jueves, 21 de abril de 2011

Dependencia Emocional


Desde el punto de vista psicológico, la DEPENDENCIA EMOCIONAL es una ESTRATEGIA de carácter individual (aunque apoyada por el colectivo) que impulsa CONDUCTAS que tienen como consecuencia que la AUTOIMAGEN, AUTOACEPTACIÓN, AUTOVALORACIÓN, AUTOESTIMA y las funciones cognitivas de SELECCIÓN DE OBJETIVOS, TOMA DE DECISIONES, EVALUACIÓN, PLANIFICACIÓN y EJECUCIÓN, sean filtradas mentalmente de forma recurrente y PERVERSA a través de la FIGURA MATERNA y PATERNA. Esta estrategia dirige el PROPÓSITO VITAL del individuo hacia la obtención de ATENCIÓN, AFECTO y APOYO reales o imaginarios por parte de la MADRE y el PADRE así como de otras figuras masculinas y femeninas que los sustituyan, a cambio de la DESVALORIZACIÓN de uno mismo y la entrega total o parcial de la propia INDIVIDUALIDAD. Dependiendo de la habilidad adquirida para conseguir de los otros dichas atenciones y de la configuración básica de cada personalidad, se experimentan preferentemente sensaciones y pensamientos FRUSTRANTES o GRATIFICANTES. A través de ellos el individuo se juzga y valora a sí mismo y a los demás. Mediante este proceso se elaboran y sostienen los arquetipos del ÉXITO y FRACASO, fundamentados alrededor de la facultad de obtener atención, afecto y apoyo, en lugar de asentarlos sobre la capacidad de conquistar nuevos desarrollos, simetrías y conciencia.



La atención es un producto de la RECREACIÓN y de la TRISTEZA. El afecto es una función del AMOR y del MIEDO. El apoyo es generado por la FUERZA MOTRIZ y por la ALEGRÍA.



Entender y aceptar el mecanismo de la dependencia emocional es imprescindible para la comprensión de la psique humana. Esta estrategia es el pilar central en el que se asienta y construye la PERSONALIDAD EGOICA o MENTE COLECTIVIZADA, siendo el eje alrededor del cual giran todas nuestras conductas individuales y sociales.

Las 3 POTENCIAS del núcleo emocional son dañadas por las 3 dependencias emocionales (necesidad de atención, afecto y apoyo). Éstas se dividen en dos para intoxicar a cada una de las 6 EMOCIONES NUCLEARES. Se forman así las 6 dependencias, que se manifiestan cada una a su vez en dos aspectos: el CONTRACTIVO cuando uno es el objeto de la acción de la dependencia, y el EXPANSIVO cuando hacemos que los otros sean el objeto de la acción de la dependencia. En realidad, todas las dependencias expansivas buscan inflar encubiertamente las contractivas, puesto que lo que se pretende, en todos los casos, es ser uno el objeto de la acción de la dependencia: el centro del mundo. La personalidad humana está condicionada por la combinación particular de dependencias emocionales que cada persona tiene.

NECESIDAD DE ATENCIÓN:
Es la necesidad de que los demás nos presten la atención que nosotros tendríamos que darnos.
Es la dependencia emocional que intoxica a la POTENCIA CREATIVA (formada por la tristeza y la recreación).
  • DEPENDENCIA CUYO ORIGEN ES LA TRISTEZA.
    • Necesidad de recibir compasión: consiste en llamar la atención de los demás DANDO PENA.
    • Necesidad de dar compasión: consiste en hacer ver a los demás que tienen nuestra atención, puesto que nos NOS DAN PENA.
  • DEPENDENCIA CUYO ORIGEN ES LA RECREACIÓN.
    • Necesidad de recibir admiración: consiste en llamar la atención de los demás, con la intención de SER ADMIRADOS.
    • Necesidad de dar admiración: consiste en hacer ver a los demás que, por nuestra parte, SON ADMIRADOS o RECONOCIDOS.

NECESIDAD DE AFECTO:
Es la necesidad de que los demás nos den el afecto que nosotros tendríamos que darnos.
Es la dependencia emocional que intoxica a la POTENCIA CONSERVATIVA (formada por el amor y el miedo).
  • DEPENDENCIA CUYO ORIGEN ES EL AMOR.
    • Necesidad de recibir amor: consiste en afectar a los demás requiriendo de ellos SER AMADOS.
    • Necesidad de dar amor: consiste en afectar a los demás haciéndoles ver que, por nuestra parte, SON AMADOS.
  • DEPENDENCIA CUYO ORIGEN ES EL MIEDO.
    • Necesidad de recibir protección: consiste en afectar a los demás requiriendo de ellos SER PROTEGIDOS.
    • Necesidad de dar protección: consiste en afectar a los demás haciendoles ver que, por nuestra parte, SON PROTEGIDOS.

NECESIDAD DE APOYO:
Es la necesidad de requerir de los demás el apoyo que nosotros tendríamos que darnos.
Es la dependencia emocional que intoxica a la POTENCIA TRANSFORMATIVA (formada por la alegría y la fuerza motriz).
  • DEPENDENCIA CUYO ORIGEN ES LA ALEGRÍA.
    • Necesidad de recibir motivación: consiste en solicitar el apoyo a los demás requiriendo de ellos SER MOTIVADOS.
    • Necesidad de dar motivación: consiste en apoyar a los demás haciéndoles ver que, por nuestra parte, SON MOTIVADOS.
  • DEPENDENCIA CUYO ORIGEN ES LA FUERZA MOTRIZ.
    • Necsidad de recibir ayuda: consiste en buscar el apoyo de los demás requiriendo QUE HAGAN COSAS POR NOSOTROS.
    • Necesidad de dar ayuda: consiste en hacer ver a los demás que, por nuestra parte, son apoyados, porque NOSOTROS HACEMOS SUS COSAS.




Seguramente el mecanismo psicológico de la dependencia emocional tuvo su origen en una estrategia evolutiva. Debió facilitar la supervivencia de la especie humana en sus primeros y difíciles tiempos impulsando la aparición de una habilidad cognitiva excepcional: la EMPATÍA. Ésta es un mecanismo a través del cual el individuo virtualiza en su MUNDO INTERNO los estados físicos y emocionales del otro, generando una compleja interpretación de las posibles NECESIDADES que pudiera tener. La empatía ha permitido un desarrollo psicológico sin igual en el ser humano, o podría ser que este desarrollo fuera el precursor de la propia empatía. La capacidad primera de empatizar debió ser con uno mismo. Los primeros homínidos debieron establecer la CAPACIDAD DE REFLEXIONAR sobre sus propias necesidades, presentes y futuras, para consecuentemente comenzar a hacer introspecciones sobre los estados ajenos. Esta nueva capacidad de empatizar y preocuparse por los demás sustituyó en gran parte al INSTINTO ANIMAL. Nos hizo HUMANOS, al mismo tiempo que aprendimos a hablar y a ayudarnos unos a otros, promoviendo complejas conductas sociales de cooperación.



El neonato, el bebé y el niño realmente tienen las NECESIDADES BIOLÓGICAS de atención, afecto y apoyo materno-paterno o de figuras adultas para su supervivencia. Como humanos nacemos en un estado severo de inmadurez física y psicológica. Esta ayuda externa es fundamental para la supervivencia y también para el correcto desarrollo de una personalidad estable y coherente. La teoría Emoenergética afirma que la necesidad biológica es convertida en dependencia debido al hecho de que la sociedad adulta trasmite generación tras generación esquemas emocionales de naturaleza adictiva. La instauración de este patrón dependiente es un fenómeno consensuado globalmente, con ligeras diferencias culturales. El niño es entrenado por los adultos a someterse a sí mismo a JUICIOS MORALES. Así mientras va creciendo y aprendiendo a hablar empieza a construir su MUNDO INTERNO, el SISTEMA SECUNDARIO DE IMÁGENES, la AUTOIMAGEN y las IDEAS DEL BIEN Y DEL MAL. Esto lo hace en base al impacto emocional de los juicios de valor que realiza y que tienen como objeto el establecimiento de las ideas de ÉXITO o FRACASO que vincula a la habilidad personal para conseguir ese afecto, atención y apoyo de sus padres o de las figuras que los sustituyan. El niño aprende a integrar, sin darse cuenta, los esquemas de dependencia emocional como el pilar central de su personalidad porque la sociedad le enseña a ser adicto a esos patrones. La necesidad de conseguir atención, afecto y apoyo giran en torno al establecimiento de una personalidad egoica dominante que se retroalimenta del sentimiento de IMPORTANCIA PERSONAL y superioridad. Esto somete a los individuos a un juego en el que siempre se pierde. Es imposible sentirse permanentemente más que el otro. Además es una incongruencia interpretar un papel dominante mientras que uno es incapaz de sentirse bien sin la atención el afecto y el apoyo permanentes de los demás. Hay personalidades que se mantienen preferentemente en la fase de SUPERIORIDAD y otras en la fase de INFERIORIDAD. Aunque en los dos casos la persona es dependiente, los que se mantienen en la fase de inferioridad suelen tener serias deficiencias en su desarrollo horizontal, ya que su capacidad de aprendizaje, de adquirir competencias o de elaborar estrategias se ve muy condicionada por el hecho de identificarse prioritariamente con patrones de fracaso, inferiores, manteniendo sistemas de creencias que sostienen dicha identidad. Las personalidades que consiguen establecerse en la fase de superioridad suelen acumular una gran simetría experiencial, obteniendo a menudo el éxito a nivel familiar, intelectual, social o económico. También se observan personalidades con una variabilidad acusada, alternando cíclicamente entre las fases de superioridad e inferioridad. Es frecuente en estos casos encontrar trastornos disociativos u otros problemas psicológicos. En realidad parece claro que las dos fases esconden un sentimiento de superioridad, rasgo fundamental de la MENTE EGOICA. Muy probablemente, este esquema de dependencia emocional es la continuación del proceso de selección natural presente en los animales que consiste en ser dominador o dominado. La dependencia emocional lleva a que la psique se encuentre continuamente autovalorándose en relación a los demás. Éste es el infierno del ego, que convierte una necesidad básica y real de autoconservación en una conducta que limita las posibilidades de desarrollo de la conciencia del individuo, haciendo crecer su SOMBRA.



En la Emoenergética las EMOCIONES “ENGRANDE” son las energías que forman la parte viva, vinculativa y consciente del universo. Permiten la relación, conexión y movimiento entre los diferentes sistemas vivos. Se organizan bajo la forma de EXPANSIÓN, ENTROPÍA, FRAGMENTACIÓN, CONTRACCIÓN, COHESIÓN Y SIMETRÍA. Las emociones engrande son las fluctuaciones de la CONCIENCIA IMPERSONAL, las que impulsan en los seres vivos la creación de las psicoemociones. Las emociones humanas son organizadas por el NÚCLEO EMOCIONAL, que como se ha dicho es un órgano energético que forma parte del llamado PUNTO DE ENCAJE. El punto de encaje es el MUNDO INTERNO, la mente. El núcleo emocional es el lugar de paso de las emociones engrande hacia el interior del capullo luminoso: es donde la energía emocional universal es alineada, seleccionada, aglutinada y reorganizada formando las EMOENERGÍAS o EMOCIONES NUCLEARES individuales. Éstas serán combinadas y unificadas en el propio punto de encaje con las bandas de energía pertenecientes a los órganos de los sentidos, generándose así una experiencia psicoemocional y perceptual unificada.

Un perceptor de la energía sutil puede ver que la estrategia de dependencia emocional provoca un enorme intercambio de filamentos de energía entre los capullos luminosos de los seres humanos. Las energías ajenas incorporadas en el núcleo emocional dan una aparente estabilidad a las personas, pero en realidad desbalancean el sistema individual generando entropía y bloqueos, o simplemente haciendo excesivamente rígido y egomaníaco al individuo. Así es impedida su EVOLUCIÓN VERTICAL. El NÚCLEO EMOCIONAL del ser humano necesitaría, para desarrollar correctamente su SIMETRÍA, contener energías propias de forma mayoritaria. Puesto que el colectivo no parece que vaya a realizar los cambios necesarios para funcionar con un modelo alternativo a la TELA DE ARAÑA SOCIAL, es el individuo el que debe elegir convertirse en un impecable guerrero para salir de ella por sus propios medios. Salir de la tela de araña social para nada es convertirse en un ermitaño o en un renegado. Simplemente significa RENUNCIAR a la miseria personal y a dejar de ayudar a que los demás aumenten la suya. Así sería posible convertir el aumento y esplendor de la conciencia en el propósito principal de la propia existencia. Tienes que darte cuenta de que una buena parte de ese objetivo se obtiene a través de la sublimación de los actos más cotidianos. Sin embargo, por ahora el propósito e intento de la humanidad es perpetuar el esquema de la dependencia emocional, y con ello los esquemas de dominador-dominado. Desde el punto de vista sutil, la dependencia surge al introducir en el capullo luminoso (a través del núcleo emocional propio) la atención, el afecto y el apoyo foráneos, que son verdaderamente fibras energéticas emanadas por el cuerpo energético de los demás. Las otras personas sacan de sí sus energías nucleares y las ponen en nuestro núcleo y nosotros hacemos lo mismo, sacamos nuestra ENERGÍA NUCLEAR INDIVIDUAL y la ponemos en el núcleo de las otras personas. Aún así permanecemos conectados de por vida a nuestra propia energía a través de esas fibras parecidas a cordones. En realidad no es posible perder del todo la energía individual, tan solo se presta. De esta forma construimos la TELA DE ARAÑA SOCIAL.

Las lecturas del núcleo emocional que he realizado a cientos de personas me dicen que por término medio el núcleo emocional individual tiene una “pureza” de entre el 10 y el 15%, o lo que es lo mismo entre el 85 y el 90% de los recursos energéticos e información del núcleo individual son acúmulos ajenos. Como curiosidad, decir que una gran parte de los líderes, a pesar de estar conectados con mayor número de personas, suelen disponer de alrededor de un 20% de pureza en su núcleo emocional. Quien quiera hacer crecer su SIMETRÍA EMOCIONAL al 10 del grado 1 o más y alcanzar el estado de MANDALA debe estar dispuesto a trabajar en conseguir una pureza en su núcleo emocional del 60% como mínimo. Esto solo es posible a través de un trabajo impecable de recapitulación, realizado a través del intento adecuado. También será de ayuda el estudio, comprensión y asimilación de la teoría Emoenergética por ser un mapa de la mente humana enfocado al desarrollo de la conciencia y a la recuperación de nuestra dimensión energética. Aunque nos encontramos ante un mecanismo al menos en parte biológico, en el chamanismo centroamericano se atestiguó, y la Emoenergética lo confirma, que este proceso de dependencia emocional es altamente dañino para la evolución de la conciencia e imposibilita el DESARROLLO VERTICAL de la persona. El individuo a menudo no se da cuenta de esto. La mayoría no llegan ni siquiera a imaginar lo que están perdiendo.

El NÚCLEO EMOCIONAL está rodeado de una estructura bioenergética muy especial, la AURORA NUCLEAR. Su función es servir de intermediaria entre el núcleo emocional y el medio. Este proceso lo realiza sin apropiarse de las energías foráneas ni perder las propias. La dependencia emocional provoca que el núcleo emocional se conecte directamente con el entorno, sin la mediación de la aurora nuclear, provocando la atrofia de ésta. Para mí, es claro que con un modelo cultural y psicoemocional adecuados las relaciones sociales se podrían establecer mediante la conexión y el intercambio de información a través de las AURORAS NUCLEARES. De esta manera nos enriqueceríamos unos a otros en lugar de parasitarnos colectivamente; ésta sería la gran revolución emocional. Aunque por el momento este cambio no parezca posible a nivel global, sí que lo es en el orden individual. Uno de los objetivos principales de las técnicas de RECAPITULACIÓN es la expulsión de las energías foráneas y la recuperación de las propias. En la Emoenergética son consideradas perversas las energías externas sutiles y psíquicas introducidas directamente en el núcleo emocional y en el propio CAPULLO LUMINOSO o SEGUNDO CUERPO por ser origen y sostén del patrón de dependencia y con ello de la personalidad egoica.

Los matices de la personalidad a través de los cuales alguien genera relaciones de dependencia con otras personas son adquiridos primero por vía genética y por la información inicial contenida en el alma ancestral. Más tarde son remodelados en la infancia a través de las experiencias y las decisiones así como a través de los patrones de relación con los padres o personas que ejercen de ellos. Cuando se crece, se repiten los esquemas de relación que se han aprendido con otras figuras diferentes de los padres, tanto en el ámbito de la familia o de la pareja como en el de las amistades y las relaciones laborales o profesionales. A su vez, intentamos que otras personas dependan de nosotros como un acto inconsciente de recuperar el poder perdido. Todas las dependencias emocionales provienen de las dependencias materna y paterna gestadas en la infancia.

La dependencia emocional es el principal impedimento en el verdadero desarrollo psicológico y de la CONCIENCIA humanos, provocando un alejamiento de la SIMETRÍA SAGRADA tanto individual como colectiva. Es el origen de la preocupación compulsiva sobre lo que los demás piensan de uno. Puesto que las dependencias emocionales son la verdadera fuente y sostén del EGO, también llamado MENTE COLECTIVIZADA o MENTE FORÁNEA, cualquier esperanza de crecimiento personal real debe pasar por la toma de conciencia y aceptación de este fenómeno socialmente fomentado y protegido por los esquemas culturales. Así es posible ponerse a trabajar de forma sostenida en la disminución de la intensidad de dichas dependencias, cambiando gradualmente y de forma consciente los patrones relacionales con el propósito de cimentarlos en el enriquecimiento y desarrollo humano individual y colectivo.

La Emoenergética enseña que esta opción de desarrollo de la personalidad, basada en la dependencia emocional no sería la única opción posible, puesto que considera que el ser humano es realmente un navegante de la conciencia que se encuentra de paso (podría ser que varado) en su actual nivel evolutivo. El hombre es un puente, un punto intermedio de evolución entre la bestia y algo más. Lo que le ancla al actual nivel es la perpetuación social de la estrategia de dependencia emocional, que en todo caso permite desarrollos horizontales pero en ningún caso verticales. No podemos abandonar este nivel sin completarlo, sin sublimarlo y trascenderlo. Algo muy curioso incluso desconcertante es que a veces si estás verdaderamente haciendo algo, una terapia o trabajo personal o lo que sea, a través de lo cual intentas limitar tus patrones de dependencia y aumentar la consciencia, la gente que conoces suele responder con sospecha ¡acusándote de depender de ello!. El colectivo se defiende a veces de forma agresiva ante cualquier cambio de paradigma, y en este caso incluso etiqueta el intento de independencia como conducta dependiente para cubrirse a sí mismo.

Nos encontramos de alguna forma atrapados y en la paradoja de que si bien disponemos de posibilidades biológicas y energéticas para alcanzar esa trascendencia, la propia dependencia nos hace sentirnos apegados a una forma de relacionarnos que en realidad intuimos como dañina y a un mundo que nos trae muchas miserias, al que en el fondo nunca hemos sentido pertenecer del todo. Hay que recordar que las dependencias suelen generar un mecanismo de negación en el adicto que a menudo incluso defiende la propia adicción. Algunas personas que sí que muestran interés en la evolución de la conciencia, caen en la trampa de sentirse todavía más especiales, esperando o confiando que algún poder superior les de su atención, afecto y apoyo y de esta manera los libere e ilumine; tantas son las trampas del ego...

La terapia de Resonancia Bioenergética te ofrece un camino fascinante de sanación y autoconocimiento, en el que el trabajo con las dependencias emocionales es fundamental. ¡Conecta con tu verdadera autoestima!.

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Texto y fotografía de Chema Sanz bajo licencia Creative Commons