiendo la recuperación y reparación de los “pedazos de uno mismo” perdidos. En la medicina energética existen algunas técnicas que permiten realizar este proceso (pe. Recapitulación y Resonancia Bioenergética)
martes 5 de septiembre de 2006
El Campo Humano

lunes 4 de septiembre de 2006
Conciencia...

viernes 1 de septiembre de 2006
Percepción...

jueves 31 de agosto de 2006
Energía...

martes 29 de agosto de 2006
El Vuelo de la Oruga

Finalmente, después de todavía mas tiempo te das cuenta de que eres una oruga, y que las orugas no vuelan y que llevas demasiado tiempo intentando volar, estresado, sin disfrutar. Y entonces te puedes encontrar en diferentes situaciones:
1. En el mismo sitio que al principio, pero mas cansado.
2. Cayendo en picado
3. En el pico de un pájaro antes de ser devorado.
Las orugas viven su vida, se desarrollan, comen, crecen y mientras lo hacen se sienten orugas, disfrutan de ello y no se les ocurre intentar volar. Un buen día, cuando su desarrollo se ha completado y no antes, construyen una crisálida y renuncian a su propia vida para poder, ya no desarrollarse, sino transformarse en mariposa. Y cuando la mariposa aparece ya no es la oruga más, aunque es gracias a ella. Y el primer gesto que realiza es desplegar sus alas, para después volar. Por cierto la mayoría de las mariposas viven muy poco, unas horas o unos días, en comparación con la vida de la oruga que es mas larga. Y es único objetivo de la mariposa es dejar la semilla para que otras orugas puedan ser, además de llenar el cielo con su belleza sin par.
Me encanta ser humano, aunque tenga que caminar.



