lunes, 11 de julio de 2011

Tristeza



La TRISTEZA es la EMOENERGÍA que busca, percibe, reconoce y genera la FRAGMENTACIÓN, la SEPARACIÓN, el VACÍO y el aspecto FRACTÁLICO de la realidad. La separación es vivida como SENTIMIENTO DE PÉRDIDA. La tristeza es de naturaleza REPULSIVA, ya que nadie quiere perder o sentirse vacío. La tristeza es ANALÍTICA y CATABÓLICA, por su capacidad de DESCOMPONER y DIVIDIR el todo en partes. Es la emoenergía con mayor nivel de complejidad y número de funciones. Elabora el INVENTARIO, utilizando al LENGUAJE para IDENTIFICAR y ENUMERAR a los OBJETOS COGNITIVOS que componen el mundo. Es REFLEXIVA, ya que divide al MUNDO EXTERNO, el percibido, en PARTES que ordena y coloca en el MUNDO INTERNO en forma de REFLEJOS o IMÁGENES: DESTILACIONES sometidas a los procesos lingüísticos de NOMINALIZACIÓN, ELIMINACIÓN y GENERALIZACIÓN, y que la RECREACIÓN complementa a través del mecanismo imaginativo de la DISTORSIÓN. Así se forman RÉPLICAS, COPIAS e IMITACIONES de la realidad que son guardadas por el AMOR en la MEMORIA junto con sus ÍNDICES y ETIQUETAS que están hechos sobre todo de PALABRAS. Es función de la tristeza estimular al lenguaje en su función de NOMBRAR las cosas, puesto que son las palabras las que separan a los objetos cognitivos del todo. La tristeza también separa virtualmente a los objetos de sus características, contribuyendo en la generación de las DESCRIPCIONES. La tristeza conoce que el VALOR de cualquier cosa es directamente proporcional al VACÍO que deja su ausencia; gracias a esta habilidad de evaluar y VALORAR sabe lo que se necesita y lo que no, lo que es bueno o malo. Al poder valorar las cosas, también sabe hacer COMPARACIONES basadas en las DIFERENCIAS, por lo que se encarga de la ORDENACIÓN y de las CLASIFICACIONES. La organización es sintética y pertenece a la recreación, a diferencia de la ordenación, que es analítica y pertenece a la tristeza. La tristeza es la responsable de la percepción de la DUALIDAD, al dividir la realidad en pares opuestos o complementarios. Es la emoción que detecta los VACÍOS y por ello siente y predice las NECESIDADES y CARENCIAS, es decir, lo que no se tiene por haberse perdido o por no haberse conseguido, o bien, lo que podría necesitarse. La sensación de vacío o pérdida tiene el objetivo de crear una incomodidad (dolor) para que el sistema se sienta en la necesidad de recuperar el equilibrio. La naturaleza tiende a llenar los huecos. Una vez analizada la pérdida o necesidad, la tristeza mira en el INVENTARIO-MEMORIA, por si tiene una estrategia o CONOCIMIENTO anterior que sirva para resolver la situación. Si la tiene, la ordena ejecutar a la FUERZA MOTRIZ. Si no, da la orden al sistema para que elabore un nuevo aprendizaje a través de la recreación. Las estrategias, en el fondo, son siempre planes de compensación para evitar las pérdidas o satisfacer las necesidades, un intento de RECUPERAR o mantener el EQUILIBRIO y de poner límites al avance de la ENTROPÍA o desorden. Las pérdidas forman parte del mecanismo estimulador de la capacidad de ADAPTARSE y APRENDER. Desde el punto de vista bioenergético el MAL es lo que provoca pérdidas de simetría y el BIEN es lo que genera mantenimientos o ganancias en la simetría. Desde este punto de vista no hay juicios de valor posibles, tan solo hechos energéticos.


La DESADAPTACIÓN es el resultado de haber perdido la OPORTUNIDAD de APRENDER a llenar de forma simétrica un VACÍO, o de haberse visto superado por los RETOS derivados del mismo. La ADAPTACIÓN verdadera es la superación de los RETOS consecuentes a un VACÍO, carencia o problema en particular. En parte, es el resultado al ver la OPORTUNIDAD de APRENDER que se esconde detrás de cualquier dificultad en sí misma. El aprendizaje resultante de la verdadera adaptación lleva a la conquista de un nuevo LUGAR más simétrico con respecto al anterior que se estaba ocupando. Ser más simétrico es lo mismo que estar más lleno y menos vacío; pero no lleno de cualquier cosa... lleno de CONCIENCIA y de CONOCIMIENTO DE UNO MISMO. Cada ser viene a la vida como un proyecto sin completar, con una configuración particular de vacíos o acertijos que necesita resolver. Si se demora demasiado en la resolución de los mismos aparecen nuevos vacíos o retos que se añaden a los originales, aumentando el número de problemas. La resolución o no de los problemas existentes en la matriz individual, conduce al ser a diferentes lugares, ya que la EXISTENCIA es el encaje de la percepción en un LUGAR que se produce a través de procesos volitivos o de TOMA DE DECISIONES que el SER se ve obligado a hacer dentro del sistema llamado vida. Los lugares son las diferentes coordenadas del fractal de posibilidades que un ser viviente posee, llamado el MAPA DEL DESTINO o MATRIZ MAESTRA. La creación está hecha de lugares que son en realidad fotogramas estáticos de realidad potencial. La fuerza del tiempo es la que empuja a las conciencias a través de los lugares regalando a las mismas una sensación de REALIDAD, de ser y de estar, de movimiento y de continuidad mediante la sucesión constante de los fotogramas, que son percibidos mediante el enfoque de la atención en una u otra de las posibilidades preexistentes. A cada lugar se ha llegado desde uno aledaño en orden inverso a la FLECHA DEL TIEMPO, y a su vez está rodeado de un número indeterminado de lugares colindantes en dirección favorable a la flecha del tiempo. El tiempo empuja, apremia y obliga de manera inexorable para que la conciencia unida a un lugar lo abandone y elija el siguiente dentro de las posibilidades otorgadas. El TIEMPO presiona a las burbujas de conciencia que somos hacia una dirección INERCIAL dominante, que es fruto de la suma de todos los momentos anteriores, de cada una de las decisiones o voliciones que como capullos luminosos hemos tomado desde el principio de nuestra vida. Dejarse llevar por la INERCIA es elegir entrar en el siguiente lugar que menos trabajo requiere para ser alcanzado. Esto a menudo no es favorable, ya que frecuentemente los lugares evolutivamente superiores requieren de una inversión de energía extra o esfuerzo para ser alcanzados, debiéndose hacer uso de manera eficiente del GRADO DE LIBERTAD disponible. El día que el hombre entienda esto será verdadero dueño de su DESTINO. La tristeza es la que percibe los vacíos y de ahí su importancia a la hora de aprender y desarrollarse, labor que realiza en sinergia con el resto del núcleo emocional, aunque especialmente en colaboración con la RECREACIÓN. La utilización de un aprendizaje preexistente en la matriz individual es controlado por la tristeza. La repetición otorga la posibilidad de perfeccionar el aprendizaje. Cuando la tristeza estima que es necesario elaborar un nuevo aprendizaje, se lo ordena a la recreación. Tristeza y recreación, en conjunto, son la POTENCIA CREATIVA del núcleo emocional.

La tristeza también es responsable de soltar y separar del cuerpo, la mente o el campo, los contenidos (hasta ese momento partes de uno) que ya no sirven o que son perjudiciales, por lo que se encarga de la ELIMINACIÓN y de la EVACUACIÓN. Gestiona las INVERSIONES, ya que es necesario invertir (perder) para desarrollarse, para satisfacer las necesidades o para compensar lo perdido (por lo que también maneja el gasto del DINERO). El resultado de esta compensación, bien hecha, implica un aumento de la SIMETRÍA-CONOCIMIENTO y una disminución de la ENTROPÍA-IGNORANCIA. Es por esto que el NÚCLEO DOLOROSO (MIEDO, TRISTEZA y FUERZA MOTRIZ) es el motor del DESARROLLO, debido a la necesidad de recuperar el equilibrio que recurrentemente se pierde por el desgaste inherente al SISTEMA DE VIDA (senescencia y entropía). La tristeza tiene la facultad de la PERCEPCIÓN DEL PASO DEL TIEMPO a través de sus partes: segundos, minutos, horas, días, semanas, meses, años y sus divisiones, PASADO, PRESENTE y FUTURO, percibiendo así mismo sus REPETICIONES RECURSIVAS y CICLOS, por lo que la tristeza también es PREVISORA. Cada instante que pasa lo perdemos para siempre y sin embargo nos permite existir, ser y seguir creciendo (avanzar). La GRATITUD es dependiente de la tristeza, puesto que en realidad es una ENTREGA o compensación (empática o práctica) al otro por recepción de ayuda anterior. Existe confusión en este tema, ya que se piensa que se da por amor, pero siempre se da como compensación o inversión. No existe tal cosa como el AMOR INCONDICIONAL. Una vez que se da y se recibe, se puede cuidar o unificar lo que se tiene en común con la otra persona, y eso sí que es amor. En realidad es la tristeza la que debe cuidar del amor. El amor protege lo que es necesario conservar para poder seguir adelante. Es verdaderamente sabio aquél cuyo DISCERNIMIENTO le lleva a saber qué es lo que hay que cuidar y proteger, identificando y descartando lo que es necesario eliminar, enfocándose y dirigiéndose hacia lo que todavía hay que conseguir, simetrizando en sí el AMOR y la TRISTEZA.

La tristeza es la energía que permite aceptar que el hecho de vivir viene indisolublemente unido a perder. Incluso el mismo ESPÍRITU (la conciencia abstracta infinita) se concretiza a través de conciencias finitas que emana dentro de un tiempo, que termina desde el punto de vista físico en la MUERTE. La tristeza sabe reconocer y ACEPTAR el final de las cosas.

La VIRTUD ESENCIAL de la TRISTEZA es la PACIENCIA. La energía de la tristeza es hija del MIEDO y madre de la FUERZA MOTRIZ. La TRISTEZA y la RECREACIÓN se equilibran y complementan mutuamente, formando la POTENCIA CREATIVA. La sinergia entre la tristeza y la recreación se llama COMPLEJIDAD e INTELIGENCIA. Es controlada por la ALEGRÍA y a su vez ejerce control sobre el AMOR. Su patología mayor son las DEPRESIONES. Forma parte junto con el MIEDO y la FUERZA MOTRIZ del NÚCLEO DOLOROSO.

Al ser la tristeza la que reconoce las pérdidas, utiliza al MIEDO para detectar las mentiras que contamos (a nosotros y al mundo), ya que éstas son generadoras de pérdidas. Además de las mentiras habituales, construimos otras más sutiles e incluso inconscientes a través de la perversión de los procesos lingüísticos de GENERALIZACIÓN, ELIMINACIÓN y DISTORSIÓN. Éstos, en principio, son mecanismos naturales y necesarios para el desarrollo del lenguaje, formando parte de las funciones cognitivas a través de las cuales la realidad es filtrada, desnatada y recompactada.

Para mantenerse y continuar, todo sistema necesita gastar energía a lo largo del tiempo, generando movimiento (TRABAJAR). El movimiento producido por la UNIDAD PROCESADORA DE LA FUERZA MOTRIZ es a cambio de un gasto de energía, y resulta en la aparición de una cierta cantidad de ENTROPÍA, lo cual provoca la emergencia de más NECESIDADES y PROBLEMAS. Ésta es una ley cíclica natural. Los problemas hacen que se pierda más energía, y las necesidades son las que si no se satisfacen en un tiempo determinado se convierten en problemas. De los problemas y necesidades salen las PREOCUPACIONES por las pérdidas pasadas, presentes y futuras; la emoción que percibe las pérdidas es la TRISTEZA. Las preocupaciones y la tristeza son el SEGUNDO ORIGEN DEL SUFRIMIENTO. Ante la pérdida de equilibrio, la TRISTEZA de nuevo evaluará la situación y volverá a elegir una estrategia previamente memorizada, o solicitará a la RECREACIÓN que elabore una nueva. La vida es un sistema que se manifiesta a través de percepción, reacción y movimiento.

Una vez que se ha evaluado y planificado la manera mejor de proceder, la información es traspasada a la Unidad Procesadora de la Fuerza Motriz. Ésta ejecutará los movimientos y acciones tal como aparecen en el diseño proporcionado por la TRISTEZA, con el objetivo de desplazarse hacia un estado en el que se gaste la mínima energía, manteniendo e incluso aumentando y mejorando los funcionamientos del sistema, recuperando la energía perdida o ganando más de la que se tenía. El miedo a perder, y la propia tristeza producida por lo que no tenemos, hace que intentemos rodearnos de cosas, relaciones, recursos, etcétera. El APEGO generado hacia todas estas cosas y relaciones que componen nuestro INVENTARIO hace que se generen nuevos problemas y preocupaciones y de nuevo más sufrimiento. El APEGO es el TERCER ORIGEN DEL SUFRIMIENTO. A través de él se manifiestan todas las distorsiones de las emociones humanas en forma de DEPENDENCIAS EMOCIONALES, REVERSOS PSICOLÓGICOS, MALIGNIZACIONES y DEFECTOS DEL EGO.


¿Te gusta lo que has leído en este blog? Profundiza y hazlo real en tu vida recibiendo sanación y guía. En cualquier lugar del mundo en donde estés. Mira aquí.

Creative Commons License

Texto y fotografía de Chema Sanz bajo licencia Creative Commons