miércoles, 5 de diciembre de 2007

La Sed


... y llegué al maestro, después de un duro viaje, y como estaba cansado y sediento saqué mi vaso de la mochila y le pedi un poco de agua. Y así que el maestro al ver mi vaso dijo: “Debe ser que no sientes la sed del agua que yo tengo para ofrecerte, pues ésta no cabe ni puede ser contenida en tu vaso, pero si quieres te ayudo a conseguir el recipiente adecuado”. Pero, – respondí - yo tengo sed ahora, y he realizado un largo viaje para verte, tan solo te pido un poco de agua. Y el maestro respondió: “sigue el camino, más allá hay muchos que llenarán tu vaso”.


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jueves, 1 de noviembre de 2007

La Enfermedad como Camino






A menudo tratamos la ENFERMEDAD como a una entidad independiente del propio enfermo, como algo a erradicar, algo que simplemente tiene que ser expulsado. Puede esta conducta ser debida a una profunda incomprensión sobre la naturaleza del sufrimiento y suele conducir hacia estrategias de NEGACIÓN que limitan la posibilidad de recuperación y sanación reales. La enfermedad aparece como un DESAFÍO que señala el hecho de que algo valioso ya se perdió por el camino o que ha llegado el momento de incorporar nuevos aprendizajes.


El concepto de enfermedad en Resonancia Bioenergética es definido como el estado psicocorporal y energético en el que se expresan las limitaciones, alteraciones y distorsiones en las posibilidades, funcionamientos, desarrollos y estructuras propias del individuo en comparación con las que, como especie, se han conquistado en el transcurso de la evolución. La enfermedad es un alejamiento de la simetría potencial inmanente que afecta a parte o a toda la matriz individual.

La ENFERMEDAD es el efecto de una PÉRDIDA o CARENCIA (de energía, de simetría, de equilibrio, de estructura, de función) que termina haciéndose visible a través de los SÍNTOMAS. Es generadora de NECESIDADES que requieren ser compensadas y de PROBLEMAS que necesitan ser resueltos (COMPENSAR: igualar en sentido opuesto o neutralizar el efecto de una cosa con el de otra). Entonces, se hace necesario invertir una determinada cantidad y calidad de energía-trabajo (TRABAJO: energía necesaria para moverse o cambiar de un estado a otro), en la intensidad justa, utilizando las ESTRATEGIAS adecuadas, durante el tiempo y ciclos que sean necesarios hasta que el equilibrio-salud haya sido restaurado. Esta inversión de medios y esfuerzo, lógicamente, debe ser proporcional a las pérdidas y carencias que subyacen y nutren a la enfermedad. En ocasiones se recupera lo que se perdió, pero otras veces, como mucho, se recupera el equilibrio. Se hace necesario compensar a través de aquellos aprendizajes que encajen mejor en el lugar preciso de la pérdida o carencia. La sanación bajo estas premisas debe buscar la recuperación de las partes físicas implicadas, dentro de lo que sea posible, pero sobre todo, tiene que obtenerse una mejoría en la simetría y funcionamientos psicoemocionales y sutiles, con respecto los que se tenían previamente a la pérdida-enfermedad. Esto implica que, al final, cuando la sanación llega, se tiene más de lo que se tenía, se ha aprendido. De ahí la idea de que, un estado de enfermedad puede llegar a transformarse en un camino de APRENDIZAJE, desarrollo y evolución.

El individuo y sus partes son un todo interconectado. Por ello, el intento de supresión u ocultación de la enfermedad, o de sus síntomas, puede llevar a pérdidas en los niveles de energía, a alteraciones en otras funciones que estaban correctas, a disminuciones en la simetría estructural y a un NO-APRENDIZAJE. Sorprendentemente, esto en ocasiones resulta durante un tiempo en una situación cómoda, estable y “libre de enfermedad” aparente. Cada nivel de simetría necesita de un NIVEL DE ENERGÍA determinado para sostenerse. Si se produce una pérdida en el nivel de energía, necesariamente se están sacrificando estructuras y funciones. Para la medicina actual, la supresión del síntoma parece ser lo más importante. A mi entender, la medicina natural debería ser más racional y la medicina oficial más holística.

La VIDA se mantiene mediante la permanente incorporación en la MATRIZ INDIVIDUAL (cuerpo físico, mente, cuerpo energético) de estímulos-información provenientes en primer lugar del MUNDO EXTERNO. El individuo procesa los distintos tipos de materia-energía-información externa que, en cuanto son transformados internamente, sirven de nutrición por un lado a la propia matriz individual y por otro a su MUNDO INTERNO. Una vez adquiridas las nutriciones por la matriz individual, ésta genera distintas respuestas hacia el medio. Cuando el mundo interno (MENTE-PSIQUE) incorpora su nutrición, la transforma, generando como resultado a su vez un flujo de energía procesada que se desdobla en tres partes. La primera la emite hacia el mundo externo en forma de algún tipo de reacción. El segundo flujo de energía-información resultante lo vuelca en la propia matriz individual. La tercera parte la reintegra de nuevo como entrada de datos hacia sí, hacia el mundo interno. Se produce de esta manera un fenómeno retroalimentativo en que tanto la matriz individual como el mundo interno tienen por un lado una alimentación exógena y por otro realizan una especie de nutrición endógena, manteniendo un ciclo recurrente de emisión de respuestas tanto hacia el exterior como hacia el interior. Este es el proceso de la NUTRICIÓN, contemplada ésta en una visión mucho más amplia de la comúnmente aceptada. Cualquier materia, energía o información que al volcarse en la matriz individual provoca algún tipo de cambio en ella, la está nutriendo. Este mecanismo retroalimentativo es el que genera la percepción del mundo. Cuando se detiene por completo, debido al desgaste inherente al sistema de vida, por una pérdida irreversible de simetría fruto de un estado de enfermedad, o por la incapacidad por parte de la matriz individual de procesar los estímulos provenientes del medio, sobreviene la MUERTE, que es cuando se acaba el mundo (aumento masivo e irreversible de la entropía con una pérdida completa de la simetría y de las funciones).

Si se mantiene un flujo de estímulos y nutriciones, procesos y respuestas adecuados (generadores de simetría), entonces la tendencia es hacia la salud. Cuando los estímulos, procesos y respuestas son inadecuados (generadores de entropía), la estructura puede perder su equilibrio dinámico moviéndose hacia un estado de enfermedad como consecuencia de la desadaptación o, viéndolo de otra forma, como un mecanismo de respuesta adaptativa ineficiente a las pérdidas o carencias.

En la Resonancia Bioenergética se parte de la premisa de que somos seres-individuos con tres dimensiones: física, psíquica y transpersonal. Tres niveles fuertemente interrelacionados y dependientes dentro de su propia singularidad, cada uno con sus propias necesidades. Son necesarios estímulos-experiencias-información para cada uno de nuestros niveles, ya que cada uno tiene sus propias necesidades. La enfermedad se expresará como resultado de la combinación de diferentes estímulos negativos entrópicos (malas nutriciones), resonantes con cada nivel:

Nutriciones perversas o estímulos físicos de la enfermedad: constitución débil o mala genética (pérdidas de simetría por parte de nuestros ancestros, herencia); malformaciones, problemas en etapa fetal o nacimiento, accidentes, traumatismos, cicatrices, estrés, cansancio, campos electromagnéticos, condiciones ambientales adversas, contaminación, alimentación inadecuada, tóxicos, agentes infecciosos; drogas o alcohol, tabaco; falta o exceso de ejercicio físico, envejecimiento...

Nutriciones perversas o estímulos psico-emocionales de la enfermedad: preocupaciones, ansiedad, desadaptación, desubicación; relaciones insatisfactorias o dañinas con la madre, el padre y el entorno en la etapa fetal y en la infancia; maltrato, exigencias, expectativas, frustraciones, presiones, menosprecio; falta o exceso de afecto, atención o apoyo en la infancia; adicciones; relaciones interpersonales inadecuadas o limitantes, malas relaciones a nivel familiar, de amistades, de pareja o laborales; dependencias emocionales; desarrollo educativo, profesional o laboral inadecuados, dificultades económicas o mal manejo del dinero; situaciones no deseadas que sin embargo se mantienen en el tiempo, experiencias traumáticas, atemorizantes, violencia; coacciones, imposiciones desde la sociedad, figuras de poder, o desde uno mismo de modos de vida, ideas o aprendizajes limitados o inadecuados; chantajes, sobornos, culpabilizaciones, manipulaciones, traiciones, deudas; falta de autoestima, alteraciones en la autoimagen...

Nutriciones perversas o estímulos transpersonales de enfermedad: desubicación existencial, conflictos con la idea de dios o de la vida, conflictos religiosos, espirituales etc; creencias limitadoras sobre la vida y la muerte o sobre la idea de dios; negación de la dimensión transpersonal del ser humano, o por el contrario su exaltación excesiva; karma...

Algunos de estos estímulos negativos no los puedes evitar, pero otros sí. Cada día, en cada momento se elige dentro de las posibilidades existentes en nuestro GRADO DE LIBERTAD. Incluso no elegir es lo mismo que tomar automáticamente la decisión inercial. Parece que la naturaleza impulsa a los seres a superarse y a elegir, de forma más elaborada cuanto más complejos somos. Definitivamente, el ser humano destaca por su complejidad. La enfermedad forma parte de la ecuación de la vida, como un desafío que, tanto si se resuelve como si no, no te deja igual.

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miércoles, 18 de julio de 2007

Tres en Uno


He visto místicos que martirizan su cuerpo. He visto ateos negando al espíritu. Cada día, veo a hombres y mujeres que luchan contra su propia persona. Curioso, este viaje de lo humano, a veces absurdo, cuando nuestra visión se estrecha. Batalla sin fin, la mayoría de las ocasiones contra nuestros propios despropósitos, o a favor... y sin embargo me sigo arrodillando para alabar la grandeza del escenario de este mundo azul, que me permite existir.

Me reconozco en mi cuerpo y lo cuido.
Me reconozco en mi persona, y la afino.
Me reconozco en mi vínculo con el cosmos infinito y hago que el árbol de la vida crezca junto a su fuente y bebo de su agua.
He decidido aceptarme como la pieza de un puzzle de proporciones más allá de la imaginación.
He decidido ser testigo de excepción, desde mi sitio.
Soy cuerpo, mente y espíritu bajo la forma humana.

Tres niveles de manifestación que se funden para formar un Todo. Físico-biológico (la Tierra), psíquico-personalidad (el Hombre), cósmico-transpersonal (el Cielo). Somos tres en Uno, ni el principio ni el final del camino de la vida, más bien una encrucijada. ¡¡¡Qué emoción!!!


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martes, 29 de mayo de 2007

Actitud Vital...





La ACTITUD VITAL es el conjunto de CONDUCTAS y ESTRATEGIAS puestas en marcha a través de DECISIONES, grandes y pequeñas, que configuran la tendencia del individuo a ganar o perder energía psicoemocional y vital. Es dependiente tanto del grado de ACEPTACIÓN o NEGACIÓN de los problemas acumulados o presentes como de la MOTIVACIÓN y el INTERÉS para enfrentarlos o no.


En un sistema se hace necesario renovar y disponer recurrentemente de la energía funcional que haga falta para lograr una buena o mejor adaptación al medio externo (entorno, ambiente, relaciones) y al medio interno (fisiología y psiquismo). Así es posible mantener el equilibrio y seguir incorporando aprendizajes que aumenten la SIMETRÍA.

Los seres humanos nos distinguimos del resto de los seres vivos conocidos en que, si bien, tenemos el mismo impulso innato para conservar, aumentar y trasmitir nuestras características esenciales, éste se puede ver bloqueado en parte por nuestra actitud vital. Tenemos libre albedrío, decidimos.

Una buena parte de las conductas y patrones de comportamiento-relación son inconscientes. Nos fueron transferidos o los aprendimos, y los ejecutamos automáticamente (libertad relativa, determinismo). Sin embargo las elecciones realizadas en cada momento, aunque están impulsadas por las conductas y patrones de comportamiento, son fundamentalmente conscientes y voluntarias (libertad operativa real). Los mecanismos de SELECCIÓN DE OBJETIVOS y TOMA DE DECISIONES están muy condicionados por la INERCIA pero no completamente. Es posible en cada momento tomar decisiones diferentes a las inerciales mediante una inversión extra de energía y esfuerzo, a esto se le llama utilizar el GRADO DE LIBERTAD. Si el resultado de nuestras decisiones no es favorable (pérdida de energía y simetría en el cuerpo físico, la mente o en el segundo cuerpo), ¿qué podemos hacer?... prestar más ATENCIÓN. La autoobservación y el estudio objetivo del entorno son indispensables a la hora de contar con elementos de juicio suficientes.

La atención permite detectar a tiempo una mala decisión (la que hace perder energía y simetría). Cambiar la decisión implica tener que modificar la estrategia que la sostiene, con suerte por otra mejor. A esto se le llama aprender y desarrollarse. Para ello es necesario invertir un cierto esfuerzo. Manejando adecuadamente nuestras decisiones, se puede alcanzar un equilibrio mayor y creciente entre el MUNDO EXTERNO y el MUNDO INTERNO.

Uno NO llega a la cima de la montaña "cuando es el momento o cuando tenía que ocurrir". Uno llega allí después de una vida de preparación y de esfuerzo. Después de valorar las posibilidades, de estudiar el terreno, de disponer de las herramientas adecuadas y de saber utilizarlas, de planificar el viaje, de hacerse con buenos compañeros para el mismo, después de haber conseguido todos los recursos necesarios, de haber llegado hasta la base de la montaña y de haber instalado allí el campamento, después de levantarse muy pronto, cuando todavía es de noche, después de valorar que se dan las condiciones adecuadas para empezar a subir. Entonces es cuando subes y TIENES QUE CREER que ese día llegarás a la cima. Aunque también aceptas la posibilidad de que podrías tener que volver atrás, o de que incluso tus huesos podrían acabar en el fondo del abismo. Aunque vas preparado, tanto para vivir como para morir. No es por casualidad que estés allí, ni tampoco es por el destino. Esa fue tu DECISIÓN, desde hace tiempo, con todas las consecuencias. Y si lo consigues sabes que tendrás que bajar de nuevo, porque hay otras montañas por escalar y conquistar, si es que la vida sigue fluyendo a través de tu SER.

Una ACTITUD VITAL POSITIVA es aquella que lleva a la persona a prestar ATENCIÓN suficiente, dando fuerza al verdadero INTERÉS que se hace necesario para modificar de forma consciente las estrategias y decisiones que funcionen mal. Así se dan las posibilidades de compensar adecuadamente las NECESIDADES y de resolver los PROBLEMAS, mientras que se busca el desarrollo de las VIRTUDES ESENCIALES, integrando nuevos aprendizajes y COMPETENCIAS, eligiendo que la capacidad innata de EVOLUCIÓN se siga desenvolviendo hasta el mismísimo momento de la muerte. En realidad importa poco si has conseguido tus metas, lo verdaderamente importante es que vayas en la dirección adecuada. El interés no debe ser una cuestión de gusto sino de necesidad. Si algo es genuinamente necesario para ti, debes tomar la decisión de convertirlo en tu interés.



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jueves, 19 de abril de 2007

Pensamiento, Palabra, Obra




Somos entidades bioenergéticas. Somos puntos de confluencia en el oscuro mar de la conciencia, focalizados por el tiempo y el espacio. Solo podemos ganar o perder energía y ser testigos de ello. Nos manifestamos a través de lo trino como pensamiento, palabra y obra. Te preguntas qué hacer para no seguir perdiendo energía, pero ya lo sabes. Siempre lo has sabido. Empieza revisando lo que piensas, lo que dices y lo que haces o dejas de hacer. No pongas la excusa de que no conoces el camino ni las maneras, es mentira. Empieza por evitar lo que ya sabes que te va mal. Necesitas eliminar la incongruencia de ti y así iras viendo el camino abrirse ante tus pies. Destierra los pensamientos, las palabras y las acciones que hacen que sigas bajando por esa escalera de la inconciencia. Puedes crear. Crea lo que te impulsa hacia estar mejor. Piensa, habla y obra para atestiguar la belleza de esta existencia, por darte el gusto. Elige un CAMINO CON CORAZÓN que es el que sintoniza con tu SIMETRÍA SAGRADA y pasea por los senderos de la impecabilidad y el engrandecimiento de la conciencia... si quieres.


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lunes, 12 de marzo de 2007

Intentando la Realidad



Muchas personas admiran lo que otros tienen, sus habilidades y competencias, la forma en la que se desenvuelven en el mundo y con la vida. Lo que la mayoría de la gente no sabe, o mas bien no alcanza a comprender o creer, es que todos somos magos, solo que en lugar de hacer aparecer un conejo dentro de una chistera, extraemos realidad de la existencia.

El ser humano tiene una dimensión creativa. A esa fuerza que da forma a la realidad ante nuestros pies, el chamanismo centroamericano la llamó INTENTO. Del mismo modo llamaron Intento al propio espíritu del universo, lo que crea, sostiene y regenera todo lo existente, lo que en la cultura judeo-cristiana se llamó la Trinidad, las TRES POTENCIAS, CREATIVA, CONSERVATIVA y TRANSFORMATIVA. Nuestro intento individual es un reflejo del Intento Universal. El microcosmos y macrocosmos bailan en una danza sin fin. Si bien todos los seres, por el hecho de estar vivos disponen de intento, los seres humanos se caracterizan por una gran habilidad de convertir el Intento Universal en intento individual. A esto los chamanes le llamaron “convertir los comandos del espíritu en propios”.

Intentar: poner en funcionamiento el intento. Intento: energía inteligente que sostiene todo lo existente al mismo tiempo que permite y promueve tanto sus movimientos como sus mutaciones. La inteligencia que mueve el cincel en la mano del escultor es puro intento. Nuestras PERCEPCIONES, EMOCIONES, PALABRAS y PENSAMIENTOS son los cinceles que modelan la escultura de nuestra existencia, dando forma a las experiencias que vivimos, intensificando la INERCIA de lo que vamos a vivir. Por eso es tan importante ser impecable, que es lo mismo que pensar, hablar y hacer lo correcto. Es necesario que el INVENTARIO esté actualizado y que el MUNDO INTERNO se alimente de un SISTEMA SECUNDARIO DE IMÁGENES eficaz, fluido y en permanente evolución.

Intenta una vida mejor. Evita quejarte. Deja de pensar que los demás tienen la culpa. Hazte responsable, reclama el poder de hacer girar la rueda de tu existencia. Eres un ser humano, tienes ese don, por naturaleza. Deja de decir lo mal que han ido las cosas y lo mal que te van a ir. Deja de decir lo mal que está el mundo, porque gastas demasiada energía que podrías utilizar en mejorar el tuyo. Elimina de tu vocabulario palabras como siempre, nunca, todos, ninguno, perfecto, el mejor, el peor; son nudos lingüísticos que te atan y limitan tu libertad. Deja de preguntarte porque te pasa “todo lo malo” e intenta averiguar como hacer para sintonizar con lo bueno. Entra en RESONANCIA con tu “yo alternativo”, ese que está en la recámara del universo, esperando que te atrevas a vivirlo y que anhela la armonía, que consigue lo que es bueno para tu bienestar y desarrollo. No te conformes con que tu mente egoica piense por ti. Toma las riendas, obliga a tu mente a pensar en lo que tu quieres. Para eso te hará falta conciencia, y la obtendrás gracias al intento inflexible así como a través de la sublimación y fortalecimiento de la ATENCIÓN, cada día, en cada aliento. Intenta sentirte como si ya hubieras salido de ese abismo, una y otra vez. Y si aun así te siguen saliendo las cosas mal, continua intentándolo. Esa es la opción del guerrero. En lugar de tan solo intentar no caerte, aprende también a levantarte muy rápido y sin quejas. La VOLUNTAD es la persistencia del intento.

La sutil diferencia entre un ser humano corriente y un guerrero es que el primero dedica su vida a sentirse y hacer ver a los demás que es el ombligo del mundo, mientras que el segundo lucha para ubicarse y mantenerse en el centro exacto de su propia existencia.

Cierra tus ojos por un momento e imagina una versión mejorada de ti. Ábrelos otra vez y no te conformes con lo que te han enseñado, tienes la capacidad de seguir aprendiendo, evolucionando y haciendo ajustes hasta el mismo momento de tu muerte. Tu etapa infantil, en la que eras un tronco a la deriva empujado por las corrientes de los mayores, pasó. Ahora que has crecido, es hora de que elijas. Inténtalo. Busca cada día el sentimiento de UNIÓN y CONEXIÓN contigo mismo.

Un aprendiz de GUERRERO refina su atención e intenta una realidad mejor. Intenta la simetría y se intenta a sí mismo como simetrizador. Intenta la valentía y la impecabilidad e intenta limpiar su propio vínculo con el Espíritu y el silencio, en su día a día, en cada instante, en cada aliento, hasta el mismo momento de la muerte.

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