martes, 26 de abril de 2011

Las Dos Mentes II


Durante la etapa uterina se desarrolla el cuerpo con todos sus sistemas orgánicos. Como sabemos, nuestro cuerpo necesita seguir madurando a lo largo de la infancia y adolescencia. En el caso de la parte más importante del sistema nervioso, el encéfalo, su maduración se completará aproximadamente a los 22 años. El encéfalo y su órgano dominante, el cerebro serán de alguna forma, todavía misteriosa, el asiento físico de funciones cognitivas y psicológicas superiores como la consciencia, la personalidad, la autoimagen, la conducta y otras; este conjunto de funciones forman parte de "la mente".

En la primera infancia el ser humano es completamente dependiente tanto desde el punto de vista físico como emocional, forma parte de nuestra naturaleza. Las necesidades esenciales que la persona tiene y requiere de sus padres o de las figuras que los sustituyan en la infancia son la NECESIDAD DE AFECTO, la NECESIDAD DE ATENCIÓN y la NECESIDAD DE APOYO. El bebé es incapaz de conseguirse protección, nutrición física ni emocional. Cuando aprende a caminar empieza a ser algo más independiente pero aun así las posibilidades de supervivencia y de aprendizaje son improbables sin el contacto con los adultos. El siguiente paso en la evolución de la persona es el aprendizaje y dominio del LENGUAJE que se empieza a manifestar normalmente alrededor de los 2 años y alcanza un nivel muy significativo a los 7. Existen niños en situaciones de pobreza extrema que son bastante independientes a nivel físico a esta edad, ya son capaces de proporcionarse protección y alimento por si mismos. Así que, si bien no es la situación ideal, esto muestra que los 7 años es una edad que se podría marcar como un cambio de ciclo en el ser humano, de hecho el 90% de la autoimagen y la personalidad ya están formados en este momento y se dispone de una cierta fortaleza física y de una psicomotricidad avanzada. El último periodo de la infancia es el comprendido entre los 7 años y los 13, es un periodo de asentamiento de la personalidad mientras que se siguen incorporando aprendizajes intelectuales, artísticos, emocionales, sociales y psicomotrices. La siguiente etapa es la adolescencia y primera juventud, desde los 13 a los 22 años. Es de esperar que en este ciclo el individuo trabaje sobre todo en la preparación que le llevará a la autonomía real (por eso los adolescentes son generalmente rebeldes, están practicando el ser autónomos aunque todavía no lo son), mientras se prosigue con el aprendizaje a todos los niveles, intensificándose además los roles sexuales. A los 22 años este proceso de individualización y autonomía emocional debería haberse completado, el cuerpo físico y la autoimagen están completamente formados, se termina el periodo de maduración para continuar con el desarrollo como ser humano en la etapa adulta. Con 22 años teóricamente el individuo podría filtrar la realidad a través de si mismo y dejar de buscar de forma perversa la atención, el afecto y el apoyo de los demás, ya que está perfectamente capacitado para atender sus necesidades, quererse a si mismo y apoyarse en sus propios recursos, estrategias y fortaleza, compartiendo con los demás a través del verdadero amor una existencia basada la evolución y el despliegue de la conciencia… pero la realidad de nuestra sociedad es otra, puesto que desde el principio se nos educa para que mantengamos el patrón de DEPENDENCIA EMOCIONAL de por vida, basado en esa búsqueda compulsiva y recurrente de afecto, atención y apoyos externos. La sociedad es un niño grande que no quiere hacerse mayor y el individuo se mantiene reclamando a los demás lo que no es capaz de darse a si mismo, de esta manera, entre todos, se teje la TELA DE ARAÑA SOCIAL en la que se adquieren los papeles del tipo dueño y posesión, victima y verdugo. El colectivo tiene miedo a la independencia emocional, cuando lo que nos traería como sociedad sería el esplendor. El individuo tiene miedo a la soledad, cuando ésta no es más que la incapacidad de acompañarse a uno mismo.

Todo individuo tiene una PERSONALIDAD original propia, con características particulares que marcan una serie de inercias o predisposiciones positivas y negativas. Esta de todas formas necesita ser desarrollada puesto que viene al mundo en un estado inmaduro. La personalidad se desarrolla en el mundo social y de cara a el, si bien será utilizada por el INDIVIDUO para la percepción de SI MISMO a través del YO-AUTOIMAGEN que es una función de la propia personalidad. El préstamo que el COLECTIVO hace al INDIVIDUO cuando nace incluye un modelo del mundo y mucho más, un modelo sensorial, cognitivo y lingüístico que permite que el cerebro se organice de una forma similar a como está organizado el de sus congéneres. El cerebro inmaduro es estimulado por el entorno y replica internamente en forma de ESPEJO los patrones neuronales de lo que está percibiendo, primero aprehende y luego aprende, para más tarde hacer una exteriorización en forma de conductas y estrategias; como ya se ha dicho, en esta parte del proceso el individuo tiene la necesidad biológica de recibir grandes dosis de atención, afecto y apoyo tanto para su supervivencia como para desarrollar la personalidad; estas necesidades forman parte de la NUTRICIÓN esencial de la personalidad y son el envoltorio de otras nutriciones que vienen en forma de enseñanzas, modelos y SISTEMAS DE CREENCIAS. Todas estas incorporaciones permiten que la personalidad crezca y madure de forma organizada y estable. Aunque el proceso de necesidad de atención, afecto y apoyo en la infancia es biológico, desde el principio está corrompido por una sociedad de “adultos” que siguen manteniendo en ellos los mismos patrones dependientes de por vida, por lo que la personalidad que se nos obliga a desarrollar y potenciar desde el principio es la PERSONALIDAD EGOICA COLECTIVIZADA en lugar de permitir nuestro funcionamiento a través de la PERSONALIDAD ORIGINAL INDIVIDUAL. La dependencia emocional es el sostén del ego y por ello es la verdadera fuente de la desarmonía, conflictos y maldad humanos.

En todas las escuelas de pensamiento se ha hablado del ego y en las escuelas espirituales uno de los temas recurrentes ha sido buscar maneras de reducirlo o eliminarlo, ¿Para qué?, la respuesta es simple: para tener la oportunidad de vivir la experiencia humana desde la MENTE ORIGINAL, de emprender el viaje definitivo. Tenemos dos mentes, una ruidosa, en casi permanente parloteo, incongruente, controladora, territorial y sobre todo desbordante de importancia personal y egomanía, es la que está pendiente de lo que los demás piensan de uno y por ello se siente superior o inferior, es carroñera puesto que se alimenta y se hace fuerte enfocándose en el pasado y en el futuro, en las preocupaciones, vicios, dependencias, temores, obsesiones y explosiones emocionales buenas o malas; también hay otra mente más callada y serena, humilde, ya que solo aparece en escena en los escasos momentos en los que la otra se aparta, es sincera y te hace sentir auténtico y no tiene la necesidad de estar por debajo o por encima de los demás y sólo se puede alimentar cuando la permites enfocarse en el aquí y ahora, es quien puede percibir la dimensión abstracta de la vida, del infinito. ¿a cuál quieres favorecer?. Al ego se le vence desde dentro, convenciéndole poco a poco desde la mente original de que sea impecable a través del INTENTO INFLEXIBLE, de que renuncie a llamar la atención, retándole para que se quiera y desarrolle la verdadera dignidad hacia si mismo, haciéndole ver que es capaz; el ego por naturaleza tiene un carácter controlador y le gusta dominar lo que hace, así que dando los pasos adecuados lo podremos engatusar haciendo que haga cosas que nos convienen. Y así se irá purificando a través del desarrollo del las virtudes esenciales, porque sólo un ego purificado puede apartarse; este proceso no es cosa de dos días, lleva una vida, pero no hay prisa cuando has entendido que el destino es el viaje.


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lunes, 25 de abril de 2011

Las Dos Mentes I


La biología ha propuesto que, como mínimo en el reino animal, existen especies que se organizan a través de COLECTIVOS o SUPERORGANISMOS, pareciendo poco o nada importante el papel del INDIVIDUO como tal, ya que éste está interconectado con la colectividad de su grupo quizás a través de señalizadores químicos y puede que con otros mecanismos desconocidos, intercambiando información permanentemente para dar cohesión y unidad a la comunidad, a sus necesidades y objetivos por encima de cualquier impulso individual; de alguna manera estos superorganismos funcionarían a través de una "mente colectiva" formada mediante la suma de todos sus integrantes, lo cual favorecería la aparición de mecanismos de supervivencia, adaptación y aprendizaje muy complejos en comparación con las capacidades del cerebro o sistema nervioso de los individuos; así la propia mente individual prácticamente habría sido desplazada por completo ya que cualquier actividad a realizar por un individuo sería inducida desde el colectivo por lo que la capacidad de moverse por la vida por su cuenta sería imposible, dependiendo para su supervivencia completamente del grupo. En el caso de las abejas u hormigas esta manera de organizarse alcanza su grado extremo, aunque en realidad podemos observar diferentes niveles de consolidación de este tipo de esquema en cualquier especie ya que al final todo individuo debe de alguna forma rendir cuentas al grupo al que pertenece y apoyarlo, ya que una especie como cualquier sistema (en este caso SUPRASISTEMA), debe buscar su propia homeostasis, equilibrio y desarrollo y los individuos son los peones para conseguirlo. La Hipótesis Gaia incluso plantea que la Tierra sería un superorganismo que busca su evolución a través de los seres que vivimos en su biosfera. Los seres humanos también conseguimos avances imposibles de adquirir en solitario gracias al grupo, sin embargo al mismo tiempo tenemos una fuerte sensación de ser UNO MISMO y una psique individual altísimamente desarrollada como para ser tan solo seres gregarios y aquí viene la gran contradicción en la que vivimos. La pregunta que como personas estamos obligados a hacernos es ¿tengo derecho a mi evolución individual o simplemente y en primer lugar tengo que servir a los objetivos del colectivo y la especie, renunciando o poniendo en segundo plano mi individualidad?.

En el modelo de la Resonancia Bioenergética todo ser vivo o ser individual es un sistema o MATRIZ INDIVIDUAL organizado en cuerpo, mente-psique y campo energético. En este sistema se considera que la mente es dual puesto que tiene una organización doble compuesta por la MENTE COLECTIVIZADA y la MENTE INDIVIDUAL. En nuestro caso la mente colectivizada sirve al grupo y es un préstamo que la sociedad o mejor dicho, la especie nos hace en la infancia para después convertirse en una imposición; forma parte de nuestra naturaleza pero también está en nuestras posibilidades trascenderla. Esta mente adquirida es una copia muy buena de nuestra mente original, tanto que creemos que somos ella, si bien tiene algunas pequeñas modificaciones y automatismos, los suficientes para hacernos cumplir con sus objetivos y alejarnos de los nuestros. Una de las funciones principales de la mente en general y de la humana en particular es la SELECCIÓN DE OBJETIVOS y TOMA DE DECISIONES. Sólo una de las dos mentes puede ocupar la posición de mando, por lo que una, la colectivizada, se desarrolla y toma las decisiones mientras que la otra, la original, permanece en la sombra sin demasiadas opciones salvo aprender en silencio de lo que la otra vive. La mente colectivizada es la MENTE EGOICA, creadora de una figura virtual a la que se apega fuertemente: el YO, encerrando en un anillo, a modo de celda, a la mente original; para servir a la especie ha desarrollado una estrategia basada en el mecanismo psicológico de la DEPENDENCIA EMOCIONAL siendo sus consecuencias una vida sin esplendor ni conciencia suficientes como para darnos cuenta del engaño, una vida de ignorancia individual en pos de la continuidad colectiva, un circulo vicioso que se repite generación tras generación y que se mantiene en el entorno cercano del individuo principalmente a través del modelo de FAMILIA para desde ella ampliarse a través de las diferentes organizaciones sociales. Aunque estoy seguro que esto forma o formó parte de nuestro proceso evolutivo lo que planteo es que quizás ya podemos deshacernos de él...


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jueves, 21 de abril de 2011

Dependencia Emocional


Desde el punto de vista psicológico, la DEPENDENCIA EMOCIONAL es una ESTRATEGIA de carácter individual (aunque apoyada por el colectivo) que impulsa CONDUCTAS que tienen como consecuencia que la AUTOIMAGEN, AUTOACEPTACIÓN, AUTOVALORACIÓN, AUTOESTIMA y las funciones cognitivas de SELECCIÓN DE OBJETIVOS, TOMA DE DECISIONES, EVALUACIÓN, PLANIFICACIÓN y EJECUCIÓN, sean filtradas mentalmente de forma recurrente y PERVERSA a través de la FIGURA MATERNA y PATERNA. Esta estrategia dirige el PROPÓSITO VITAL del individuo hacia la obtención de ATENCIÓN, AFECTO y APOYO reales o imaginarios por parte de la MADRE y el PADRE así como de otras figuras masculinas y femeninas que los sustituyan, a cambio de la DESVALORIZACIÓN de uno mismo y la entrega total o parcial de la propia INDIVIDUALIDAD. Dependiendo de la habilidad adquirida para conseguir de los otros dichas atenciones y de la configuración básica de cada personalidad, se experimentan preferentemente sensaciones y pensamientos FRUSTRANTES o GRATIFICANTES. A través de ellos el individuo se juzga y valora a sí mismo y a los demás. Mediante este proceso se elaboran y sostienen los arquetipos del ÉXITO y FRACASO, fundamentados alrededor de la facultad de obtener atención, afecto y apoyo, en lugar de asentarlos sobre la capacidad de conquistar nuevos desarrollos, simetrías y conciencia.



La atención es un producto de la RECREACIÓN y de la TRISTEZA. El afecto es una función del AMOR y del MIEDO. El apoyo es generado por la FUERZA MOTRIZ y por la ALEGRÍA.



Entender y aceptar el mecanismo de la dependencia emocional es imprescindible para la comprensión de la psique humana. Esta estrategia es el pilar central en el que se asienta y construye la PERSONALIDAD EGOICA o MENTE COLECTIVIZADA, siendo el eje alrededor del cual giran todas nuestras conductas individuales y sociales.

Las 3 POTENCIAS del núcleo emocional son dañadas por las 3 dependencias emocionales (necesidad de atención, afecto y apoyo). Éstas se dividen en dos para intoxicar a cada una de las 6 EMOCIONES NUCLEARES. Se forman así las 6 dependencias, que se manifiestan cada una a su vez en dos aspectos: el CONTRACTIVO cuando uno es el objeto de la acción de la dependencia, y el EXPANSIVO cuando hacemos que los otros sean el objeto de la acción de la dependencia. En realidad, todas las dependencias expansivas buscan inflar encubiertamente las contractivas, puesto que lo que se pretende, en todos los casos, es ser uno el objeto de la acción de la dependencia: el centro del mundo. La personalidad humana está condicionada por la combinación particular de dependencias emocionales que cada persona tiene.

NECESIDAD DE ATENCIÓN:
Es la necesidad de que los demás nos presten la atención que nosotros tendríamos que darnos.
Es la dependencia emocional que intoxica a la POTENCIA CREATIVA (formada por la tristeza y la recreación).
  • DEPENDENCIA CUYO ORIGEN ES LA TRISTEZA.
    • Necesidad de recibir compasión: consiste en llamar la atención de los demás DANDO PENA.
    • Necesidad de dar compasión: consiste en hacer ver a los demás que tienen nuestra atención, puesto que nos NOS DAN PENA.
  • DEPENDENCIA CUYO ORIGEN ES LA RECREACIÓN.
    • Necesidad de recibir admiración: consiste en llamar la atención de los demás, con la intención de SER ADMIRADOS.
    • Necesidad de dar admiración: consiste en hacer ver a los demás que, por nuestra parte, SON ADMIRADOS o RECONOCIDOS.

NECESIDAD DE AFECTO:
Es la necesidad de que los demás nos den el afecto que nosotros tendríamos que darnos.
Es la dependencia emocional que intoxica a la POTENCIA CONSERVATIVA (formada por el amor y el miedo).
  • DEPENDENCIA CUYO ORIGEN ES EL AMOR.
    • Necesidad de recibir amor: consiste en afectar a los demás requiriendo de ellos SER AMADOS.
    • Necesidad de dar amor: consiste en afectar a los demás haciéndoles ver que, por nuestra parte, SON AMADOS.
  • DEPENDENCIA CUYO ORIGEN ES EL MIEDO.
    • Necesidad de recibir protección: consiste en afectar a los demás requiriendo de ellos SER PROTEGIDOS.
    • Necesidad de dar protección: consiste en afectar a los demás haciendoles ver que, por nuestra parte, SON PROTEGIDOS.

NECESIDAD DE APOYO:
Es la necesidad de requerir de los demás el apoyo que nosotros tendríamos que darnos.
Es la dependencia emocional que intoxica a la POTENCIA TRANSFORMATIVA (formada por la alegría y la fuerza motriz).
  • DEPENDENCIA CUYO ORIGEN ES LA ALEGRÍA.
    • Necesidad de recibir motivación: consiste en solicitar el apoyo a los demás requiriendo de ellos SER MOTIVADOS.
    • Necesidad de dar motivación: consiste en apoyar a los demás haciéndoles ver que, por nuestra parte, SON MOTIVADOS.
  • DEPENDENCIA CUYO ORIGEN ES LA FUERZA MOTRIZ.
    • Necsidad de recibir ayuda: consiste en buscar el apoyo de los demás requiriendo QUE HAGAN COSAS POR NOSOTROS.
    • Necesidad de dar ayuda: consiste en hacer ver a los demás que, por nuestra parte, son apoyados, porque NOSOTROS HACEMOS SUS COSAS.




Seguramente el mecanismo psicológico de la dependencia emocional tuvo su origen en una estrategia evolutiva. Debió facilitar la supervivencia de la especie humana en sus primeros y difíciles tiempos impulsando la aparición de una habilidad cognitiva excepcional: la EMPATÍA. Ésta es un mecanismo a través del cual el individuo virtualiza en su MUNDO INTERNO los estados físicos y emocionales del otro, generando una compleja interpretación de las posibles NECESIDADES que pudiera tener. La empatía ha permitido un desarrollo psicológico sin igual en el ser humano, o podría ser que este desarrollo fuera el precursor de la propia empatía. La capacidad primera de empatizar debió ser con uno mismo. Los primeros homínidos debieron establecer la CAPACIDAD DE REFLEXIONAR sobre sus propias necesidades, presentes y futuras, para consecuentemente comenzar a hacer introspecciones sobre los estados ajenos. Esta nueva capacidad de empatizar y preocuparse por los demás sustituyó en gran parte al INSTINTO ANIMAL. Nos hizo HUMANOS, al mismo tiempo que aprendimos a hablar y a ayudarnos unos a otros, promoviendo complejas conductas sociales de cooperación.



El neonato, el bebé y el niño realmente tienen las NECESIDADES BIOLÓGICAS de atención, afecto y apoyo materno-paterno o de figuras adultas para su supervivencia. Como humanos nacemos en un estado severo de inmadurez física y psicológica. Esta ayuda externa es fundamental para la supervivencia y también para el correcto desarrollo de una personalidad estable y coherente. La teoría Emoenergética afirma que la necesidad biológica es convertida en dependencia debido al hecho de que la sociedad adulta trasmite generación tras generación esquemas emocionales de naturaleza adictiva. La instauración de este patrón dependiente es un fenómeno consensuado globalmente, con ligeras diferencias culturales. El niño es entrenado por los adultos a someterse a sí mismo a JUICIOS MORALES. Así mientras va creciendo y aprendiendo a hablar empieza a construir su MUNDO INTERNO, el SISTEMA SECUNDARIO DE IMÁGENES, la AUTOIMAGEN y las IDEAS DEL BIEN Y DEL MAL. Esto lo hace en base al impacto emocional de los juicios de valor que realiza y que tienen como objeto el establecimiento de las ideas de ÉXITO o FRACASO que vincula a la habilidad personal para conseguir ese afecto, atención y apoyo de sus padres o de las figuras que los sustituyan. El niño aprende a integrar, sin darse cuenta, los esquemas de dependencia emocional como el pilar central de su personalidad porque la sociedad le enseña a ser adicto a esos patrones. La necesidad de conseguir atención, afecto y apoyo giran en torno al establecimiento de una personalidad egoica dominante que se retroalimenta del sentimiento de IMPORTANCIA PERSONAL y superioridad. Esto somete a los individuos a un juego en el que siempre se pierde. Es imposible sentirse permanentemente más que el otro. Además es una incongruencia interpretar un papel dominante mientras que uno es incapaz de sentirse bien sin la atención el afecto y el apoyo permanentes de los demás. Hay personalidades que se mantienen preferentemente en la fase de SUPERIORIDAD y otras en la fase de INFERIORIDAD. Aunque en los dos casos la persona es dependiente, los que se mantienen en la fase de inferioridad suelen tener serias deficiencias en su desarrollo horizontal, ya que su capacidad de aprendizaje, de adquirir competencias o de elaborar estrategias se ve muy condicionada por el hecho de identificarse prioritariamente con patrones de fracaso, inferiores, manteniendo sistemas de creencias que sostienen dicha identidad. Las personalidades que consiguen establecerse en la fase de superioridad suelen acumular una gran simetría experiencial, obteniendo a menudo el éxito a nivel familiar, intelectual, social o económico. También se observan personalidades con una variabilidad acusada, alternando cíclicamente entre las fases de superioridad e inferioridad. Es frecuente en estos casos encontrar trastornos disociativos u otros problemas psicológicos. En realidad parece claro que las dos fases esconden un sentimiento de superioridad, rasgo fundamental de la MENTE EGOICA. Muy probablemente, este esquema de dependencia emocional es la continuación del proceso de selección natural presente en los animales que consiste en ser dominador o dominado. La dependencia emocional lleva a que la psique se encuentre continuamente autovalorándose en relación a los demás. Éste es el infierno del ego, que convierte una necesidad básica y real de autoconservación en una conducta que limita las posibilidades de desarrollo de la conciencia del individuo, haciendo crecer su SOMBRA.



En la Emoenergética las EMOCIONES “ENGRANDE” son las energías que forman la parte viva, vinculativa y consciente del universo. Permiten la relación, conexión y movimiento entre los diferentes sistemas vivos. Se organizan bajo la forma de EXPANSIÓN, ENTROPÍA, FRAGMENTACIÓN, CONTRACCIÓN, COHESIÓN Y SIMETRÍA. Las emociones engrande son las fluctuaciones de la CONCIENCIA IMPERSONAL, las que impulsan en los seres vivos la creación de las psicoemociones. Las emociones humanas son organizadas por el NÚCLEO EMOCIONAL, que como se ha dicho es un órgano energético que forma parte del llamado PUNTO DE ENCAJE. El punto de encaje es el MUNDO INTERNO, la mente. El núcleo emocional es el lugar de paso de las emociones engrande hacia el interior del capullo luminoso: es donde la energía emocional universal es alineada, seleccionada, aglutinada y reorganizada formando las EMOENERGÍAS o EMOCIONES NUCLEARES individuales. Éstas serán combinadas y unificadas en el propio punto de encaje con las bandas de energía pertenecientes a los órganos de los sentidos, generándose así una experiencia psicoemocional y perceptual unificada.

Un perceptor de la energía sutil puede ver que la estrategia de dependencia emocional provoca un enorme intercambio de filamentos de energía entre los capullos luminosos de los seres humanos. Las energías ajenas incorporadas en el núcleo emocional dan una aparente estabilidad a las personas, pero en realidad desbalancean el sistema individual generando entropía y bloqueos, o simplemente haciendo excesivamente rígido y egomaníaco al individuo. Así es impedida su EVOLUCIÓN VERTICAL. El NÚCLEO EMOCIONAL del ser humano necesitaría, para desarrollar correctamente su SIMETRÍA, contener energías propias de forma mayoritaria. Puesto que el colectivo no parece que vaya a realizar los cambios necesarios para funcionar con un modelo alternativo a la TELA DE ARAÑA SOCIAL, es el individuo el que debe elegir convertirse en un impecable guerrero para salir de ella por sus propios medios. Salir de la tela de araña social para nada es convertirse en un ermitaño o en un renegado. Simplemente significa RENUNCIAR a la miseria personal y a dejar de ayudar a que los demás aumenten la suya. Así sería posible convertir el aumento y esplendor de la conciencia en el propósito principal de la propia existencia. Tienes que darte cuenta de que una buena parte de ese objetivo se obtiene a través de la sublimación de los actos más cotidianos. Sin embargo, por ahora el propósito e intento de la humanidad es perpetuar el esquema de la dependencia emocional, y con ello los esquemas de dominador-dominado. Desde el punto de vista sutil, la dependencia surge al introducir en el capullo luminoso (a través del núcleo emocional propio) la atención, el afecto y el apoyo foráneos, que son verdaderamente fibras energéticas emanadas por el cuerpo energético de los demás. Las otras personas sacan de sí sus energías nucleares y las ponen en nuestro núcleo y nosotros hacemos lo mismo, sacamos nuestra ENERGÍA NUCLEAR INDIVIDUAL y la ponemos en el núcleo de las otras personas. Aún así permanecemos conectados de por vida a nuestra propia energía a través de esas fibras parecidas a cordones. En realidad no es posible perder del todo la energía individual, tan solo se presta. De esta forma construimos la TELA DE ARAÑA SOCIAL.

Las lecturas del núcleo emocional que he realizado a cientos de personas me dicen que por término medio el núcleo emocional individual tiene una “pureza” de entre el 10 y el 15%, o lo que es lo mismo entre el 85 y el 90% de los recursos energéticos e información del núcleo individual son acúmulos ajenos. Como curiosidad, decir que una gran parte de los líderes, a pesar de estar conectados con mayor número de personas, suelen disponer de alrededor de un 20% de pureza en su núcleo emocional. Quien quiera hacer crecer su SIMETRÍA EMOCIONAL al 10 del grado 1 o más y alcanzar el estado de MANDALA debe estar dispuesto a trabajar en conseguir una pureza en su núcleo emocional del 60% como mínimo. Esto solo es posible a través de un trabajo impecable de recapitulación, realizado a través del intento adecuado. También será de ayuda el estudio, comprensión y asimilación de la teoría Emoenergética por ser un mapa de la mente humana enfocado al desarrollo de la conciencia y a la recuperación de nuestra dimensión energética. Aunque nos encontramos ante un mecanismo al menos en parte biológico, en el chamanismo centroamericano se atestiguó, y la Emoenergética lo confirma, que este proceso de dependencia emocional es altamente dañino para la evolución de la conciencia e imposibilita el DESARROLLO VERTICAL de la persona. El individuo a menudo no se da cuenta de esto. La mayoría no llegan ni siquiera a imaginar lo que están perdiendo.

El NÚCLEO EMOCIONAL está rodeado de una estructura bioenergética muy especial, la AURORA NUCLEAR. Su función es servir de intermediaria entre el núcleo emocional y el medio. Este proceso lo realiza sin apropiarse de las energías foráneas ni perder las propias. La dependencia emocional provoca que el núcleo emocional se conecte directamente con el entorno, sin la mediación de la aurora nuclear, provocando la atrofia de ésta. Para mí, es claro que con un modelo cultural y psicoemocional adecuados las relaciones sociales se podrían establecer mediante la conexión y el intercambio de información a través de las AURORAS NUCLEARES. De esta manera nos enriqueceríamos unos a otros en lugar de parasitarnos colectivamente; ésta sería la gran revolución emocional. Aunque por el momento este cambio no parezca posible a nivel global, sí que lo es en el orden individual. Uno de los objetivos principales de las técnicas de RECAPITULACIÓN es la expulsión de las energías foráneas y la recuperación de las propias. En la Emoenergética son consideradas perversas las energías externas sutiles y psíquicas introducidas directamente en el núcleo emocional y en el propio CAPULLO LUMINOSO o SEGUNDO CUERPO por ser origen y sostén del patrón de dependencia y con ello de la personalidad egoica.

Los matices de la personalidad a través de los cuales alguien genera relaciones de dependencia con otras personas son adquiridos primero por vía genética y por la información inicial contenida en el alma ancestral. Más tarde son remodelados en la infancia a través de las experiencias y las decisiones así como a través de los patrones de relación con los padres o personas que ejercen de ellos. Cuando se crece, se repiten los esquemas de relación que se han aprendido con otras figuras diferentes de los padres, tanto en el ámbito de la familia o de la pareja como en el de las amistades y las relaciones laborales o profesionales. A su vez, intentamos que otras personas dependan de nosotros como un acto inconsciente de recuperar el poder perdido. Todas las dependencias emocionales provienen de las dependencias materna y paterna gestadas en la infancia.

La dependencia emocional es el principal impedimento en el verdadero desarrollo psicológico y de la CONCIENCIA humanos, provocando un alejamiento de la SIMETRÍA SAGRADA tanto individual como colectiva. Es el origen de la preocupación compulsiva sobre lo que los demás piensan de uno. Puesto que las dependencias emocionales son la verdadera fuente y sostén del EGO, también llamado MENTE COLECTIVIZADA o MENTE FORÁNEA, cualquier esperanza de crecimiento personal real debe pasar por la toma de conciencia y aceptación de este fenómeno socialmente fomentado y protegido por los esquemas culturales. Así es posible ponerse a trabajar de forma sostenida en la disminución de la intensidad de dichas dependencias, cambiando gradualmente y de forma consciente los patrones relacionales con el propósito de cimentarlos en el enriquecimiento y desarrollo humano individual y colectivo.

La Emoenergética enseña que esta opción de desarrollo de la personalidad, basada en la dependencia emocional no sería la única opción posible, puesto que considera que el ser humano es realmente un navegante de la conciencia que se encuentra de paso (podría ser que varado) en su actual nivel evolutivo. El hombre es un puente, un punto intermedio de evolución entre la bestia y algo más. Lo que le ancla al actual nivel es la perpetuación social de la estrategia de dependencia emocional, que en todo caso permite desarrollos horizontales pero en ningún caso verticales. No podemos abandonar este nivel sin completarlo, sin sublimarlo y trascenderlo. Algo muy curioso incluso desconcertante es que a veces si estás verdaderamente haciendo algo, una terapia o trabajo personal o lo que sea, a través de lo cual intentas limitar tus patrones de dependencia y aumentar la consciencia, la gente que conoces suele responder con sospecha ¡acusándote de depender de ello!. El colectivo se defiende a veces de forma agresiva ante cualquier cambio de paradigma, y en este caso incluso etiqueta el intento de independencia como conducta dependiente para cubrirse a sí mismo.

Nos encontramos de alguna forma atrapados y en la paradoja de que si bien disponemos de posibilidades biológicas y energéticas para alcanzar esa trascendencia, la propia dependencia nos hace sentirnos apegados a una forma de relacionarnos que en realidad intuimos como dañina y a un mundo que nos trae muchas miserias, al que en el fondo nunca hemos sentido pertenecer del todo. Hay que recordar que las dependencias suelen generar un mecanismo de negación en el adicto que a menudo incluso defiende la propia adicción. Algunas personas que sí que muestran interés en la evolución de la conciencia, caen en la trampa de sentirse todavía más especiales, esperando o confiando que algún poder superior les de su atención, afecto y apoyo y de esta manera los libere e ilumine; tantas son las trampas del ego...

La terapia de Resonancia Bioenergética te ofrece un camino fascinante de sanación y autoconocimiento, en el que el trabajo con las dependencias emocionales es fundamental. ¡Conecta con tu verdadera autoestima!.

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martes, 19 de abril de 2011

Bloqueos


Desde el punto de vista de la Resonancia Bioenergética, el DOLOR físico o emocional, en cualquier forma o intensidad, es un indicador cognitivo producto de una serie de bloqueos en el campo bioenergético. Un BLOQUEO es una situación en la que la energía-información en un sistema o en alguna de sus partes está relativamente atascada, de manera que su circulación es incorrecta o ineficiente. Como consecuencia se manifiestan sobrecargas e insuficiencias energéticas en el propio sistema y un aumento de la ENTROPÍA o desorden en el mismo, resultando como mínimo en una pérdida de algunas de sus FUNCIONES, disponibles antes de que se produjera el bloqueo. Si esta interferencia en el libre fluir de la energía-información se mantiene en el tiempo o es lo suficientemente intensa, ocurrirán daños en las ESTRUCTURAS y pérdidas de SIMETRÍA. Un bloqueo es el resultado de una NECESIDAD que se ha compensado inadecuadamente y por ello se ha convertido en PROBLEMA. Esta situación de atascamiento colabora en el mantenimiento del problema y a su vez es la precursora de nuevas necesidades y de otros problemas. El dolor o malestar permite hacer consciente la existencia de bloqueos en los sistemas vivos.

Los bloqueos se producen debido a fallos estructurales (por errores de diseño o daños ocurridos la estructura), funcionales (de programación), por excesos, insuficiencias o malas aportaciones en los sistemas nutritivos, físicos, psicoemocionales, bioenergéticos, relacionales y por fallos en los procesos digestivo-trasformativos o en los evacuativos-eliminativos así como por una mala gestión de la SELECCIÓN DE OBJETIVOS y TOMA DE DECISIONES.

La SANACIÓN ante todo debe ser un conjunto de estrategias y medios aportados externamente al sistema (ser vivo, cuerpo-mente-campo) a través de los cuales se restablece el flujo energético natural que se ha perdido a través de los bloqueos; la recuperación en los flujos crea VENTANAS DE OPORTUNIDAD en las que hay tiempo para reparar la estructura o rediseñarla y trabajar en corregir los malos funcionamientos y decisiones, es decir para que puedan tener lugar los mecanismos de AUTOSANACIÓN.

Sin embargo es posible utilizar diferentes metodologías a través de las cuales se esconden los síntomas o el dolor es disminuido sin que eso signifique un restablecimiento de los flujos que están bloqueados y en otros casos aunque la estrategia elimina el bloqueo, lo hace generando nuevos de ellos en otras partes del sistema. Esto resulta en una bajada de la simetría del sistema y en los niveles de energía del mismo, es decir se sacrifican funciones; es como ir gastando primero los ahorros y si no es suficiente vender la casa (si se tienen).

En nuestra cultura habitualmente utilizamos la palabra CURACIÓN para referirnos a la eliminación del síntoma. La SANACIÓN sin embargo busca el restablecimiento del equilibrio del sistema mediante la liberación de los bloqueos y la solución de los problemas asociados, todo ello a través de la integración de nuevos APRENDIZAJES simétricos, que son aquellos que permiten incorporar nuevas funciones y evoluciones mientras uno se va recuperando. La sanación es más un proceso que un hecho. Por eso los que alguna vez se han roto y han conseguido recomponerse por completo se dan cuenta que están mucho más enteros que los que nunca se rompieron.


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martes, 12 de abril de 2011

Tener que creer


Tiempo atrás me di cuenta de que CREEMOS en muchas cosas, buenas y malas; creo que este es un fenómeno inevitable así como lo es el efecto que nuestras creencias tienen en nosotros. De manera que decidí que ya que hay que creer en algo iba a hacer una apuesta por una creencia, poniéndola por encima de las demás: Creo que la VIDA es un reto que consiste en conseguir más y más CONCIENCIA DE SER mientras va cambiando el escenario y uno mismo va aprendiendo. Además creo que el escenario en realidad no es importante, aunque lo parezca, porque todo lo que tenemos es prestado, pero hay una ESENCIA personal que ES más que el escenario y creo que es posible llegar a esa esencia. Y creo que se pueden convertir estas creencias en CONOCIMIENTO. Tengo que creer también que pudiera darme tiempo de hacerlo antes de que la muerte ponga fin a este viaje y así salir de este mundo a través de la puerta del agradecimiento y la maravilla.


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Texto y fotografía de Chema Sanz bajo licencia Creative Commons

martes, 5 de abril de 2011

Velocidad Terminal


En los últimos tiempos las sociedades humanas globalmente están experimentando una cantidad de CAMBIOS sin precedentes en la historia conocida. Este proceso, que empezó en el siglo XVIII, ha ido adquiriendo mayor velocidad progresivamente, de forma que todavía no es posible anticipar en que momento ni de que manera conseguirá estabilizarse dicha VELOCIDAD ya que es lógico pensar que no es posible sostener de forma indefinida la aceleración en la que estamos inmersos. La sociedad al completo está sometida a este fenómeno y en consecuencia, los sistemas sensoriales, emocionales y cognitivos del individuo tienen que lidiar con esta velocidad. Necesitamos adaptarnos a un flujo masivo de estímulos sensoriales y de informaciones puesto que todo lo que llega a nosotros tiene que ser obligatoriamente procesado en el mismo momento.


El sistema nervioso dispone de una serie de filtros que reacomodan la INFORMACIÓN externa en la psique después de procesarla internamente, decidiendo qué es lo que se guarda en el inconsciente y qué es lo que se deriva hacia el consciente. En cualquier caso toda la información y estímulos sensoriales inducen algún tipo de RESPUESTA de diferentes magnitudes en la persona, lo que influirá en la relación que tiene con el entorno y consigo misma. Uno de los resultados de la hiperestimulación en la que vivimos es que necesariamente nuestro sistema psicoemocional tiene que aumentar su COMPLEJIDAD de forma proporcional a como la sociedad lo está haciendo. El aumento de complejidad tiene que ver con el número de ELEMENTOS que forman parte de un sistema y cómo estos elementos se ORGANIZAN y conectan entre sí jerárquicamente para formar una UNIDAD; desde el punto de vista cerebral se podría hablar de que la complejidad aumenta la cantidad de objetos cognitivos que el cerebro maneja en cada momento y el cómo construye redes neuronales para interrelacionar todos estos contenidos con el objetivo de formar un todo lo más unificado y con la mayor COHERENCIA posible. Sin embargo, complejidad no es sinónimo de buena ORGANIZACIÓN-SIMETRÍA. Es posible aumentar la complejidad sin implementar niveles de organización lo suficientemente estables, lo cual evidentemente es un problema puesto que un sistema grande y complejo pero inestable se disgregará tarde o temprano por efecto de la ENTROPÍA, pasando previamente por estados de INCOHERENCIA y rupturas parciales.

En el campo de las emociones humanas llamamos al efecto de estas fisuras frustración, ansiedad, depresión, trastornos disociativos, déficit de atención, alteraciones de la conducta, violencia, dependencias, suicidio… Y en el ámbito de las sociedades las compensaciones a las desintegraciones se manifiestan en forma de guerra, recesión, injusticia social, pérdida de libertades, colapso, totalitarismo.

Existe algo llamado VELOCIDAD TERMINAL que tiene que ver con la velocidad límite que un objeto puede alcanzar en caída libre. En teoría podría acelerar indefinidamente pero en la práctica el movimiento es interferido por el ROZAMIENTO que es capaz de hacer que el objeto deje de acelerar, alcanzando una velocidad constante a partir de un momento determinado; el problema es que el rozamiento puede destruir el objeto antes de que este llegue a la velocidad terminal o incluso cuando ya la ha alcanzado, es la razón por la que la mayoría de los meteoritos se despedazan en la atmósfera antes de llegar al suelo. Está claro que de momento el mundo sigue yendo cada vez más rápido y mientras tanto muchos juegan con la fantasía de que mañana será igual que hoy, aunque el mundo ha cambiado y lo va a seguir haciendo.

Ha llegado el momento de preguntarse si como sociedad se está produciendo tanto rozamiento como para despedazarnos. Es necesario preguntarse como individuos si estamos cerca de la velocidad terminal y pensar en los desarrollos y evoluciones necesarios para soportarla, porque creo que la solución no es ir más despacio, ya que probablemente esta velocidad sea parte de un ciclo inevitable.


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